Creo que una parte importante de los once millones de ciudadanos que votaron al PSOE en el 2008 empiezan a tener claro que fue un error haber creído en las promesas de un embaucador como Zapatero. Pero ese error lo estamos pagando todos los españoles y creo que es justo el que puedan en unas nuevas elecciones generales enmendarlo. Un Gobierno que nos ha metido de lleno en lo más profundo de una crisis económica haciendo gala de una falta total de conciencia y moral, despilfarrando el dinero público y endeudando a la sociedad hasta llevarla a la bancarrota.
Eso sí, este Gobierno sectario, populista y demagógico no ha dudado en ser extremadamente generoso con sectores afines y con los medios de comunicación de su entorno más cercano. En eso, solo ha hecho sino copiar los modos que otros dirigentes socialistas como el Sr. Chaves en Andalucía ha practicado durante las más de dos décadas de mandato continuado en esa Autonomía, más bien cortijo de nuevos "señoritos". Una gestión plagada de corruptelas, prevaricaciones de todo tipo y de descarado favoritismo en la colocación de afines y familiares en los puestos de responsabilidad más relevantes de la Administración, de empresas públicas o privadas.
No puede asombrar ni pillar de sorpresa el que estos impresentables dirigentes quieran mantenerse en el poder usando cualquier medio en el ya famoso "como sea" y "cueste lo que cueste" que popularizó el propio Sr. Zapatero. Los abusos de poder son habituales y sigue vigente la práctica vergonzosa de creer que "el dinero público no es de nadie" y que abusar de los servicios del Estado para fines partidistas o particulares es un derecho irrenunciable y justificado por el desempeño del cargo público.
Así que ahora que viene la Ministra de Sanidad, la Sra. Jiménez con sus facturas "informativas" sobre el coste de los servicios sanitarios, estaría bien devolverles a ellos las facturas que su gestión nos está costando a los ciudadanos, la multiplicidad de los gastos en las infinitas autonomías, las diferencias de gasto entre las mismas y la discriminación en salarios para profesionales con idéntica cualificación y calificación. También habría que preguntarle a este Gobierno y los Autonómicos si ellos han tomado conciencia de lo onerosos que resultan para los ciudadanos que pagamos sus salarios, prebendas y caprichos con nuestros impuestos.
A la hora de exigir, debe ser el Gobierno y la casta de políticos que viven de los presupuestos los primeros en tomar conciencia de sus gastos y de la repercusión de sus decisiones en el erario público. Porque a la hora de querer plantear la fórmula del copago por los servicios, entonces ellos igualmente deberían aportar o más bien dejar de usar y abusar de esos servicios y del "gratis total" al que se creen erróneamente con derecho. Podrían empezar por dejar de usar los aviones Falcon del ejército, reducir los coches oficiales a un número limitado de autoridades y la disminución drástica de las escoltas de seguridad.
Para exigir a los demás, lo primero es que hay que dar ejemplo y exigirse a uno mismo, incluso con más motivo si eres un representante de los ciudadanos. Puede que algunos servicios sean onerosos y esta sociedad no pueda seguir soportándolos. Pero ¿Por qué la Sanidad pública? Empecemos por una racionalización de las administraciones a todos los niveles y por el control riguroso de los gastos suntuarios y de representación. Empecemos por eliminar las taifas autonómicas y a los miles de asesores innecesarios. Empecemos por exigir una lucha contra la corrupción y el transfuguismo político.
Por mí, la Sra. Jiménez puede guardarse sus facturas en su Ministerio y hacer una gran hoguera frente a él la noche de San Juan. ¡Basta de hipocresía y demagogia!
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Caminant,
Es que la hipocresía de la Sra. Jiménez me deja perpelejo. Todos sabemos que la Seguridad Social que incluye las pensiones y la Sanidad asñi como el seguro de desempleo etc. se dota mediante las aportaciones de los trabajadores y de las empresas. Eso además del impuesto de la renta IRPF, como pagos directos a la Administración. El resto de los costes deben ser asumidos por el Estado mediante los impuestos y dentro de los presupuestos generales. Porque si me enseñan una factura de una intervención quirúrgica, quiero saber lo que me cuesta mantener a un alcalde como Gallardón, sus 1200 asesores, o lo que cuesta mantener a la Ministra Bibiana Aido, al Sr. Chaves, o los trajes de la Vicepresidenta y sus gastos de representación o de vacaciones pagadas.
un abrazo
En otros tiempos se intentó y pusieron el grito en el cielo.No está mal saber lo que gastamos, lo que cuesta una Sanidad Pública,pero como muy bien señala usted,también hemos de saber lo que gastan ellos hasta el último céntimo.
Espero y deseo que este desgobierno caiga y otro algo más digno le suceda.
Un abrazo.
Domingo, 3 de junio
Vicente A. C. M.
José Pómez
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
Carlos Ruiz Miguel