Los irreductibles zejateros y garzonitas se concentran en apoyo de su juez emblemático frente al Tribunal Supremo para denunciar una “persecución política” contra su idolatrado icono de la Justicia anti fascista. Sus proclamas directamente calificables como injuriosas contra el Tribunal Supremo, presupone que dicho Tribunal ha prevaricado al sentar en el banquillo de los acusados a este juez. En los mismos términos se ha manifestado, la ex Ministra de Defensa Carme Chacón, actual aspirante a la Secretaría General del PSOE, al decir que “algo falla en la Justicia cuando se juzga a un juez por haber luchado contra la corrupción”. Se puede ser más cínica, pero creo que es insuperable la desfachatez de esta mujer que también defendió aquello del “todos somos Rubianes” y las declaraciones sobre “la puta España”.
Resulta esperpéntica la actitud del juez Garzón, que ante la acusación de haber delinquido en el tema de las escuchas ilegales de las conversaciones entra abogados y detenidos en el caso Gürtel, solo se le ocurre decir que “las escuchas se limitaban a los reclusos y no a los letrados”. Acabáramos, de lo que se habla entre dos personas solo se atiende a lo que una de ellas manifiesta, sin tener en cuenta lo que la otra responde. Se acaba de descubrir la conversación unidireccional y entrecortada, una especie de soliloquio en el que solose atiende a una parte. Claro que este argumento obvia varios principios legales sobre el tema de las escuchas.
Para que sea autorizada una grabación en la que se vulneren los derechos fundamentales de secreto y confidencialidad entre defensor y defendido, solo puede deberse a que existan indicios racionales de terrorismo o de narco tráfico. El juez Garzón, ahora argumenta que existían indicios de connivencia y de fuga de capitales entre al menos dos de los abogados y dos de los imputados. Sin embargo, su orden de grabación fue para todas las entrevistas entre abogados e imputados, de modo general y sin base alguna, además de que obviamente el tema de fuga de capitales no está entre las dos excepciones que recoge la Ley.
Es claro que existe una intencionalidad en querer obtener información provechosa para la Instrucción del caso Gürtel, violando de modo consciente el derecho fundamental de defensa que recoge la Ley. Por tanto, el juez Garzón dio la orden de realizar las escuchas a sabiendas de que era un acto ilegal, en el que él mismo se erigía en intérprete de la Ley acomodándola a sus objetivos de obtener pruebas inculpatorias. Los fines no pueden justificar los medios y aquí no vale la doctrina de Zapatero del “como sea”. Y mucho menos, existe una persecución política, sino un intento desesperado por parte de Garzón de tratar de evitar sentarse en el banquillo de los acusados.
Es evidente que el juez Garzón ha intentado por todos los medios y estratagemas legales hasta ayer mismo, dilatar el comienzo de este Juicio, el primero de los tres que le esperan. Lo patético de su dolencia de “disfonía” o afonía común fue desestimada, verificándose que la tal no le impidió expresarse y defenderse. Tampoco podrá alegar indefensión, puesto que practicamente ha recusado a la mayoría de los jueces del tribunal Supremo, siendo casi un milagro que hayan quedado los suficientes para poder llevar a cabo estos juicios.
Nunca se sabe con la Justicia, porque sus sentencias muchas veces suelen ir contra el sentido común e incluso contra la literalidad de la ley. Sin embargo, creo sinceramente que en esta causa, el juez Garzón es claramente culpable de haber violado la Ley y uno de los derechos fundamentales de todo ciudadano. Y si es verdad lo que dijo su Majestad en el discurso de Nochebuena, “todos somos iguales ante la Ley”. Solo espero que sea así y que se sentencie con ejemplaridad. Las leyes están para cumplirse y no para eludirlas “si conviene a la jugada”¿verdad Sr, Bermejo?
Intentaré comentar su artículo,don Vicente,usando los refranes populares aprendidos de mi madre tales como "la ley del embudo,ancha para mí,estrecha para los otros" o aquél otro "cree el ladrón que son todos de su condición".
Deberían ahora acordarse estos señores de cuando su Garzón enjuició a don Javier Gómez de Liaño...¿o de eso no se acuerdan?.
Un abrazo.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel