La "Fiesta del Trabajo". Al menos eso debería ser según el calendario. Sin embargo en España hoy debe ser un día de luto nacional, porque si hay algo más dramático y luctuoso es la existencia de más de 4.616.000 parados, de los cuales en más de 1.300.000 familias no existe ninguno de sus miembros que tenga ingresos de ningún tipo. Un día en el que la vergüenza es que este Gobierno siga empeñado en mentir, en lanzar mensajes basados en una propaganda falaz y que solo tiene el objetivo de querer limitar o desactivar cualquier intento de protesta descontrolada. El cariño que el Sr. Zapatero pidió a los Sindicatos de izquierdas, tiene la imagen de un trato de pago por servicios, que en nada se diferencia de unas relaciones propias del mundo de la prostitución.
Porque los Sindicatos siguen prostituyéndose en un apoyo incondicional a un Gobierno que no está adoptando medidas realistas y eficaces que faciliten la creación de empleo. La destrucción de empleo no es algo que sea coyuntural, sino que se debe a una aceleración en la destrucción del tejido productivo de España. La pérdida de puestos de trabajo afecta a sectores tan importantes como el del automóvil y sus redes de venta, la Construcción y las infraestructuras, así como a las Pymes, cuya falta de financiación y de apoyo ha supuesto la destrucción de miles de empresas y la desincentivación para la creación de nuevos proyectos.
La letanía de este Gobierno sobre que "próximamente", "en el siguiente semestre", "de forma inminente" se va a crear trabajo e invertir la tendencia, que lleva repitiendo cual mantra desde hace casi dos años, se ve acallada por la realidad de unas cifras que no dejan de crecer, a pesar de los vanos intentos de maquillaje y de control. La mentira, con la excusa de dar un mensaje de optimismo, sigue instalada en una forma de Gobierno que no tiene metas salvo la de mantenerse en el poder y esperar que la situación se resuelva por sí misma, por inercia o por la corriente de otros países de la UE.
Una irresponsabilidad que pronto será abortada por quienes solo sienten asombro y enfado ante la inactividad y el descaro de un Gobierno que es capaz de poner por escrito unas medidas correctoras sin ninguna voluntad de llevarlas a cabo. Su respuesta de "ahorro" en el gasto de la Administración, traducido en 16 millones de euros por la supresión de 29 empresas estatales y algunos altos cargos, es una burla y una falta de seriedad que será analizado por los responsables de la UE y que tendrá una inminente, esta vez sí, respuesta. No hay confianza en este Gobierno del Sr. Zapatero, ni en su independencia para abordar los temas fundamentales de reforma laboral y control del gasto público.
Hoy los Sindicatos van a salir a manifestarse a las calles pero ¿a quienes defienden? Desde luego que no a los trabajadores, mejor dicho a los trabajadores de las listas del INEM. Estamos ante un sistema en el que los trabajadores son usados como coartada para el mantenimiento de unas organizaciones cuya misión no es la defensa de los intereses y derechos de esos trabajadores, sino el mantenimiento de su fuerza y representatividad en las empresas y en los sectores público y privado con unos "liberados" exentos de trabajar y con prebendas que les hacen intocables y blindados frente a las crisis. Unos Sindicatos que siguen anquilosados en una inexistente "lucha de clases", cuando ni siquiera practican la lucha por mantener y promover los puestos de trabajo.
Hoy es un día de luto en el que podemos decir que el sindicalismo ha enterrado el cuerpo y el espíritu de lo que es y significa el trabajo, un concepto que no entienden y que les parece discutido y discutible. Hoy se podrían ahorrar el cantar "la Internacional", porque lo más apropiado sería poner "El Requiem" de Mozart.
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Caminant,
Los trabajadores necesitan romper sus cadenas de estos sindicatos que viven del dinero público, de las subvenciones y de hacer favores al Gobierno de Zapatero. Una vergüenza, una inmoralidad y una mezquindad que debe ser terminada de una vez.
un abrazo
El día de la estatalización del partido se podría llamar. Todo menos cualquier alusión al mundo del trabajo. O el día del fracaso político.
Me gustaría que fuese el día del despertar de conciencia de los trabajadores para exigir lo que merecen: trabajo y dignidad.
Un abrazo.
Domingo, 3 de junio
Vicente A. C. M.
José Pómez
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
Carlos Ruiz Miguel