Me parece absolutamente vergonzoso el que en España legalmente se permita una empresa privada como es la SGAE en la que se han delegado funciones recaudatorias que solo competen al Estado. Es un hecho excepcional e injustificable al que debería ponerse final por la propia ética de la democracia. No se pueden pagar favores mediante leyes “ad hoc” para el beneficio exclusivo de unos pocos y menos aún con el descontrol que existe sobre esas recaudaciones y su reversión a los teóricamente afectados, los “autores españoles”, un grupo lo suficientemente difuso como para que muchos queden excluidos.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel