Me ha dejado “de piedra” la actitud de los griegos de echar la culpa a los “nazis” de haberse llevado el oro y ser esa la causa de llevarles a la bancarrota de hoy en día, 65 años después del final de la II guerra mundial.. Es increíble que eso lo digan después de que Alemania tuvo que resarcir unas grandes sumas de dinero en concepto de indemnización por la guerra. Y eso me trae a la memoria lo del famoso “oro de Moscú” y el expolio de las arcas del Banco de España por el Gobierno de la República en su huida hacia Méjico, del que nunca más se supo.
La actitud de los griegos y de su Presidente el Sr. Papandreu no puede ser más patética y demagógica. Las críticas de los periódicos alemanes o de cualquier país por la incapacidad del Gobierno griego para hacer frente a la crisis económica, deben ser aceptadas con humildad y con responsabilidad, ya que las ayudas si llegan serán desde esos países. A todos les cuesta apretarse el cinturón y controlar los gastos. Los sacrificios deben ser compartidos y un país no puede alegremente pensar que su salvación vendrá del exterior.
Lo lamentable es que el Gobierno del Sr. Zapatero va siguiendo la misma línea, aunque espero que no eche la culpa a aquél Gobierno de la república que huyó, o al expolio del régimen de la dictadura. Lo real es que los pueblos son los que acaban por recuperarse de las situaciones angustiosas de pobreza por el único camino que hay, el trabajo y el ahorro. Si no hay trabajo, difícilmente se podrá crear riqueza y menos aún hacer crecer la economía y el bienestar de las familias. Lo importante es promover la creación de puestos de trabajo y aumentar la productividad y la competitividad. Todo eso está inventado ya y es la base de poder sobrevivir en una economía global.
Un Estado que se ha burocratizado hasta extremos inviables con la multiplicación de puestos de gestión de funcionariado, de asesores, de altos cargos, en un sistema de autonomías atomizado, no tiene ninguna posibilidad de ser competitivo. Se necesita un gran esfuerzo por parte de la sociedad para mover y mantener a semejante monstruo devorador de presupuestos. Un Estado en el que existen más dos millones y medio de funcionarios, con cinco millones de parados en una población activa de unos 38,5 millones de ciudadanos, de los cuales 18,5 millones trabajan y cotizan (incluidos los funcionarios), no puede mantenerse sin llegar a la bancarrota.
Lo que no puede tolerarse es que las posiciones de los sindicatos que no representan ni al 10% de los trabajadores, sea la rémora que impida una reforma laboral inevitable. Los sacrificios deben ser de toda la sociedad, empezando por la Administraciones públicas, las empresas y por supuesto los trabajadores. España no puede seguir como si se mantuviera el “estado del bienestar” porque hace ya tiempo que eso se terminó. La fiesta se acabó y ha llegado la hora de pagar por las consumiciones. Así que si no hay dinero, habrá que compensarlo con el trabajo.
Las advertencias hace tiempo que se vienen diciendo desde todos los foros, así que no se puede aducir ignorancia, ni echar la culpa al “oro rojo de Moscú” o al que se llevaron a Méjico. Debe ser esta sociedad la que se saque las castañas del fuego.
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Bardenario, le agradezco su comentario
Creo que Zapatero está en la fase de encontrar un "cabeza de turco". Por ahora es el PP su objetivo y hacerlo aparecer como un insolidario y aislarlo ante la opinión pública.
un saludo
Adecuada exposición, que se ajusta plenamente a mi personal criterio. Menos mal que el ministro griego de Economía, no ha coreado semejante sandez, y no anda descaminado Ud. sobre que también le cuadraría a Rodríguez, la mención al "oro de Moscú", si no fuese porque fue un Gobierno afín a su ideología quien "exportó" las reservas de oro del Banco de España.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel