China se come a USA
03.04.09 @ 14:13:48. Archivado en general
Vayanse despidiendo de las hamburguesas y preparénse para los 'lollitos' porque va a ser el próximo plato en el menú de la Historia. Lo acabamos de ver en la Cumbre del 6-20: China tomará el relevo a USA, aunque no haya conseguido quitar al dólar de divisa mundial.
Lo cuenta Fareed Zakaria, el típico politólogo de Harvard, muy yankófilo, pero que procede del Tercer Mundo (nació en Bombay hace 43 años). Y lo cuenta en un libro que se lee de un tirón El mundo después de USA' (Espasa), el libro de cabecera de Obama, un análisis sobre la pérdida de hegemonía del Coloso en el mundo multipolar del siglo XXI.
Declive relativo, ojo. Más que la caída de la mayor superpotencia de la Historia es "el ascenso de los demás". Brasil, India y sobre todo China. Zakaria lo explica gráficamente con el tenis.
Hace treinta años, los estadounidenses constitutían la mitad de los jugadores que entraban en el sorteo del Open de EEUU (78 de 120 tenistas). En 2007, sólo entraron en el sorteo 20 jugadores norteamericanos. ¿Crisis del tenis americano? No, entrada de más países en la cancha. "No es que EEUU haya jugado mal las últimas décadas -concluye Zakaria- sino que, de repente, todos se han puesto a jugar".
Ese declive relativo ya es un hecho en muchos aspectos (industrial, financiero, educativo), excepción hecha de su incontestable superioridad militar. Incluso a la industria del cine, icono cultural de la hegemonía yanqui, le ha salido un competidor en Bollywood.
EL AMO DE LA PLANTACION
En eso recuerda al Imperio Británico que terminó endeudado. EEUU ha cedido paulatinamente la producción a China o India. Es como si hubiera subcontratado buena parte del negocio y él se hubiera tumbado a la bartola, como el amo de la plantación. Por ahí se empieza a perder pie.
La deuda que EEUU está contrayendo con China es astronómica. Y Pekín ya se ha planteado seguir prestando a un cliente que cada vez compra menos y se endeuda más.
Salvando las distancias es lo que le ocurrió al Imperio Británico cuando quedó en manos de EEUU, a principios del siglo XX, con los préstamos. Tuvo que ceder a cambio un rosario de bases británicas en el Atlántico, el Pacífico y el Indico. Era una forma de "extraer los ojos al Imperio", como dijo Keynes.
LA HISTORIA SON LOS OTROS
Una anécdota, que recoge Zakaria, lo ilustra y desmiente, a la vez, el fin de la Historia de Fukuyama.
En 1897 se celebró en todos los rincones del Imperio Británico el 60 aniversario de la coronación de la reina Victoria. El futuro historiador Arnold Toynbee era entonces un niño que contemplaba deslumbrado los grandes desfiles en Londres. "Estamos en la cima del mundo -escribió años después- y hemos llegado aquí para quedarnos para siempre. Existe, por supuesto, una cosa llamada Historia, pero la Historia es algo desagradable que le sucede a otros pueblos".
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Alfonso Basallo



