Un país a la deriva

Ya está aquí el "¡exprópiese!"

22.08.18 | 18:15. Archivado en Política Nacional

AHORA A EXPROPIAR BIENES DE LA IGLESIA: EL PSOE ESTÁ EN UN PELIGROSO CAMINO HACIA EL GUERRACIVILISMO.


Pedro Sánchez está dispuesto a reventar por las costuras la Constitución y el consenso de 1978 ante la imposibilidad de poder gobernar sin el apoyo de los enemigos de España en su okupación del poder. Su apuesta va por reavivar el enfrentamiento civil resucitando viejos fantasmas de una época que todos ya dábamos por superada. Pero al parecer para este sectario revanchista, ha llegado la hora de cuestionárselo todo y reescribir la Historia para dar satisfacción a los nostálgicos mas radicales de su partido y de otros nuevos de ultra izquierda nacidos del mismo lodazal. Una labor que retoma la que inició su antecesor de partido en el cargo, José Luís Rodríguez Zapatero, convertido en su fuente de inspiración y ejemplo a seguir. Una labor que emprende contando con la colaboración del ala más sectaria e involucionista de su partido como la de la Vicepresidenta y Ministra de Igualdad, la prescindible y olvidable Carmen Calvo.

Pedro Sánchez intenta desesperadamente imponernos su revanchista visión de la Historia con actuaciones sobre temas necesariamente controvertidos y extremadamente sensibles que sabe conscientemente que dividen a la sociedad española. Su empeño obsesivo en borrar de la Historia la parte de los acontecimientos previos, la guerra civil fratricida y los cuarenta años de dictadura del régimen militar de Francisco Franco, le lleva a plantear problemas y debates que ni interesan ni son prioritarios para los españoles, pero que tienen una profunda carga ideológica y sentimental para muchos. Para ello no duda en recurrir a las viejas reivindicaciones populistas y demagógicas que ponen el foco en los enemigos clásicos de las llamadas izquierdas, el capital o lo que es lo mismo el poder, en este caso el de aquél que logró derrotarles y en la Iglesia católica como símbolo de ambos males, el del capitalismo y el de su alineación con el poder.

Zapatero puso los cimientos de la campaña de demolición con esa bazofia sectaria y perversa que representa la Ley de Memoria Histórica. Una vergonzosa visión sesgada de una etapa que no engloba el total sino solo la parte que más le interesa a esa izquierda que más que nunca muestra su cara revanchista más descarnada y ruin. Porque la memoria nunca puede ser selectiva y deformar la realidad al verla solo bajo una perspectiva interesada y no desde todos los ángulos en una visión de 360º como esas cámaras que nos muestran las jugadas de fútbol en las retransmisiones televisadas. Una ley de memoria sectaria y parcial que se ha ido aplicando como esa maquinaria de demolición que es en monumentos, placas conmemorativas, estatuas y todo aquello que recordase remotamente o se sospechase que pertenecía al odiado régimen de Franco. Un afán enfermizo que les ha llevado a cometer auténticas tropelías que demuestran además su tremenda incultura.

Pedro Sánchez está dispuesto a acelerar el paso y ha puesto su empeño en acabar con el Valle de los Caídos, comenzando por exhumar los restos del dictador. Pero también está en su objetivo el otro gran símbolo de la victoria humillante y resistencia del llamado bando nacional sublevado, el Alcázar de Toledo y su defensor el Coronel Moscardó. Otro lugar considerado de peregrinación para las huestes fascistas y nostálgicos del régimen. Esta sería la segunda vez que las izquierdas intentasen demoler a bombazos el Alcázar, porque cada piedra de ese edificio les recuerda su derrota final, su exilio y su incapacidad de derrocar al dictador durante cuarenta años.

Pero su desaforada venganza no acaba aquí, sino que han puesto en su mira al otro pilar cómplice del régimen, la Iglesia católica. Su intención es cuestionarse el patrimonio de esa Institución religiosa fruto de siglos de historia indisolubles de la evolución de España como nación. Un patrimonio incalculable e irreemplazable que ahora es objeto de deseo en un afán que se vislumbra expropiatorio disfrazado de trato igualitario, La primera acción que se prevé es la de realizar un censo de todos esos bienes y confirmar su titularidad. Es decir, catalogar todas las construcciones ligadas a la Iglesia, iglesias, conventos, catedrales, sedes como obispados, seminarios, universidades, etc. La excusa es relativa al impuesto que debe pagar la Iglesia por disponer de esas propiedades en un plan de trato no discriminatorio.

Y aquí, como dice el acervo popular siempre mal intencionado “con la Iglesia hemos topado” (párrafo reeditado del original). Y el caso es que lo de hacer un censo, - la Iglesia ha dicho que no dispone de él-, resulta sorprendente que no existiera. Porque cada municipio de España es responsable de saber qué construcciones se encuentran en el mismo, catalogarlas en función de su uso e identificar a la propiedad, así como saber el estado en que se encuentra esa construcción. El caso es que precisamente son muchos de esos bienes de la Iglesia (que a veces han dejado de serlos al haberlos desacralizado) han sido declarados patrimonio cultural o de la humanidad y eso les concede un estatus especial de tratamiento. Su abandono y falta de protección se evidencia en actos de vandalismo o directamente de robo donde reliquias, esculturas, ornamentación y hasta objetos de culto son expoliados. Es absolutamente inaceptable el saqueo que hemos conocido esta semana donde desmontaron el pórtico del siglo XI de la Iglesia de La Mercadera en Soria y se llevaron otros objetos de ornamentación como una balaustrada de madera.

La hipocresía es querer culpabilizar a la Iglesia de ese abandono o de incapacidad económica para acometer la conservación del patrimonio, para expropiarlo. Una actitud que resucita viejos fantasmas que fueron determinantes en los sucesos tumultuosos de quema de iglesias, de conventos, asesinatos impunes por parte de hordas de masas en los años convulsos de la segunda República que dieron paso a la rebelión militar y la guerra civil. Una actitud que pretende dejar sin efecto el Concordato con la Santa Sede y ese párrafo que molesta en la Constitución en el que se indica en el artículo 16 punto 3 “Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”. Esta particularización es la que hace que el Estado subvencione a la Iglesia católica con un porcentaje del IRPF para su mantenimiento como Institución religiosa, así como aplicarle exenciones fiscales a su patrimonio cultural.

Es evidente que la Iglesia católica es incapaz por sus propios medios de mantener semejante responsabilidad sobre su patrimonio, que no olvidemos fueron donaciones del pueblo y sus gobernantes en esa especie de relación fetiche de garantizarse una vida celestial tras la terrenal. Una actitud que lleva milenios con la humanidad y de la que el poder mundano y espiritual han sabido aprovecharse.

Pero lo que pretende Pedro Sánchez es reavivar un debate que puede reabrir viejas heridas y hacer que esa Memoria Histórica saque a relucir hechos que deberían avergonzar a quienes ahora fijan su diana en la Iglesia católica. Se está jugando con fuego y no es solo retórica.

¡Que pasen si pueden y su conciencia se lo permite un buen día!


Opine sobre la noticia con Facebook
Opine sobre la noticia
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.

caracteres
Comentarios
  • Comentario por Vicente A.C.M. 23.08.18 | 18:50

    Alejandro, le agradezco su amable corrección

    Tiene usted más razón que un Santo, y es que lo coloquial se queda mejor que lo que hace años era lectura obligada, por lo que le respondo que sí que lo he leído . Por eso le digo que si tiene razón , pero que mis recuerdos se han mezclado de forma inexcusable con lo que no es una cita textual correcta. Procedo a editar el párrafo y pido mil excusas por esta metedura de gamba.

  • Comentario por AlejandrAM 23.08.18 | 17:06

    Ay, D. Vicente, me da la impresión de que no ha leído El Quijote!
    La frase es: "Con la iglesia hemos dado". Iglesia, con minúscula, es decir, la iglesia del pueblo. Y no "topado", que significaría encontronazo u obstáculo sino "dado", es decir, encontrado. Saludos.

Miércoles, 26 de junio

BUSCAR

Editado por

  • Vicente A. C. M. Vicente A. C. M.

Hemeroteca

Abril 2019
LMXJVSD
<<  <   >  >>
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930