El Presidente del Gobierno, el Sr. Zapatero, que lleva seis largos y desastrosos años al mando de España, aún tiene el inmenso cinismo de hacerse un acto de exaltación conmemorando entre sus fieles y agradecidos camaradas, aquél nefasto día para España en que fue nombrado Secretario General del PSOE y candidato a la Presidencia del Gobierno. Un entonces joven político cuyo único currículum era el de haber sido por un tiempo limitado profesor asociado a una cátedra de derecho constitucional (lo cual no deja de tener una cierta ironía) y DIputado y Secretario General Regional del PSOE por Castilla y león. Un joven "avispado" que se supo librar de hacer el servicio militar tras interminables prórrogas y salir elegido diputado por Castilla y León.
En su biografía aparece que, tras haber perdido el PSOE en el año 2000 las elecciones generales, el Sr. Zapatero impulsa una nueva corriente llamada "Nueva Vía" en cuyo programa parece que hizo estas declaraciones de principios:
1) Construir una sociedad que acepte a todos los inmigrantes.
2) Dar prioridad a la educación y crear empleo estable.
3) Dar a los padres más tiempo para pasar con sus hijos y cuidar a los ancianos.
4) Promover la cultura.
5) Convertir a España en un país admirado por ayudar a los más necesitados.
6) Ayudar a estos con iniciativas de calidad.
7) Fomentar la democracia, adecentar la política y promover los valores por encima de los intereses coyunturales.
Parece que su propuesta tuvo éxito, pues salió elegido ese fatídico 22 de julio del 2000 por una diferencia raquítica de 9 votos sobre su adversario el Sr. Bono y con la inestimable ayuda de la federación del PSC de Maragall.Su futuro con el Estatut estaba predestinado.
Su política de "oposición tranquila" parece que fue mal entendida, pues durante sus cuatro años de oposición no paró en hacer duras críticas al Gobierno sobre temas como el de las vacas locas, Gibraltar, y el colmo de su viaje a Rabat, en plena crisis diplomática con Marruecos, dejándose fotografiar con el fondo de un mapa en el que se veían como territorio marroquí a Las Canarias, Ceuta, Melilla y las islas españolas. Ese "Talante" del que tanto se vanagloria, se vio refrendado en las trágicas jornadas tras los atentados en Madrid del 11M del 2004, donde permitió que se vulnerase la Ley con la aparición del Sr. Rubalcaba acusando al Gobierno de mentir y no condenó los actos de andalismo "espontáneo" contra la sede del PP en Madrid y otras ciudades de España.
No hay quien pueda dudar que empeño ha puesto y mucho en cumplir con su programa. Ha logrado que la sociedad "acepte" a todos lo inmigrantes con aquél "papeles para todos" y la política "Caldera" y su efecto llamada. No hay duda que lo del empleo estable le ha salido mal y en su lugar ha logrado alcanzar el poco honroso record de parados en España. Eso sí, ha contribuido de modo especial a las relaciones familiares, dejando en libertad a etarras como de Juana Chaos o Díez Usabiaga, el uno para estar con su pareja sentimental y el otro para cuidar de su madre. En cuanto a promover la cultura, es indudable que su Ley de Memoria Histórica y la ampliación de la Ley de Aborto han abierto un debate en la sociedad sin parangón. Desde luego que ha convertido a España en un país que causa asombro y perplejidad por pasar de ser de la champions league, a ser uno de los más necesitados de ayuda exterior para no caer en bancarrota. Su afán de ayudar a los necesitados ha sido la de dar prioridad a las relaciones con las dictaduras de Venezuela, Cuba y fomentar la utópica "alianza de civilizaciones". En cuanto a fomentar la democracia y adecentar la política, basta como ejemplo el tema del transfuguismo de Benidorm, su manipulación descarada del Tribunal Constitucional o sus subvenciones y "cariños" con los sindicatos.
Diez años desde que el POSE encumbró a este personaje embaucador, mendaz, sectario y orgulloso que desprecia a la oposición, a su lider al que ningunea reiteradamente y a los más de diez millones de ciudadanos que el PP representa. Seis años en casi dos legislaturas en las que ha dilapidado las reservas, ha vendido parte sustancial del oro, ha derrochado el capital del Estado en dádivas populistas y en comprar apoyos, sindicalistas y parlamentarios y ha negado la crisis económica hasta que esta le ha arrollado como un mercancías.
No sé de qué se sienten orgullosos los que ayer le aplaudieron. Lo que deben es temer que aún "siga en su camino" y que logre sus objetivos cueste lo que cueste y el "como sea" aunque ahí se incluya saltarse la Ley retorciéndola si le conviene a su jugada. España no puede permitirse este excesivo coste que le lleva a su completa destrucción.
Domingo, 3 de junio
Vicente A. C. M.
José Pómez
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
Carlos Ruiz Miguel