El PP sigue actuando como "maricomplejines" en casi todos los temas en que piense que se le pueda asimilar como la derecha extrema. Así que su inacción o dilación en la revocación de cargos políticos como en el Consejo de TVE o en las instrucciones del nuevo Fiscal General, dejan aún en manos de los politizados cargos el posicionamiento pretendidamente progresista, que no es sino la manipulación descarada de los medios de comunicación y de las Instituciones como en el Tribunal Supremo.
Resulta vergonzoso contemplar como cada vez que el impresentable y presunto prevaricador juez estrella Garzón acude a la sede del Tribunal Supremo, allí se concentran una serie de individuos, normalmente siempre los mismos, que con total impunidad lanzan soflamas injuriosas contra los jueces del Tribunal llamándoles fascistas e inquisidores. Este circo mediático, hoy se ha visto reforzado por la presencia de un juez de la Audiencia Nacional, el juez Pedraz, alter ego de Garzón, y del ex fiscal Sr. Villarejo.
Resulta evidente que el juez Garzón incurrió en un delito de desacato al proseguir con la causa a sabiendas de que no era competente para ello. Eso es prevaricar con independencia de que el fiscal argumente que existe defecto de forma en la acusación y se desmarque del fondo del asunto. La notoriedad de este juez en ser el adalid de las cusas políticas más controvertidas, define claramente su soberbia y su prepotencia al sentirse impune a cualquier acción o decisión que tomase. Y eso que el mismo Consejo del Poder Judicial le advirtió repetidamente de lo inadmisible de su comportamiento.
Así que a pesar de los fuegos de artificio y del circo que se intenta montar, lo verdaderamente real es que tenemos a un juez que ha abusado repetidamente de su privilegiada posición para actuar de forma discriminatoria según fuera un asunto que conviniese a sus inexplicables intereses. Lo esperpéntico de sus actuaciones llegó cuando se empeñó en que le certificasen que el dictador Francisco Franco había muerto. Un juez que fue capaz de obviar la Ley de Amnistía de 1977 en la que se daba por cerrado el capítulo de la Guerra Civil y de las responsabilidades que de ella se derivasen.
Resulta vergonzoso el que se intente manipular a la opinión pública española y apoyarse en organizaciones internacionales ofuscadas por su sectarismo, para politizar y presentar un caso de injusticia donde solo hay un comportamiento "nada ejemplar", como se dice ahora, de lo que son actos delictivos sin ningún género de duda. Desde luego que deberá ser el tribunal Supremo quien sentencie y corrobore si el juez Garzón actuó de un modo impoluto y de acuerdo a la legalidad, o por el contrario abusó de su poder para cometer toda clase de tropelías.
Bien haría el PP en no ser cómplice de esta farsa y que la postura de la acusación sea coherente con los hechos. Aquí no sería explicable el mirar para otro lado y no mojarse dejando que cuestiones de forma poco sólidas tapen con un manto de vergüenza la impunidad y la hipocresía de un juez que es todo menos ejemplo de independencia y neutralidad.
el ts tiene patente de corso. Volvemos a las barricadas... al tiempo.
Hablando de soflamas injuriosas: impresentable, circo, tropelías... ¿dónde los colocamos?
El PP se da cuenta -¿o no tanto-? de que con criterios así, de que con este fuego amigo contenido en el artículo, es inevitable que se le asocie a la extremda derecha.
Más moderación y menos ofuiscación.
Les vendría bien.
De acuerdo totalmente con el tema de los complejos del PP. Me duele decirlo pero es así. Y luego,mi pregunta lanzada al viento ese que tanto ama el sr.Rodríguez es:
¿El juez Pedraz y los demás magistrados tienen permiso en sus horas de trabajo para ir a manifestar su apoyo al magistrado suspendido y ahora enjuiciado sr.Garzón Real?.
Es bueno que el PP aplique algo esencial: el mandato de los españoles en su gobernar.
Un abrazo.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel