El abandono por parte del Gobierno es total respecto a los graves incidentes en la frontera de Melilla, España, con Marruecos. La cobardía y dejadez se quiere disfrazar de "sentido del Estado" y de "no echar más leña al fuego". Una actitud inexplicable salvo que se haya renunciado a la defensa de la dignidad de España y de su soberanía. Eso sin tener en cuenta también el cobarde silencio ante la burla y los ataques a la profesionalidad de nuestras mujeres policía que cumplen con su trabajo de modo ejemplar en un entorno hostil.
Marruecos, es decir su sátrapa, ha organizado una campaña de debilitamiento y acoso a España aprovechando que el Sr. Zapatero no gobierna y su ambigüedad y dudas ante los constantes desplantes, desprecios y desafíos, con las reclamaciones periódicas de la soberanía sobre las ciudades Autónomas españolas de Ceuta y Melilla, llamándolas cínicamente como "territorio ocupado por España". Y esa mentira y las constantes y coordinadas manifestaciones y algaradas, como estos bloqueos de las fronteras, han tenido solo una tímida respuesta con una llamada fuera de lugar de Su Majestad D. Juan Carlos I ejerciendo de Ministro de Exteriores, que fue ignorada por el que se hace llamar "su hermano".
Este Gobierno no está ni se le espera en Ceuta ni en Melilla, y además de un modo hipócrita y cobarde critica a quienes intentan dar a los españoles que residen en esa parte de España, un poco de aliento y de apoyo. La carencia de una respuesta rotunda y enérgica como cuando el caso Perejil, solo puede dar esperanzas al dictador marroquí de que su plan de anexión caerá como una breva madura, o mejor decir, cual dátil de palmera maduro. Es vergonzoso que este Gobierno tenga como principal característica dar cobertura y justificar a regímenes totalitarios y dictatoriales como el de Cuba, Venezuela y Marruecos.
España no se merece que además de llevarla al caos económico y a la desintegración social y territorial, este Gobierno haga dejación de sus funciones constitucionales y sea incapaz de defender la legalidad territorial y la dignidad de las fuerzas del orden a su mando. Todos han desaparecido en el silencio más vergonzante y demuestran no tener ningún interés en molestar a quien lleva despreciando a España más de ocho meses sin que su embajador se haya dignado presentarse. Solo por eso, España debería plantearse seriamente una respuesta diplomática de igual o mayor significado.
Lo primero es que si se cierran las fronteras, quien más saldría perdiendo es Marruecos.Me imagino a los miles de marroquíes que deben volver a Europa sin poder acceder a los ferrys de Ceuta o Melilla. España puede y debe hacer que las ciudades sean verdaderas autonomías y si es preciso, montar una estructura de abastecimiento desde la península que haga innecesario el paso de materiales desde Marruecos. Ya se hizo con Berlín cuando la guerra fría con la URSS y creo que tenemos la suficiente capacidad como para cortar cualquier lazo con ese país que no dudó en anexionarse un territorio como el Sahara occidental y reclamarlo como propio sin más base argumental que la fuerza de la ocupación.
Es hora de poner a ese dictador donde merece estar y limitar a los residentes de ese país en España la permanencia, dándoles un plazo para abandonarlo sin prorrogar los contratos de trabajo, ni los permisos de residencia. Que regresen a Marruecos o se vayan a Francia donde han sido siempre bien recibidos. Ni un solo desprecio más de ese dictadorzuelo. Si fuimos capaces de expulsarlos hace 500 años, no dudemos que seremos capaces de volver a hacerlo hoy.
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Observador, le agradezco su comentario
Si lee lo que he escrito, verá que digo de "no prorrogar". Por supuesto que me refiero a los contrato s temporales, la mayoría vinculados a peonadas en el campo. Tenemos una comunidad de maroquíes cercana al millón de personas, de los cuales más de la mitad están de forma ilegal. Es hora de devolvérselos al sátrapa de Marruecos. Y también es hora de dejar de poner siempre de nuestra parte cediendo al chantaje constante.
un saludo
Casi totalmente de acuerdo con el artículo de Vicente A.C.M.
No aprendemos la lección, siempre agachamos la cabeza a los sultanes de Marruecos. Mohamed VI es un hijo ejemplar de Hassan II, ya que sigue con la política perversa y traicionera de su padre ... y aquí seguimos sin enterarnos.
Con lo único que no estoy de acuerdo es con la expulsión de los marroquís con contrato de trabajo, hay que respetar a los que trabajan. Si estaría de acuerdo en expulsar a los que no tienen trabajo (muchos miles).
Lo que pretende Mohamed VI es que el Gobierno (que como siempre "nada entre 2 aguas) reconozca oficialmente la anexión del Sáhara Occidental por parte de Marruecos, esa es la estrategia del Sultán.
Saludos.
Caminant,
Hay que hacerse respetar y la única forma que entiende ese dictador es el uso de la fuerza, en algún caso militar como en Perejil que fue ocupado por un destacamento. Pero en el caso del Sahara Español, aún fue peor,. Yo habría impedido la "marcha verde" y entonces, España sí que tenía unas fuerzas armadas dispuestas a intervenir y evitar esa ilegal ocupación civil y militar de Marruecos.
El caso de Gibraltar no he querido mencionarlo porque aún es peor.
un abrazo
Creo que Mohamed VI merece una respuesta clara y firme.Sin más tonterias.Coincido serenamente con su opinión sobre los emigrantes marroquies. Puede ser doloroso para ellos como seres humanos pero se ha de avisar al rey de Marruecos que se le devolverán en la frontera la mayoría de ilegales.
Firmeza y defensa de España.
Un abrazo.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel