Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita, haber puesto la denuncia antes, esta causa ya ha prescrito. He aquí la Ley de la prescripción de los delitos que contempla la legislación española. La cultura del pelotazo y del pillo, se comete el delito y a esperar que prescriba si eres hábil y además estás protegido por la impunidad e inmunidad de una toga. Lo que acaba de decir el Tribunal Supremo es q ue no entra a valorar los hechos porque estos ya han prescrito. Tanto da que se haya cometido prevaricación o un abuso de poder. El tiempo todo lo cura y la prescripción del delito aparece como un manto benefactor.
Algo apesta en Dinamarca, bueno, en España porque esto no es el Hamlet de Shakespeare. Una legislación no puede ser tan permisiva y comprensiva con los delitos favoreciendo al delincuente.- Pero eso es realmente lo que sucede. Y luego nos extrañamos de que desde el exterior se nos vea como una panda de corruptos, aprovechados y tendentes al engaño, la estafa o la picaresca, esa cosa tan típicamente española que ya describía Cervantes. Los lazarillos que trapichean y se escabullen de sus responsabilidades. Un País donde la subvención se considera un derecho.
Por eso, el caso archivado por el TS sobre la posible prevaricación del ex juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, no puede causar asombro, sino solo la frustración de ver como la Ley no sirve para impartir Justicia sino para evitarla. Por eso, no es de extrañar el que en España se favorezca la comisión de delitos de estafa, desfalcos, apropiaciones indebidas, evasión de capitales, ocultación de bienes, cohechos, prevaricaciones y toda clase de delitos, cuyos autores saben que tienen grandes posibilidades de que no sean descubiertos y con suerte, si lo son, la prescripción venga a salvarle de ser juzgados y condenados.
Y ¿por qué es la Ley así? Sencillamente, porque los legisladores, o sea los políticos, la casta esa que domina el poder, se han encargado de aplicar esa filosofía tan irracional y ventajosa para los delincuentes. Y el caso del juez Baltasar Garzón no es exclusivo. De hecho, miserables de todo tipo y cuna se han aprovechado de este estado de cosas y se han visto favorecidos porque las denuncias han llegado demasiado tarde. Y claro, los perjudicados siempre son los que han sido estafados, robados y burlados. Un caso similar al que ayer dediqué mi escrito, en el que se apela al "bis idem" para argumentar que lo denunciado ya había sido "cosa juzgada".
Me temo que estos hechos no contribuyen precisamente a tener fe en la Justicia, sino todo lo contrario. Lo realmente frustrante e irritante es tener la absoluta certeza de que esa casta de políticos en los que recae la responsabilidad de hacer leyes justas y sensatas, no van a cambiar el "status quo" y esta aberración jurídica permanecerá inmutable. La picaresca y la desfachatez seguirán imperando en un país que fomenta una cultura del engaño, del fraude social, fiscal y de todo tipo y evidencia la falta de una conciencia moral y ética en todos los estamentos de la sociedad.
El mal está tan arraigado que no es posible la cura con una mera prescripción farmacológica. Se hace necesaria una cirugía radical y extirpar todo lo contaminado. Y esa labor queda en manos de los ciudadanos.
Quien tuvo la toga,apartó la soga...
Viendo ciertas cosas uno tiene que tragar saliva para que pase el sapo de contemplar como algunos se van de rositas. Dicho esto y jugando con las cartas que tenemos,si el CGPJ determina que por esos días de más se libra de ser enjuiciado tampoco estaría nada mal que sus adeptos,fieles o fanáticos aceptasen sin rechistar la sentencia.
O todos café o se rompe la baraja.
Un abrazo.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel