Dijo Rajoy que no ve preciso realizar una “cuestión de confianza” y tiene razón. La que se debería realizar es la cuestión de desconfianza, porque lo que tienen los ciudadanos es una absoluta desconfianza en el camino emprendido por Rajoy con su equipo de Gobierno, de subidas indiscriminadas de impuestos. Pero con esa mayoría absoluta en todas las comisiones parlamentarias y en el pleno del Congreso, sería raro que prosperase cualquier cuestión, sea de censura, confianza o desconfianza. Para eso, sí que le sirve a Rajoy y al PP esa mayoría absoluta que consiguió a base de engaños en las últimas elecciones generales del 20N del 2011.
Ayer, en la TVE1, Rajoy se despachó, por primera vez desde que es Presidente del Gobierno de España, delante de un grupo selecto de periodistas que le sometieron a un interrogatorio, muy "light" a mi criterio. Y digo light porque como buen profesional del toreo político de salón, se salió por peteneras y dejó sin responder a todas las preguntas cruciales que se le hicieron respecto a terrorismo, independentismo, rescate y política económica. En todas las respuestas se limitó a repetir el mantra de las excusas elaboradas por la factoría arriolista para la justificación de todos los incumplimientos electorales y la deriva caótica en todas las políticas de Estado.
Porque seguimos sin saber cual es el objetivo real de un Rajoy que pone la misma expresión para decir que no sabe lo que hará o eso de “mire usted, es que he tenido que hacer cosas que no quería, pero no tenía más remedio que hacerlas, dada la situación que nos encontramos”. El caso es que esa famosa herencia era de sobra conocida ya que era el PP el que gobernaba varias de las CCAA más endeudadas y que contribuyeron decisivamente al desvío del déficit general en casi cuatro puntos sobre el reconocido por el Gobierno de Zapatero, Rubalcaba y Salgado. Lo que sí conocía Rajoy era la bancarrota de las Cajas de Ahorros reconvertidas como BANKIA o la CAM, donde el PP participaba en los Consejos de Administración y uno de sus ex cargos más destacado, lideró la salida a bolsa y participó en el conocido tema de “las preferentes”, que se ha convertido en uno de los escándalos financieros más bochornosos.
En cuanto a la política anti terrorista, no creo que haya convencido a nadie la excusa de que en España “no se permite que nadie muera en la cárcel”. Creo que alguien debería recordarle los propios datos de Instituciones penitenciarias para haberle rebatido en el mismo plató de TVE1 tamaña falsedad. Es evidente que el caso Uribetxeberría Bolinaga es demasiado coincidente con el del otro terrorista huido de Juana Chaos. Un chantaje inaceptable en un Estado de Derecho. Así que los apaños con la ETA con estas burdas maniobras quedan escenificados y corroborados por la permanencia de BILDU en las Instituciones y la más que segura legalización de SORTU para las próximas elecciones de octubre.¿No ha habido tiempo para rectificar Sr. Rajoy?
Y en cuanto al tan traído rescate blando, incompleto o parcial, estamos en la política sectaria de demorar la decisión hasta que pasen las elecciones autonómicas de Galicia y de El País Vasco. Otra estrategia partidista inaceptable en un momento de absoluta desconfianza en las posibilidades reales de España para hacer frente a sus compromisos y salir de la crisis en muchos años.No hay excusa para demorar la petición de rescate y explicar a los ciudadanos las condiciones, de sobra conocidas y transmitidas por el BCE y los principales prestamistas como Alemania. Así que no es explicable ni creíble la defensa extrema de que “no va a tocar las pensiones”, cuando es sabido que es una de las principales demandas del BCE y de la UE es en cuanto a la demora del tránsito de la jubilación a los 67 años en más de una década hasta el año 2026 y el saqueo de los fondos de garantía de las pensiones por falta efectiva de liquidez.
Lo peor es que Rajoy salió “vivo” de una entrevista televisiva en la que solo dio la apariencia de ser un antiguo programa de aquella televisión pública condicionada por el poder y eficazmente sumisa respecto a los fines políticos. Al menos esa fue la impresión que yo saqué y que comprendo que puede no ser compartida por muchos de los que tengan a bien leer mis artículos. Rajoy no me convenció, pero es que hace tiempo que no lo hace y no me he cansado de escribirlo. España pierde un tiempo precioso como el que perdió con Zapatero y aquí no hay ninguna herencia, sino solo la torpeza o, lo que es peor, la premeditación culpable de un Gobierno liderado por Rajoy y un PP transfigurado en algo irreconocible para millones de españoles.
Domingo, 26 de mayo
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Juan Fernandez Krohn
Raúl González Zorrilla
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Antonio García Fuentes
Rufino Soriano Tena
Vicente A. C. M.
Pedro Fernández Barbadillo
Juan Ramón Moscad Fumadó
Enrique Zubiaga
José Pómez