Muchos nos preguntamos en nuestra absoluta ignorancia del mundillo bursátil y económico que son las Agencias de calificación crediticia. A simple vista son empresas de profesionales de la economía y del estudio de los mercados, cuya misión es analizar todos los datos macro económicos de diferentes entidades, grupos e incluso naciones. Y el resultado de su trabajo es establecer una clasificación bonus – malus que sirva a los inversores como referencia para sus actuaciones financieras. Es decir, son empresas cuyo poder radica en ser los jueces que dictaminan sobre la salud o enfermedad económica del sujeto analizado y su fiabilidad para responder frente a deudas.
A nadie se le puede escapar el inmenso poder que se desprende de un tipo de organización así. Sus conclusiones y decisiones de clasificación son de una importancia vital. Tanto, que su influencia puede hacer tambalearse al mercado financiero, condenando incluso a la ruina de países o la caída de determinadas monedas y valores bursátiles. Tanto poder en manos de tan pocos, es un arma lo suficientemente poderosa como para que algunos gobiernos sientan la tentación de usarlas en su propio beneficio o para acabar con la competencia. De ahí que debamos plantearnos si existe una escrupulosa independencia a la hora de la toma de decisiones.
Ayer se produjo una decisión que afectó al núcleo de la Unión Europea y su moneda, el euro. Nada menos que nueve países fueron rebajados en su calificación de deuda de una manera sorpresiva y brutal en algún caso. La más sorprendente fue la de Francia y la de España. Los casos de Grecia y Portugal parecen ya abocados a una pendiente de desconfianza que condena irremisiblemente a sus economías al fracaso, por mucho empeño que pongan en la toma de medidas. Su salida del euro es casi obligada y aún así, su futuro en la UE puede estar cuestionado.
Personalmente no creo en las casualidades. Creo que la UE y el euro están siendo sometidos a un ataque brutal por quienes ven su propia salvación en la debilidad de esa moneda. Por supuesto que me refiero a Gran Bretaña y su siempre ambigua postura respecto a su integración en la UE y su negativa a formar parte de la moneda común. Una excepción que solo se entiende desde el punto de vista de querer mantener a toda costa la soberanía y la libertad de acción, jugando a dos barajas, la de mantener a salvo su moneda y la de aprovechar la pertenencia a un selecto club donde ejercer su influencia.
No es casual que la agencia Standards and Poors tenga su sede en Gran Bretaña y esté profundamente ligada a la City. Tampoco es casual que Gran Bretaña quede casi siempre a salvo de las tormentas de estas agencias y que sobreviva en estas aguas turbulentas mientras “La Gran Armada” se hunde frente a sus acantilados. Creo que no existen razones objetivas para este ataque a la zona euro. Es posible que el euro esté sobrevalorado, pero eso mismo es un lastre para la recuperación. La paridad con respecto al dólar USA parece la solución razonable y que el BCE debería afrontar de una vez.
Las agencias de calificación crediticias deberían estar formadas por expertos internacionales y que dependieran del FMI. Así evitaremos suspicacias y dejaremos de ver fantasmas y enemigos por todas partes. El futuro de un país depende de su economía y esta no puede estar tensionada y pendiente de los caprichos intenciones de determinados grupos de presión.
Bueno, también coincido con el artículo, pero eso es de siempre, no de ahora cuando está el PP gobernando y parece que escuece más.
"Antes", las famosas agencias tenían razón cuando "castigaban" a la España del Gobierno de ZP, ahora resulta que no tienen razón cuando castigan al Gobierno de Rajoy. Y de Sakozy, que le han volado la triple A. Y de Merkel. Y de Monti.
¿Son los principios de Groucho, Vicente?
Salvo la economía doméstica el resto me sobrepasa,don Vicente,pero anoche, escuchando en una tertulia a don Juan Iranzo se me abría la boca ante tantos datos y puntos a tener en cuenta en el tema económico de una nación o de un continente poderoso como es el europeo.
Coincido con su artículo,especialmente en el tema del poder de estas empresas de calificación de riesgos que suenan a veces a música celta...
Un abrazo.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel