¿Cuál será la excusa del Gobierno esta vez? Quizás el que su dedicación plena está en la lucha contra la crisis y el desempleo. Pero eso ya no vale. La realidad es que el Gobierno del PP está demostrando hacer una política continuista en materia anti terrorista de la del anterior Gobierno de Zapatero y Rubalcaba. Esta semana, casi de un modo subrepticio, nos hemos enterado que uno de los etarras acercados por Rubalcaba a cárceles cercanas de el País Vasco, se le ha aplicado el tercer grado en lo que se conoce como régimen "Cenicienta" por aquello de tener que volver a casa, véase la cárcel a una determinada hora a pernoctar. O sea, un tercer grado sin que haya habido causa que lo justifique.
Según el actual Ministro de Interior el Sr. Fernández Díaz, va a impulsar lo que se denomina "vía Nanclares", a aquellos presos que se acojan a lo que establece la Ley "arrepentirse de su pasado, pedir perdón, pagar las indemnizaciones". Que se sepa, el etarra Pérez de Nanclares condenado por el asesinato del Guardia Civil D. José San Martín Bretón en 1992, ni ha pedido perdón a la familia de su víctima, ni esta ha recibido ningún tipo de indemnización. En cuanto al arrepentimiento, no basta con decirlo sino que debe haber una declaración clara y pública de condenar a ETA y sus métodos terroristas, pedir su disolución y pedir perdón expreso a la familia. Una grabación en vídeo y su difusión por todos los medios de televisión en horario de máxima audiencia sería algo apropiado.
La concesión de este tercer grado ha sido de forma sorpresiva y con la connivencia de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que no se ha opuesto a esta medida en el pequeño plazo legal de cinco días que se da tras la comunicación. Estamos pues ante una política de hechos consumados en los que el PP prosigue el camino de los acuerdos pactados entre el PSOE-PSE-Gobierno y ETA. Muy lejos quedan las promesas de campaña electoral sobre la iniciativa para la ilegalización de BILDU y AMAIUR y la firmeza en la lucha anti terrorista. Muy lejos quedan las palabras de apoyo a las víctimas del terrorismo, una vez más agraviadas y ninguneadas por razones meramente partidistas y de oportunismo electoral. Muy lejos queda la dignidad de un partido que, pese a todo, sigue apoyando a un PSE dispuesto a pactar con ETA y secundar sus reivindicaciones de independencia para El país Vasco y Navarra.
Es lamentable el que el PP haya defraudado tan pronto la ligera esperanza quelos ciudadanos, las víctimas de ETA y del 11M habían depositado en sus promesas. Está claro que son promesas incumplidas y que nunca estuvo en el ánimo del Sr. Rajoy ni del PP cumplirlas. Se ratifica el viejo dicho de "prometer y prometer hasta conseguir y una vez conseguido, olvidar lo prometido". Esto es simplemente una constatación de que España tiene una casta política sin escrúpulos, donde el entendimiento entre partidos es total y solo escenifican una disensión ficticia para representar una farsa que convenza al crédulo electorado. Y lo peor es que los ciudadanos estamos siguiendo este despreciable juego.
Ningún etarra merece lograr beneficios penitenciarios y menos por el simple hecho de haber firmado un formulario administrativo sin ninguna clase de publicitación en los medios, y sin ni siquiera haber hecho un acto público de contrición ni de pedir perdón a sus vícitimas. Este etarra, como tantos otros como Troitiño, de Juana Chaos, Josu Ternera y una larga lista, gozan de una libertad consentida e injustificable. Y el responsable no es otro que el Gobierno de España, antes del PSOE y ahora del PP. Tanto monta, monta tanto.
Es nuestro deber como ciudadanos y por nuestra conciencia, exigir al Gobierno que deje de beneficiar a ETA y a sus asesinos, que cumpla con su misión de detener a los fugados de la Ley y los devuelva a las cárceles de donde nunca debieron salir. Es nuestro deber exigir que el PP cumpla con sus promesas, porque si no lo hace será cómplice y se pondrá en plan de igualdad con los que defienden la indignidad y las vías alternativas para lograr sus objetivos.
ETA ni se ha disuelto, ni ha entregado las armas, ni sus presos han mostrado algún signo de piedad o de arrepentimiento real, sino todo lo contrario. Firmar un formulario lo haría cualquiera que vea en ello una oportunidad para escapar de las rejas, e incluso, llegado el caso, imitar a sus camaradas terroristas y evadirse. ¿Por qué confía el Gobierno en que van a cumplir con el régimen de libertad tan generosamente dado? Basta de mentiras. Esperemos que no lleguen a ser verdad aquellas palabras de Rubalcaba de "no nos merecemos un Gobierno que miente".
W Blanco 12.02.12 | 16:27 :...
Tienes toda la razón del mundo.
Como dice Vicente, "prometer y prometer hasta conseguir y una vez conseguido, olvidar lo prometido". No solo olvidar lo prometido, sino además lo que conlleva: han tratado a sus votantes como estúpidos; los han engañado como a bobos; se les han meado encima. Han mentido como bellacos para conseguir, y cuando ya están apoltronados, a vivir del cuento, como todos los políticos sin más miras que vivir del erario público y embolsarse cuantos más sueldos, mejor. Como la bienpagá, la Cospe.
Vuelvo a repetir, cansinamente y por enésima vez, mi opinión, hasta ahora no desmentida por la realidad, de que el PP no va a promover la dignidad democrática, ni arrasará a todos los topos progresistas enquistados en las administraciones, ni modificará la política antiterrorista, ni promoverá el uso del español (el castellano) en todas las aulas del país (España) ni anulará la legislación proabortiva, ni expulsará a esa ingente multitud de inmigrantes en situación ilegal, etc etc. Nunca creí que iban a actuar para triturar (expresión de Azaña) a toda esa miseria que se ha adueñado de España durante los ominosos años socialistas. Y el PP ya ni siquiera cumple con sus propias promesas electorales. Dicen que la situación que se han encontrado es peor de lo que inmaginaban: mentira podrida: sus afiliados y simpatizantes que trabajaban en las administraciones ya les tenían perfectamente informados de lo que había. Y ahora alegan ignorancia: son igual de miserables que los otros.
En efecto,una cosa son todas las medidas conducentes a la resolución de temas económicos,de por sí acuciantes y otra,para mí esencial,primordial o como queramos definirla,la lucha contra el terrorismo,mantener la firmeza del estado de Derecho y al mismo tiempo dar a las víctimas el valor y el respeto que merecen.
Atentos a la situación.
Un abrazo.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel