El laicismo beligerante del Gobierno de España se va a ver reflejado en la futura Ley de Libertad religiosa. El sarcasmo viene de las dos incongruencias, libertad y religión. Este Gobierno se ha empeñado en cortar cualquier vínculo con la que hasta ahora ha sido la fe mayoritaria de los españoles. Me refiero al cristianismo y concretamente al catolicismo. Este Gobierno quiere ignorar las profundas creencias y costumbres arraigadas durante siglos, en pro de un laicismo aséptico en teoría y respetuoso con "todas" las creencias universales. Sin embargo sus actuaciones son claramente tendenciosas y sectarias respecto al cristianismo.
El caso es querer buscar otra fuente de conflicto en la sociedad española, para que sirva como oscuro y negro velo, cual Hiyab musulmán, para ocultar la fea cara de la crisis. Nada mejor que atacar a quienes sabe que no se van a defender y a los que quieren llevar a una situación de clandestinidad y de privacidad. Se empieza por limitar los actos públicos y se termina por prohibir cualquier manifestación de signo religioso, como pueden ser las procesiones, romerías y demás actos de celebraciones del fervor religioso popular.
El caso es que una minoría, quiere imponer su mentalidad negacionista con cualquier tipo de creencia religiosa o espiritual. Esta no deja de ser una quema simbólica de aquello por lo que sienten temor y un atávico odio irracional. Otra nueva Ley que supone una "bofetada" para millones de creyentes españoles y que reivindica los chantajes ejercidos por lideres y practicantes de otras religiones mucho más belicistas y decididas en la defensa de sus leyes. Un Gobierno al que ya califiqué de tener una actitud cobarde y comprensiva con quienes no dudan de usar el terrorismo como respuesta a los que consideran sus enemigos y como infieles.
Porque si vamos a lo que es la Ley, es decir la Constitución de España de 1978, en su preámbulo dice que su voluntad es..."Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones". Si hay algo de tradición y cultura, nadie puede negar que la religión cristiana lo es de forma secular, con anterioridad a la invasión musulmana, su posterior expulsión y la constitución de España como Estado en el siglo XV.
En cuanto a la cuestión religiosa, el artículo 16 de la Constitución dice:
1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.
2. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.
3. Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.
Lo que es una señal inequívoca de la voluntad reformista del Gobierno, es afirmar que con esta nueva Ley que deroga la de 1980, se intenta avanzar en la laicidad. Sin embargo, para nada se habla de los temas de seguridad ciudadana o de respeto de los derechos humanos, sobre todo de las mujeres musulmanas que viven en España sometidas a unas normas tan represivas como inaceptables para nuestra civilización y cultura, aunque no fuera cristiana. Por ejemplo el tema de la ablación, la lapidación por adulterio, la falta de libertades individuales y un largo etcétera de barbarie y fanatismo religioso.
Así que no me venga la Sra. Fernández de la Vega y este Gobierno con "milongas". Lo que buscan es otro frente donde los ciudadanos puedan ocuparse y olvidarse del resto de sus problemas. Otro "conejo de la chistera" del Sr. Zapatero en su agónica y espero que última legislatura. El único problema social que tienen los españoles es este Gobierno, Sra. Vicepresidenta. Por el bien de España, exijamos elecciones generales, ya.
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Viso, le agradezco su comentario
No intento convencer de mis creencias, pero sí del grado de cultura y de logros sociales que hemos alcanzado y en el que se avanza en el tema de igualdad de derechos entre hombres y mujeres y los derechos humanos. No debemos permitir que vengan otros a imponernos sus prácticas, inadmisibles en nuestra sociedad.
un saludo
Comentario por Así son las cosas 24.04.10 | 03:18
De su escrito no se desprende animadversión por los que no piensan como Ud.. En estos tiempos que corremos esto es de agradecer. Nunca he conocido a ningún ateo, en cambio, si conozco a algunos agnósticos, como yo mismo. La existencia o no, de Dios, pienso que es algo personal achacable a las certidumbres y a las incertidumbres de cada uno, sobre todo a la hora de morir. En cambio, reivindico firmemente nuestra civilización cristiano-judía-romana, que ha informado a todas las maneras de pensar de Occidente (excepto el nazismo, que es puro paganismo) y que considero ha sido un factor decisivo para el progreso de la Humanidad (ya sabe, igualdad, solidaridad, comprensión y perdón -con los altibajos propios de la condición humana-).
Así..., le agradezco su comentario
Ya que es ateo, debería informarse del tipo se simbología y lo que supone "el velo" o cualquier otro atuendo impuesto por los diferentes imanes, dependiendo de la radicalización de su interpretación del Corán. Si los funerales son católicos, será por la religión del fallecido o por el expreso deseo de la familia. Si el Estado no quiere implicarse lo tiene fácil, que no vaya en representación oficial. En cuanto a la "Jura" del cargo, es costumbre que los cristianos, no solo los católicos, formalicen sus `romesas o juramentos poniendo la mano sobre el texto de la Biblia. A mí no me molesta la presencia de ningún libro, inlcuido el Corán, si algún día un creyente de esa religiçon llega a jurar su cargo.
Creo que su opción se respeta y usted es muy libre de hacer proselitismo de su falta de creencias más allá de su realidad de existir y de no creer en otroa vida futura espiritual.
un saludo
Soy español y ateo. No me molesta que una niña (o una profesora) en la escuela pública lleve un crucifijo o un hiyab. Para mi es lo mismo, el signo de pertenencia a una religión más o menos machista, pero entra dentro de la orbita de la libertad personal. Sí me molesta el crucifijo en la pared del aula, como me molestan los funerales católioos de Estado o la Biblia en el acto de jura de los nuevos ministros. Son actos de Estado y no quiero que el Estado terrenal en el que voto y al que sostengo con mis impuestos se implique en realidades que para mi son pura imaginación. Respeto a los católicos en su opción personal y sólo pido que respeten la mía. Si no, acabaré reclamando que junto al crucifijo se cuelgue un cartel que diga "Dios no existe". ¿Nos podemos poner de acuerdo?
Caminant,
Cada vez se parece esto más a las actuaciones del Gobierno de la República que fue minando los derechos de los ciudadnos instaurando un socialismo revolucionario Marxista-Stalinista. Las consecuencias las sabemos. Esperemos que no se vuelvan a reproducir los errores del pasado, pero si nos agreden, nos defenderemos.
un abrazo
Volvemos al ataque contra la fe y la Iglesia que comenzaron por los años que precedieron a la Guerra Civil. Y el problema está en como lo asumamos. Pienso que no debemos dejar que se nos prive de lo que es más íntimo,como la fe y sus manifestaciones religiosas ni del peso cultural de nuestra patria.
Va siendo hora de decir un no rotundo a todo lo que significa privación de nuestra libertad.
Un abrazo.
Domingo, 3 de junio
Vicente A. C. M.
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Vicente A. C. M.
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