Un país a la deriva

Acné juvenil y exceso de testosterona.

15.02.18 | 10:12. Archivado en Política Nacional

CIUDADANOS SE VE COMO ALTERNATIVA DE GOBIERNO Y ROMPE EL PACTO DE LEGISLATURA CON EL PP.

Ayer se escenificó en el Congreso de los Diputados lo que ya es vox populi, el divorcio absoluto entre CIUDADANOS y el PP. Las últimas encuestas del CIS certifican la caída del PP y el ascenso de CIUDADANOS que además ha visto cómo en Cataluña se ha erigido en la única fuerza constitucionalista que aglutina a la mayoría de los no independentistas. El centro derecha español, antes identificado con el PP, se ha fragmentado como consecuencia del desengaño del electorado con un partido que no ha sabido estar a la altura en muchos aspectos, creyendo que bastaba con hacer una gestión económica que nos sacase de la crisis profunda, aunque fuese a costa de endeudarnos hasta alcanzar máximos históricos. Pero ha sido la desidia y la torpeza en la respuesta frente a la lacra que afecta a la clase política dominante, la corrupción generalizada, la que ha colmado el vaso de la paciencia de los españoles. Y si a eso le sumamos la tibieza en la respuesta al desafío separatista, dando la impresión de ir a rastras y forzado en la defensa de la legalidad vigente, tendremos la explicación del por qué de este cambio en la intención de voto.

Lo que no se puede criticar es que este pujante partido, liderado por un joven y entusiasta Albert Rivera, pugne por ir más allá cuando otros permanecen inmóviles y resignados culpando a la fatalidad de su situación sin la mínima auto crítica. Porque no existen preguntas indiscretas ni incómodas, salvo que el interpelado se sienta previamente incómodo y a la defensiva por tener conciencia de haber actuado de modo inapropiado. Y ese es el caso del PP en muchos temas en los que parece actuar cohibido o forzado por las circunstancias. Y un claro ejemplo es la política de apaciguamiento que se ha mantenido por todos los Gobiernos de España, PSOE y PP, con los nacionalismos, principalmente con el vasco y el catalán y en menor medida con otros incipientes como el de Canarias, cuya importancia ha ido aumentando a la par de la debilidad parlamentaria del PSOE y PP con la intrusión de nuevas formaciones políticas como PODEMOS y CIUDADANOS.

La culpa del previsible vuelco electoral no es de quien ofrece la alternativa más creíble, sino del que ha defraudado a los votantes. Quizás el único reproche que puede hacerse a CIUDADANOS es su precipitación. Es verdad que esa es una característica de la juventud, de la adolescencia, de la vitalidad de quien actúa con la ingenuidad y sinceridad de unos principios que pueden parecer radicales por la vehemencia en el planteamiento y las exigencias. Pero eso no debe cuestionar su validez. Creo sinceramente que CIUDADANOS está en una fase de pasar de la adolescencia a la vida adulta y da por terminada su etapa de formación. Su victoria indiscutible en las elecciones autonómicas en Cataluña, ha sido como la aprobación con nota de esa prueba de acceso a la Universidad de la política. Ya no descarta compartir gobiernos y se ofrece como una alternativa nacional a gobernar. Y ese es el verdadero peligro que tanto PSOE como PP ven en CIUDADANOS con unos resultados abrumadores electorales en Cataluña y unas encuestas que le encumbran.

Pero como siempre, el PP se equivoca en su reacción al declarar la guerra política a CIUDADANOS, que nunca ha pasado de ser un socio circunstancial y exigente a la hora de dar y mantener su apoyo, pero que es el que sustenta al Gobierno del PP en su mayoría insuficiente parlamentaria. Es verdad que CIUDADANOS en algunos temas se ha comportado con veleidad, resultado de esa precipitación y, como diría el genial humorista José Mota: “le puede el ansia”. Su actitud cambiante respecto a temas como el de la prisión permanente revisable, puede ser percibido por los ciudadanos como una falta de coherencia y de firmeza en los principios. Y es verdad que rectificar es de sabios y que no hay verdades absolutas, pero lo que se exige es mantener la coherencia en los actos y así transmitir la sensación de confianza y de seriedad. Nadie puede tomarse en serio a quien un día proclama una cosa y al siguiente la contraria. Y es en esto donde CIUDADANOS debe mostrarse mucho más sólido si quiere convencer. Yo he sido el primero en criticar esa actitud de veleta y concluir que no es un socio fiable. Aunque visto el panorama político, ninguna formación lo es porque todas buscan lo mismo, el poder, y harán todo lo posible para conseguirlo adaptando su discurso a lo que los ciudadanos quieren oír.

Y es verdad que CIUDADANOS pide reformar aquello que consideran una rémora y deficiencia de la democracia en España. Es verdad que hay temas como la ley electoral, el aforamiento, las desigualdades de relación con El País Vasco y Navarra bendecidas en la Constitución en detrimento del resto de autonomías, el estado autonómico demencial actual, etc., que ni PSOE ni PP quieren debatir ni reformar. Pero la intransigencia no puede llegar al punto de forzar la ingobernabilidad y anteponerse a los intereses generales de los españoles en cuanto a los problemas que nos acucian: paro, pensiones, empleo basura, corrupción, endeudamiento, sanidad, educación, etc. Se puede hablar de todo pero hay que priorizar y poner el mayor esfuerzo en resolver en primer lugar lo importante y no empeñarse en derribar un solo árbol cuando tenemos todo un bosque que contemplar.

Y lo que no se puede caer es en el “todo vale” con tal de acosar y desprestigiar al oponente político. Eso es política de baja estofa indigna de personas cuya responsabilidad con la sociedad va mucho mas allá de los intereses partidistas. Y no es que no estemos ya acostumbrados al vergonzoso espectáculo de las broncas entre parlamentarios, los abucheos, y las sonoras manifestaciones de Sus Señorías, que dan una imagen lamentable del bajo nivel democrático. Los cruces de acusaciones y descalificaciones llegan a lo personal, aunque aún no hemos llegado a mayores como en otros Parlamentos donde de las palabras se ha pasado a los enfrentamientos físicos. Pero de seguir así, nadie puede asegurar que no lleguemos a eso como en aquellas sesiones previas a la guerra civil convertidas en tribunas del matonismo.

CIUDADANOS ha decidido romper con el PP con la excusa de los continuados incumplimientos del pacto de legislatura. Supongo que el tema de la senadora Pilar Barreiro, actualmente investigada en la causa Púnica por varios delitos de corrupción, es ejemplo de la alta exigencia que el PP fue obligado a firmar, cuando su código ético sitúa el listón en el momento procesal en que se establezca la acusación para el enjuiciamiento. Nadie cumple todos los acuerdos pactados, sobre todo si se vio forzado. De hecho, esos pactos suelen ser el origen de los conflictos cuando una parte considera que han sido excesivas las exigencias y desproporcionadas. Y aunque no sea así, la normalidad pasa por encontrar una justificación para anularlos si las circunstancias así lo aconsejan. Y en política las circunstancias influyen de forma drástica en la toma de decisiones.

No parece muy sensato querer dinamitar una legislatura, que ya nació inestable y apenas se mantiene a base de parches, en unos momentos en que las circunstancias aconsejan unidad de acción y estabilidad frente a la mayor amenaza que representa el golpe de Estado perpetrado por el independentismo en Cataluña. No parece oportuno añadir a esa situación de extrema incertidumbre otra mayor de posible ruptura. A CIUDADANOS debemos exigirle mayor compromiso con la estabilidad del Estado y no enzarzarse en batallitas de celoso censor del puritanismo político como excusa para la reafirmación de su identidad. Ese es un comportamiento típico de adolescente inconformista y no de un adulto con responsabilidad.

Es la hora de actuar con sensatez y no de ver quien micciona más lejos.

¡Que pasen un buen día!


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Comentarios
  • Comentario por Juan A. Fernández Martínez 16.02.18 | 07:10

    Don Vicente: España debería ser el nexo de unión de los partidos constitucionalistas. Ya fastidia,por no poner otro adjetivo,que existan partidos separatistas. No tenemos solución. Un abrazo.

Martes, 21 de mayo

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  • Vicente A. C. M. Vicente A. C. M.

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