(PD/Agencias).- Los adolescentes españoles parecen haberle dado la espalda a la sana dieta mediterránea. Todo lo contrario que sus compañeros inmigrantes, que siguen una alimentación más saludable.
En un estudio realizado por Lorena Ramos Chamorro, del Departamento de Didáctica de las Ciencias Experimentales de la Universidad de Granada,se analizan las actitudes y hábitos dietéticos de 800 jóvenes españoles e inmigrantes de entre 12 y 18 años de edad que residen en el País Vasco y Castilla y León.
En general, los estudiantes inmigrantes encuestados (en su mayoría suramericanos, árabes, chinos y originarios de países bálticos) ingieren más frutas, verduras y cereales (la quinoa y el mijo, entre ellos), una mayor variedad de tubérculos (la yuca, la batata, el ñame y otros), zumos naturales e incluso pescado, un alimento no muy apreciado por los jóvenes españoles.
Las comidas preferidas por los estudiantes autóctonos son, por orden, la pasta, la carne, la comida rápida y, en último lugar, los cereales; en cambio, para los inmigrantes la carne y los cereales son lo prioritario, casi no catan la bollería industrial ni las chucherías y, sobre todo, raramente visitan los restaurantes de comida rápida.
Una de las razones de estas diferencias es que los adolescentes inmigrantes suelen tener menor disponibilidad económica para comprar ese tipo alimentos.
Miércoles, 25 de noviembre
Juan Luis Recio
Pedro Antonio Martín
Jorge Gómez Alcalá
José António
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Juan Antonio Reig
Salud
Silvia Cañella
Enrique Romero Aguilar