La doble moral revolucionaria
07.10.09 @ 01:15:56. Archivado en Escritos
Estimados lectores espero sepan disculpar que dedique mi escrito a dos de los máximos exponentes del cine de acción norteamericano: Silvester Stallone y Steven Seagal. Habiendo otros problemas a nivel comunicacional mucho más preocupantes como, por ejemplo, el amoldamiento del marco legal con fines de ahogar a la sociedad civil decidí hablar de Hollywood y confieso que me da pena.
Ambos actores representan los valores del capitalismo, así como el cochino imperialismo yanqui. Si desean más información sobre los mensajes nocivos que transmiten este tipo de película les recomiendo ver Venezolana de Televisión o rastrear en Internet las decenas de páginas afectas al “proceso” en las cuales el envenenamiento mediático se ha constituido en un tema de capital importancia.
Si quiere ver a unos tipos arrechos de verdad alquile una película de Stallone o Seagal. Esos si son unos vergatarios, ellos solos se enfrentan a un ejército y salen vivos. En sus películas hay sesos volando, cuerpos destrozados, sangre en niveles superlativos y violencia para regalar. Todos los elementos para que la Ley de Responsabilidad en Radio y Televisión declare a ambos actores como enemigos de la patria y difusores de enfermedades psicológicas.
Quizás como consecuencia de la campaña gubernamental para la salud mental del venezolano decidí la noche del domingo tres de agosto evitar los canales “golpistas” y relajarme con la programación de aquellos canales nacionales que ahora están en la buena con el gobierno. Quise distraerme de las matrices malsanas según las cuales 34 dueños de emisoras de radio eran despojados de su concesión. Nada de eso, se trató de una medida soberana del gobierno más nacionalista de la historia patria.
Por decisión personal desde hace tiempo evito ver películas de acción, tanta violencia y sangre me fastidia. No obstante, mi sorpresa fue mayúscula cuando a las siete de la noche estaban transmitiendo la más reciente película de Rambo. Luego al cambiar hacia otro canal observé que a las ocho pasarían una protagonizada por Seagal. Coincidencialmente ambos canales tienen una campaña destinada a mostrarse como medios de comunicación imparciales, con lo cual han obtenido buenas dosis de publicidad oficial. Además, dejaron de pertenecer al exclusivo club de los “jinetes del apocalipsis”. Ahora quedan RCTV y Globovisión, el primero condenado a la televisión por suscripción y el último a pocos días de acompañarlo.
Yo, para olvidar el escándalo de los oligarcas por el cierre de las radios, decidí ver a Mr. Rambo. Olvídese de la violencia en Caracas, Stallone mató a casi una centena de hombres, la sangre casi salía del televisor. Estamos hablando de las ocho de la noche en Venezuela.
Luego de disfrutar de una película tan educativa me pregunté ¿dónde está Conatel? Hasta donde había entendido nuestra televisión iba a mejorar con las leyes. No tengo nada en contra de Rambo, de hecho me da lástima porque quedó traumatizado como consecuencia de la guerra (no me pregunte cuál). Tranquilo amigo y amiga los únicos que nos vuelven locos son los desalmados de Globovisión. Este gobierno se preocupa por el pueblo, el mismo pueblo que poco a poco se queda sin medios de comunicación donde denunciar pero siempre tienen a Steven Seagal los domingos por la noche. Y de verdad dichos actores deben ser arrechos para que las leyes venezolanas los perdonen.
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