La sala X de Zapatero
15.07.09 @ 14:04:25. Archivado en general
La película que acabamos de ver en el Consejo de Política Fiscal y Financiera es pornografía.
Típico de dictadores. Se inventan un enemigo exterior, explotan el victimismo y con ese truco, mantienen la cohesión interna y, sobre todo, se mantienen ellos en el poder. Pasó con Sadam Hussein o con Fidel Castro. Y pasa con Montilla, Artur Mas, Carod o Puigcercós.
No me refiero a las personas, claro, ni a los países, sino al mecanismo. Porque, salvando todo lo salvable, es idéntico. ¿Quieres perpetuarte en el poder? Sácate de la manga un agravio histórico, haz real un conflicto con el Estado central que sólo existe en tu imaginación (los nacionalistas son muy creativos), y llora. El que no llora, no mama. Buscate una coartada, la independencia por ejemplo, y tú a lo tuyo: a succionar dinero, para asegurarte votos y el cetro vitalicio. Por que de eso se trata, la independencia no es más que un pretexto argumental, como el mcguffin de las pelis de Hitchcock.
La última la acabamos de ver estos días en la pantalla panorámica del Consejo de Política Fiscal. Cataluña ha sacado a pasear el fantasmón del enemigo exterior y se ha llevado una tajada de 3.800 millones de euros, a costa de la solidaridad nacional y del déficit en tiempos de crisis. Y como dice Puigcercós, "le hemos ganado el pulso al Estado". Más razón que un santo.
Y con un sistema hecho a medida del Tripartito, demostrando así quienes son los que de verdad tienen la sarten de los dineros por el mango. Y acrecentando la horrorosa impresión de que el invento (el Estado de las Autonomías) fue otro macguffin para pagar el peaje de vascos y catalanes y rendir tributo de las 15 doncellas al Minotauro nacionalista.
Todo esto es un paripé. Los 371 millones de euros adicionales logrados en 24 horas por ERC son el precio del chantaje. El precio del apoyo de ERC a Montilla en Cataluña; y del apoyo de éste a Zapatero en el parlamento nacional. La estabilidad parlamentaria bien vale un expolio.
En eso ha quedado la financiación autonómica: en un traje a la medida de los sátrapas nacionalistas. Como la negociación con ETA fue un traje a la medida del proyecto soberanista del Mr. Spock de Llodio y del Estatut de Maragall y Carod. Zapatero no tiene escrúpulos en pagar con dinero o sangre (los muertos de la T-4) los apoyos parlamentarios.
De hecho, la bajada de pantalones económica es la tercera pata de un proceso de cesiones que inició el propio Zapatero cuando dio alas al Estatut. Aquella fue la pata política, paralela al proceso de negociación de ETA; después ha venido la pata cultural y educativa con la Ley de Educación de Cataluña, que supone la secesión lingüistica y la práctica exclusión del castellano; y finalmente el dinero.
Y atención al reparto de papeles. Puigcercós diciendo que le han meado la oreja al Estado y Artur Mas pidiendo más dinero. Exhiben el espantajo del independentismo pero lo que quieren no es cortar amarras con España sino engordar a su costa.
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Alfonso Basallo



