Cine español: el club de las plañideras incomprendidas
18.03.09 @ 11:04:56. Archivado en general
Vale que la crisis del cine nacional (perdió millón y medio de espectadores en 2008) es asunto complejo y no atribuible a una única causa.
Vale que tiene su peso la piratería y la competencia de internet (los videojuegos abducen a los jóvenes, como antes lo hizo la tele y el vídeo).
Vale que el cierre de salas, fenómeno imparable, no se debe sólo al descenso del celuloide patrio: nueve millones de espectadores desertaron el último año de las pantallas en general, incluyendo pelis de todas las nacionalidades, también norteamericanas.
Vale, que el público es imprevisible, como dijo Pedro Almodóvar en la presentación de 'Abrazos rotos'. Hay películas calculadas al milímetro para meterse al respetable en el bolsillo y no venden un colín. Ejemplo, la acuática megaproducción Waterworld de Kevin Costner , que quedó en agua de borrajas. O El Dorado de Carlos Saura..
Vale. Pero nada de eso excusa la falta de talento de unos cineastas hiperprotegidos y archisubvencionados, alimentados por un proteccionismo del Gobierno que, a juzgar por las cifras de taquilla, se revela suicida. En 2008 las ayudas han superado el dinero recaudado.
"El rechazo de los españoles a su cine es un fenómeno único en Europa" dice Fernando Lara, director del Instituto del Cine (ICAA), como si los que tuviéramos la culpa fuéramos los espectadores. Cuando sufrimos un doble atraco: el de nuestro dinero que va a parar al bolsillo de los señoritos de la cámara y el de nuestra paciencia castigada por unas películas tediosas que nadie quiere ver.
Y que no vengan diciendo que el pescado es caro. Está demostrado que se puede hacer cine de calidad sin herniarse económicamente. Véase 'El orfanato' de Juan Antonio Bayona, capaz de recaudar 25 millones de euros en doce meses a pesar de haber sido hecha con un presupuesto ajustadito. Dicho en términos taurinos, cuando el diestro se entrega, el respetable responde:'El orfanato' fue la película española más vista del año pasado.
Pero los parásitos se pasan la vida quejándose, a ver si pillan plata. "El público debe reconciliarse con su cine" nos reconviene indignado y ofendido Santiago Segura, ese Laurence Olivier de la pantalla española.
Ya vale.
Comentarios:
Tienes, con este, dos post nada más
haztelo mirar
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Alfonso Basallo



