Un país a la deriva

Yo tengo miedo racional.

19.08.17 | 17:30. Archivado en Política Nacional

Es edificante ver cómo cien mil personas se concentraron ayer en la Plaza de Cataluña para guardar un respetuoso minuto de silencio por las víctimas y después gritar al unísono tres palabras que recogen la determinación de una nación y de un pueblo, el español, a no ser sometido por el terror: “no tinc por” (no tengo miedo). Todo un sentido acto de repulsa ante esta barbarie terrorista y de firmeza en la lucha para eliminar esta lacra de la sociedad democrática, odiada por los fanáticos islamistas al evidenciar la conquista de los derechos que hacen de las sociedades que lo consiguen ser libres. Porque no otra cosa es esa yihad declarada por razones supuestamente religiosas, pero que esconden otras motivaciones de intolerancia, de totalitarismo ideológico y teocrático y de negación de esas libertades, sobre todo en relación con las mujeres y sus derechos. Se juzga y se condena en nombre de Dios, de Alá, por aquellos que se auto proclaman como únicos intérpretes de su dogma religioso, el Corán como única Ley dictada por Alá a su profeta Mahoma. Una visión antagónica e incompatible con la que rige a las sociedades democráticas occidentales.

Estamos pues ante un choque de civilizaciones en una guerra (a algunos les parece inapropiado decir esto porque no hay soldados ni campos de batalla definidos) contra una parte radicalizada y fanatizada del islam, es decir de esa religión que sigue la doctrina del profeta Mahoma, pero en la que, como pasa en la religión cristiana, existen diferentes grupos con diferentes interpretaciones del Corán. Tampoco existe una figura central como en la doctrina católica el Papa, como máximo intérprete junto a los conclaves extraordinarios, donde se establezca una doctrina común. En el caso de la Iglesia anglicana, la máxima autoridad es el rey o la reina de Inglaterra y en el de la doctrina Ortodoxa, el Pope equivalente a la figura del Papa. Sin embargo, en el islam, teóricamente todos los creyentes son iguales, la llamada Unma, pero en la realidad todo se rige por el Corán y la sharia, existiendo dos corrientes diferenciadas y enfrentadas los sunníes y los chiíes, donde proliferan los imames, ulemas y ayatolás.

Una comunidad de creyentes que supera ampliamente los mil millones repartidos por todo el mundo, incluida nuestra sociedad democrática. Pero el problema nace de la recuperación de la figura del califato como medio de expansión de las creencias, declarando como ha hecho el mal llamado Estado Islámico, la yihad, la guerra santa contra el resto del mundo, sobre todo occidental, a los que nos consideran corruptos e infieles por no vivir de acuerdo con la doctrina del islam. Los imames adoctrinan en el radicalismo a jóvenes como los que han sido desgraciadamente protagonistas en esta masacre perpetrada en las Ramblas en Barcelona y más tarde querían repetir en Cambrils y que, al parecer, pudo haber sido peor si la casualidad no frustra sus planes iniciales perpetrados en su refugio franco en el chalet del pueblo tarraconense de Alcanar (nombre de ascendencia árabe sin duda). Jóvenes dispuestos a sacrificar su vida para contribuir a esa extensión del califato eliminando infieles y actuando como “soldados de Alá” . Y aquí es donde deberían los escépticos abandonar su negación de una guerra que sí que existe.

Estamos en una situación de extremada dificultad a la hora de dar una respuesta eficaz a quienes ya están escondidos entre nosotros y solo esperan el momento propicio para actuar. Una situación donde la prevención, la labor de las FFyCCSE y, por supuesto, la colaboración ciudadana, son los fundamentos con los que construir nuestra defensa en la identificación precoz y detención de estos individuos antes de que consigan sus objetivos. Igualmente es ya urgente terminar por la vía económica y militar con este califato de terror y forzar al resto del mundo islámico a aceptar la convivencia pacífica de creencias y cultos sin matices ni posicionamientos de superioridad ética, exigiendo el fin de la financiación del califato y de cualquier corriente de adoctrinamiento basada en la yihad.

El miedo es algo innato en los seres humanos y hay que aprender a superarlo, aunque algunos, quizás muchos, no consigan vencerlos todos en toda su vida. No tener miedo es algo irracional y es por eso por lo que no hay peor enemigo que aquél que está dispuesto a morir y más, si está convencido de que con ello conseguirá una vida eterna mejor y más placentera, como en el caso de estos soldados de Alá, o los caballeros de las cruzadas en su época. Dicen que lo más difícil es luchar contra las ideas cuando estas están fuertemente arraigadas en la conciencia. El califato es un sueño de unos fanáticos y están dispuestos a morir por ello. Esa idea es la que nos debe dar miedo y espolear para que podamos defendernos y contraatacar.

Está bien decir que no se tiene miedo como parte de esa terapia de reconstrucción espiritual para salir del fuerte impacto emocional. Sin embargo, lo sensato es no actuar como si no nos importara perder la vida, porque no es así. Basta ver las consecuencias en las pasadas procesiones en Sevilla por la actuación de unos desaprensivos que iniciaron una estampida en las calles ante el miedo a un ataque terrorista en plena psicosis colectiva. No quiero ni pensar en lo que ayer hubiera pasado en esa emocionante y multitudinaria concentración en la Plaza de Cataluña, si solo llegan a estallar unos petardos por unos descerebrados con ganas de armar bronca. Miedo sí, pero lo más racional posible y no desafiemos a la suerte con imprudencias e improvisaciones apresuradas. Esta concentración la considero personalmente muy emotiva, pero también muy precipitada desde el punto de vista de la seguridad.

¡Que pasen un buen día!


Opine sobre la noticia con Facebook
Opine sobre la noticia
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.

caracteres
Comentarios

Aún no hay Comentarios para este post...

    Domingo, 16 de junio

    BUSCAR

    Editado por

    • Vicente A. C. M. Vicente A. C. M.

    Hemeroteca

    Abril 2019
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
    1234567
    891011121314
    15161718192021
    22232425262728
    2930