Un país a la deriva

El "mandao"

12.05.18 | 10:37. Archivado en Política Nacional

CRUCE DE AMENAZAS ENTRE EL RADICAL EXTREMISTA JOAQUIM TORRA Y MARIANO RAJOY.

Mariano Rajoy era plenamente consciente del fracaso de las medidas del 155 desde el momento en que el resultado de las elecciones propició la mayoría parlamentaria del bloque golpista. Me niego a llamarles de otra forma a esos partidos políticos cuyo objetivo es simplemente romper España y que debieron haber sido ilegalizados. Una situación agravada por la huida hasta hora impune de varios miembros del Gobierno cesado de la Generalidad tras el golpe de Estado, con un Carles Puigdemont que está sabiendo transmitir y aprovechar una imagen victimista y un discurso que no ha sido rebatido en los foros internacionales con la rotundidad y firmeza que correspondía. Y ha sido ese sujeto el que ha conseguido auparse como primera fuerza del independentismo en Cataluña y legitimarse para teledirigir los destinos de esa autonomía como líder indiscutible. La falta de contestación tanto de su antiguo partido como el de su exsocio ERC le permite actuar con la discrecionalidad y libertad de movimientos que más convengan a sus intereses personales. Y para ello no ha dudado en crear toda una tramoya llena de órganos colegiados ejecutivos: Asamblea, Consejo y Presidencia de la República con él al mando supremo que dicte las políticas y nueva hoja de ruta hacia la implantación efectiva de esa República.

Durante este periodo ha manejado a su antojo los tiempos, salvo cuando durante la investidura del segundo aspirante títere, Jordi Turull, el Tribunal Supremo por mano del juez Pablo Llarena, se interpuso justo en la mitad del proceso impidiendo que se produjese aquella y poniendo en marcha el reloj que marca el plazo de dos meses para que se designe a un nuevo Presidente de la Generalidad o se convoquen nuevas elecciones autonómicas. Un punto de inflexión donde Puigdemont realmente optaba por agotar el plazo y “marear la perdiz” con fuegos de artificio, al disponer de unas encuestas que le resultaban muy favorables y le devolvían a ser la fuerza más votada con unos 40 escaños, principalmente a costa de ERC. No obstante, las presiones de ERC le obligaron a optar por el plan alternativo de ceder a un candidato sin deudas judiciales previsibles, pero que fuera leal y sumiso y que no pusiese en cuestión su jerarquía como lider supremo y legítimo Presidente dela Generalidad.

Fue en la última reunión con su grupo en Berlín donde aceptó designar a su sucesor y poner como fecha límite el 14 de mayo para que existiese un nuevo Presidente en “el interior”. Un títere dócil que fuese un eficaz transmisor y ejecutor de todas las órdenes que viniesen desde esos órganos supremos de la República. Y entre todos los posibles aspirantes, optó por alguien cuyo perfil independentista radical era notorio y cuya lealtad quedó demostrada durante las oscuras horas de su prisión en la cómoda cárcel de la pequeña ciudad fronteriza de Neumünster en el Estado alemán de Schleswig-Holstein. Y es así que apurando los tiempos compareció en un nuevo vídeo grabado para informar la designación de un hasta entonces casi desconocido Joaquim Torra (i) Pla, abogado, editor, escritor y empresario implicado en un informe de la Guardia Civil como partícipe en la intendencia logística del referéndum ilegal del 1 de octubre.

Conocido el nombre del personaje y puesto bajo los focos mediáticos han empezado a publicarse datos y pasos de este supuesto “mirlo blanco” que entre hoy y el 14 de mayo se va a convertir en el 131 Presidente de la Generalidad, si la CUP no lo impide. Y lo primero que salió a la luz fueron sus injuriosos tweets donde insultaba soezmente a los españoles. La respuesta de la izquierda, PSOE y PODEMOS, no pudo ser más airada exigiéndole pedir perdón, cosa que el candidato hizo casi de modo casi inmediato achacándolos a un pasado lejano (ocho años) como si el tiempo fura una eximente para un comportamiento tan radicalmente obsceno y xenófobo.

Pero para nada es creíble ese repentino cambio de actitud. Sobre todo porque a las pocas horas no dudó en lanzar toda una soflama en un nuevo desafío con las actuaciones que piensa hacer en cuanto forme Gobierno, todas encaminadas a la restitución de los “daños” causados por las medidas de intervención del 155 y retomar el camino hacia la implantación de la República. Es decir, avisa de lo que ya era previsible, la nula voluntad de acatar la Constitución de España ni el Estatuto de autonomía. Esta claridad en su mensaje ha provocado la respuesta casi obligada del Presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, que desde un acto en Cádiz ha dicho que “el artículo 155 es ya un antecedente y que puede ser aplicado en caso de que se vuelva a requerir”.

Y aquí es donde me surgen muchas desesperanzas y bastantes dudas. La primera es que no parece creíble esa amenaza desde el momento en que Mariano Rajoy ha antepuesto el interés personal y del partido para mantenerse en el poder hasta el fin de la legislatura, con la obligación de ceder al chantaje del PNV para la aprobación de los presupuestos generales, a su deber de contener e impedir este nuevo fraude de ley que nos lleva a un nuevo escenario de conflicto con el golpismo en Cataluña. Y la gran duda es que no parece tan claro el que para esas nuevas medidas vaya a tener el consenso necesario con PSOE y CIUDADANOS para endurecer las medidas de intervención necesarias para sofocar esta nueva rebelión, o ya mejor decir complot para la sedición con violencia contenida ¿no Señoría?

Lo que resulta evidente es que el nuevo futuro Presidente títere de la Generalidad cumple el dicho de que “otros vendrán que bueno me harán”, ya que su radicalidad visceral independentista es bastante superior que la de el mismo Puigdemont. Yo creo, como ya dije ayer, que simplemente es un oportunista que ha sabido estar en el sitio y momentos oportunos para hacerse visible. Unas horas claves donde Puigdemont sentía por primera vez, aunque fuese de una manera tenue, lo que es estar en prisión, sin libertad de movimientos y ante una posible extradición y tener que presentarse ante esa justicia de España que había esquivado hasta ahora. Y es de bien nacido ser agradecido, y pensó en este personaje como un sustituto ideal para su plan. Un candidato que figuraba en el puesto 11 de la lista que él encabezaba por Barcelona, justo tras Elsa Artadi, que se había o la había descartado y que contaba quizás con mucha más confianza y afecto personal que el susodicho.

El caso es que tenemos hoy a punto de ser Presidente de la Generalidad a este avispado letrado vendedor de seguros y político oportunista de último momento (a partir del 2005), capaz de instalarse en la cabeza del movimiento consiguiendo ser Presidente de la ANC (interinamente) y de OMNIUM. Un destacado militante del independentismo, colaborador comprometido (el supuesto asunto de las mesas plegables y cajas con papeletas del referéndum lo corrobora) y leal camarada en los malos momentos. Un “prenda” que no duda en asumir el discurso de su nueva empresa de la que supongo espera obtener recompensa a sus desvelos y sacrificios. Porque debe ser muy duro pasar por títere, por una auténtica marioneta, el clásico correveidile, el “mandao” de los recados o el “tonto útil” que se deja manipular y menospreciar, cuando en realidad es un tiburón que ha sobrevivido y forjado su futuro uniéndose a ese gran banco de tiburones que lidera el independentismo. Sin duda un candidato perfecto para esta etapa en la que Puigdemont quiere consolidar la República y perpetuarse en el poder hasta que el Estado se vea forzado a sentarse a negociar el cómo y, sobre todo, el cuándo se independiza Cataluña.

Porque lo que se avecina es una temporada más de este culebrón, igual o peor que la sufrida con Carles Puigdemont hasta su huida. Y todo gracias a la pusilanimidad y cobardía del Gobierno de España y la actitud miserable del PSOE y de CIUDADANOS que contribuyeron a la ineficacia de unas medidas de intervención ya de por si muy livianas e inapropiadas para la gravedad del desafío secesionista y el golpe de Estado perpetrado por los independentistas catalanes. Cinco meses después del 21 de diciembre estamos a un paso de devolver el control y la financiación a los mismos golpistas que declararon de modo unilateral la independencia. Y este Gobierno y los partidos que ha sido responsables igual se merecen este castigo, pero en absoluto nos lo merecemos los españoles. En estos días se va a consumar una traición sin paliativos ante la pasividad e indiferencia de quien está por ley obligado a evitarla. Desde aquí solo me queda denunciarlo y exigir nuevas elecciones generales.

¡Que pasen buen día!


Opine sobre la noticia con Facebook
Opine sobre la noticia
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.

caracteres
Comentarios

Aún no hay Comentarios para este post...

    Domingo, 19 de agosto

    BUSCAR

    Editado por

    • Vicente A. C. M. Vicente A. C. M.

    Síguenos

    Hemeroteca

    Agosto 2018
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
      12345
    6789101112
    13141516171819
    20212223242526
    2728293031