El pitichavismo va por dentro
15.09.09 @ 01:10:58. Archivado en Escritos
Desde hace un tiempo tengo la impresión de que existen en Venezuela muchos líderes que profesan el pitichavismo. Desconozco si ya otro mortal ha usado esta palabra, en mi caso intentaré definirlo como la tendencia a repetir el esquema chavista de gobierno en diversos ámbitos de la vida social. De esta tendencia no escapan políticos de ningún sector, pero los peores son quienes se dicen de oposición y sueñan con alcanzar el poder para aplicar un esquema con distinto color aunque similar en esencia.
La presencia de pitichavistas en el sector oficialista es normal, se han acostumbrado a ser parte de un sainete, en el cual pueden ser objeto de insultos cuando el prócer de Sabaneta desee, así que en sus espacios de acción intentan reproducir el estilo del líder. Lo preocupante es cuando los líderes denominados de la alternativa democrática y los partidos o grupos de la misma línea caen en el error de repetir semejante conducta.
Para muestra hagamos el ejercicio de averiguar cómo actúan muchos de los políticos de oposición en privado o revisemos sus apariciones públicas para apreciar su afán por controlar al otro. Ojalá sea un problema de percepción personal y me equivoque.
¿Cómo puede avanzar un país liderado por abusadores en potencia? Porque el pitichavismo es un gran abuso, al igual que el chavismo está basado en el irrespeto a la divergencia. Creo que la presencia de una oposición que en el futuro repita los errores del régimen actual es nefasta para el país.
Existen con mayor frecuencia pruebas de desgaste presidencial, la desilusión es evidente y el cansancio ante un gobierno con tendencia autoritaria aumenta. Por tanto, lo peor que nos puede pasar es depositar nuestras esperanzas en personas con disimuladas ganas de controlar el país en su beneficio.
Espero que hayamos aprendido algo de estos diez años. Me cuento entre quienes califican al gobierno dentro de la categoría de horrendo, sobre todo al desperdiciar el amplio apoyo popular para enrumbarnos por mejores derroteros. Por ahora, vamos todos derrotados aunque la propaganda oficial intente reproducir los preceptos de la Teoría de la “Aguja Hipodérmica” aplicados por el “Imperio” en la primera mitad del Siglo XX para convencer a la población de aceptar sus mensajes de forma acrítica.
Que existan chavistas, urredistas, adecos o copeyanos es necesario para la democracia, lo malo es la presencia de pitichavistas en la oposición porque no habría realmente proyectos de país distintos sino mesías vestidos de otro color diferente al rojo.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
autor
Contacto


