Dicen que las verdades "duelen" y será por eso que a nadie le gusta oírlas. En este caso, al sindicalista de la UGT D. Cándido Méndez, no le ha gustado nada lo que le ha dicho un representante de la CEOE, D. José Luis Feito , cuestionando la idoneidad de convocar una huelga general y que los Sindicatos no son conscientes de la responsabilidad que desempeñan ni de la situación económica que viven. Pues por todo eso Cándido Méndez le ha llamado "sicario" al Sr. Feito, lo cual no deja de tener cierta ironía y un mucho de cinismo mitinero.
Porque seamos sinceros, nadie puede negar que hasta hace bien pocas fechas, los Sindicatos UGT y CCOO han mantenido con el Gobierno del Sr. Zapatero una especie de estado de ceguera voluntaria ante la situación de aumento descontrolado del paro. Lejos de plantear medidas correctivas para un análisis ecuánime de la situación, se han dejado convencer y se han convertido en los más fieles defensores de las tesis del Sr. Zapatero, de que los culpables son los capitalistas de siempre, los especuladores internacionales y los inversores sin escrúpulo. Y por eso la única huelga convocada y las manifestaciones han ido no contra el Gobierno, sino contra los empresarios.
Los Sindicatos se han comportado como verdaderos sicarios de un Gobierno sectario, manipulador y que además en un alarde de cinismo e hipocresía extrema, les pedía" cariño en esta etapa de crisis. Una crisis que se hartaron de negar a pesar de que día a día se destruían más de 3.000 puestos de trabajo. Unos Sindicatos que han sido objeto de generosas subvenciones, para ser cómplices en la ocultación de la cifra real del paro mediante la fórmula de apartar a casi 500.000 desempleados de las listas oficiales, bajo la peregruina excusa de que se encuentran en cursos de formación. Cursos que en ningún caso han supuesto para ellos la recuperación de un puesto de trabajo alternativo.
Así que con esas premisas, el Sr. Feito creo que se equivoca en sus afirmaciones al decir que los Sindicatos no son conscientes de la situación económica que viven. Por supuesto que son plenamente conscientes de que su situación es privilegiada respecto a los trabajadores que dicen defender. Por supuesto que son conscientes de que sus "liberados" gozan de ventajas y salvo hecatombe total, siempre serán los últimos en perder sus puestos de trabajo, siendo esto una ironía más, porque su exclusivo trabajo se limita al desempeño de sus derechos sindicales reconocidos en todos los convenios colectivos y no a la producción efectiva de riqueza para las empresas.
Ellos son los verdaderos sicarios, aquellos que de un modo inmerecido y anacrónico ostentan una representatividad que no les correspondería en función de sus afiliados. Los puestos sindicales se los reparten en las empresas con independencia del número de afiliados en esa empresa y de cuantos vayan a votar el día de las elecciones sindicales. Esos puestos siempre se cubrirán para luego ser los receptores de toda la información laboral, económica y de proyecto de las empresas. Una posición equiparable a la de los altos ejecutivos y muchas veces con privilegios similares o incluso mayores, al carecer de responsabilidad en los resultados.
Hay que acabar de una vez con este anacronismo y sindicalismo vertical que practican la UGT y CCOO. Hay que terminar con esta casta de "liberados" y que dejen de ser parásitos de la sociedad y de los trabajadores. Hay que terminar con los foros sociales donde es el Estado, es decir todos los ciudadanos con nuestros impuestos y nuestro esfuerzo, mantiene la llamada mesa social donde se deciden los convenios colectivos de muchos millones de trabajadores en un "totus revolutum" inadmisible, demencial e inasumible para muchos sectores de producción.
Estamos en el siglo XXI, pero los Sindicatos, el Gobierno del Sr. Zapatero y los que dicen representar a la "patronal" o empresarios, la CEOE, se han anclado en los modos y tics del siglo XIX. Este anacronismo ya no puede admitirse y menos en una economía global donde la competitividad es la única herramienta válida para defenderse. Acabemos con las cadenas del pasado y liberemos el mercado para el presente y la esperanza en el futuro.
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Republicano, le agradezco su comentario
La nueva generación, véase como ejemplo a Leire Pajin, copia a sus progenitores y se constituyen en los continuadores y valedores de la casta política que se ha agarrado a la sociedad española cual garrapata. Debemos ser los ciudadanos los que hagamos una limpieza higiénica y procedamos a su exterminio, políticamente hablando, claro.
un saludo
Javier, le agradezco su comentario
Totalmente de acuerdo. Creo que España necesita una reconversión desde sus cimientos. Lo que ha quedado claro es que el sistema "inventado" en la Transición es ineficaz y nnos ha llevado al desastre, además de haber potenciado los nacionalismos secesionistas.
un saludo
Cada día que pasa encuentro más delirante la vida política en este país, y todo como consecuencia de ese oberbuking de politicastros que figuran en nomina en los organismos del estado, autonomías, ayuntamientos, diputaciones, sindicatos, y tantos y tantos comederos hechos a la justa medida de dóciles asesores apesebrados. Noto en falta una nueva generación de buenos y honestos administradores con vocación de servicio, no como los de ahora que se sirven del cargo para no dar palo al agua, además de medrar desaforadamente. -Los llamados primeras espadas de la política española sirven como muestra de la casta política que pulula por este régimen tan desprestigiado que nos toca soportar. El deterioro que sufre el sistema político español es espantoso. Una simple mirada hacia el pasado nos lleva a conclusiones descorazonadoras: la fe en la actual democracia se ha perdido, la confianza en sus políticos se ha esfumado, aquel impulso que nos hizo ser triunfadores ha desaparecido
Todas las partes, sindicatos, patronal y gobierno, están anclados en el siglo XIX, en las ideas ya desfasadas, por lo que en nada se puede confiar en ellos. Lo que hay que cambiar, es totalmente la estructura económica, social, política y cultural.
Apátrida,
Están siendo usados desde que la izquierda recuperó el poder tras los atentados del 11M, nunca aclarados.
un afectuoso saludo
Caminant,
Para crecer hay que cambiar y los Sindicatos son la rémora que nos impide crecer.
un abrazo
Los sindicatos han sido muchas veces en el pasado los sicarios de los partidos de la izquierda en el sentido más literal; encargados de hacer trabajos sucios (asesinatos, sabotajes, huelgas salvajes).
Nada impide que sean de nuevo utilizados para estas tareas.
Un saludo
Posiblemente el tal Méndez dezconozca la etimología de la palabra sicario,portador de una sica,o espada corta y curva,propia por ejemplo de los zelotes,incluso S.Pedro pudo ser un sicario,mire usted por donde...
Pero Méndez tira la piedra y se pone él mismo la venda.
Tal como bien señala usted en su artículo,pertenecen a una clase parasitaria y nulamente productiva.
Hay muchas cosas para renovar en España si queremos salvarnos de la quema.
Un abrazo.
Domingo, 3 de junio
Vicente A. C. M.
José Pómez
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
Carlos Ruiz Miguel