Como diría D. Federico Trillo, "Manda huevos" , porque ¿a quién se le ocurre reclamar la pérdida del "estado del bienestar habiendo una cifra de parados que va camino de los 6.000.000 (seis millones) de personas? Hace falta tener la cara de cemento armado y una demagogia sectaria y anquilosada para además de haber contribuido a ser el autor principal del problema, hacer como si nada de esta situación tuviera que ver con ellos. Por supuesto que me refiero al PSOE, al Sr. Rubalcaba y a sus sindicatos UGT y CCOO.
Ahora todo son críticas y descalificaciones sobre lo que el PP ha presentado como unareforma laboral agresiva, cuando no es sino una mini y tímida reforma laboral. Unas críticas que durante las dos legislaturas de mandato del PSOE, jamás exigieron medidas para frenar el aumento del paro, ni se manifestaron en la calle para reivindicar la temida perdida de un Estado del bienestar donde 1.500.000 familias no tienen ingresos de ningún tipo y están a expensas de la familia, o de las organizaciones de ayuda social, no precisamente gubernamentales.
Hace falta ser cínico e hipócrita para asumir una representación de los trabajadores cuya base solo se debe a una legislación obsoleta y que es la culpable de que España mantenga un mercado laboral cautivo y rígido, donde la empresa es obligada no solo a ejercer de recaudadora de impuestos, sino a mantener una aportación adicional al Estado para sufragar el sistema de Seguridad Social del empleado. Unas relaciones laborales heredadas del sistema proteccionista y paternalista de la dictadura y cuya impronta permanece en los sindicatos evocando la inexistente "lucha de clases" y el abuso de la patronal.
Pero ahí están los sindicatos, firmes en sus posiciones,y en sus oposiciones firmes cuando el que manda es el PP. Unos sindicatos cuyos líderes Méndez y Toxo se presentan como adalides de los trabajadores, pero nunca hablan de los parados, salvo para exigir las subvenciones de las horas de formación o de las comisiones en los ERE's . Para esas labores siempre les tendremos dispuestos a seguir explotando los presupuestos y mantener a sus "liberados" sin aportar nada al tejido productivo de España.
Y es que ya va siendo hora de que tanto los partidos políticos como las organizaciones patronales de las empresas, como estos sindicatos dejen de ser unos parásitos de los ciudadanos y si quieren ejercer lo hagan como todos, sufragándose con las aportaciones de sus afiliados. Porque como no es así, todas sus críticas y declaraciones necesariamente dejan de ser objetivas y se descalifican por la falta real de empatía con los problemas reales de los trabajadores tanto los que aún están en activo como con los que por desgracia siguen engrosando las listas de parados.
Podrán decir que no les gusta la reforma laboral, pero menos les gustaría si este Gobierno del PP hubiera hecho una reforma en profundidad, no solo laboral sino de todo este chiringuito de subvenciones del erario público absolutamente injustificadas y más aún en una época de profunda crisis económica. El único estado del bienestar es el que tienen asegurado vía subvenciones tanto los partidos políticos, como las diversas organizaciones, ONG's de todo pelaje y por supuesto, los sindicatos.
Creo que va siendo hora de que se acabe de una vez con toda esta mamandurria generalizada. Porque lo que además resulta irritante es que a ellos la corrida les pilla siempre en la barrera y nunca en el ruedo. España tiene mucho que reformar, pero no parece que el PP esté dispuesto a hacerlo y renunciar a sus privilegios dando ejemplo.
Hablador: más valdría que se callase.
Qué odio visceral tendrá usted por la Iglesia cuando la equipara a los sindicatos. Mire usted, es de todos bien sabido, que el dinero que la Iglesia administra lo hace, en general, para bien de los más desfavorecidos: ¿usted sabe quién está dando de comer amuchas familas en la situaciòn actual? ¿Usted sabe quién cuida a ancianos, enfermos y los más necesitados sin cobrarles nada? No quiere saberlo verdad? Porque claro, la Iglesia es la portadora del Evangelio, que nos señala con el dedo diciéndonos todo lo que está mal que hagamos: mentir, aprovecharnos de otros, matar (hay mucho crimen hoy en día: aborto...) robar, etc, etc, y claro eso no nos gusta ¿verdad que no?
Ande, métase con quien se lo merezca, hombre.
Suscribo por completo el comentario de Caminant, cambiando "mundo laboral" por "sociedad" y "sindicatos" por "iglesia". El autor se olvida por completo de la mayor ONG de España.
Viven en su mundo personal y quieren que los demás participemos en el tema para que ellos sigan viviendo estupendamente.
Se representan a ellos mismos pero se arrogan la representación del mundo laboral,que ya es tener jeta de cemento.
Personalmente me niego(aunque eso no produzca ningún efecto)a que mi dinero,sin autorización expresa,sirva para nutrir a sindicatos que no me representan.
Ante la situación actual,apoyo de todos para salir de esta situación.
Un abrazo.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel