Hay momentos en que los acontecimientos ponen a prueba a los pueblos y donde se hacen patentes los defectos y las virtudes de una sociedad. Siempre se ha dicho que cada pueblo tiene el Gobierno que se merece. Y es verdad. Si el Sr. Zapatero llegó al poder en la segunda legislatura, no fue por determinados sucesos que pudieron influir en la tendencia del voto, sino porque el electorado lo consideró como la mejor alternativa entre las propuestas que se le presentaban. Así que engañados o no, los ciudadanos optaron libremente porque el Sr. Zapatero volviese a llevar las riendas de España.
No ha sido sino después del inevitable batacazo de la economía nacional, cuando empieza a quedar patente para muchos ciudadanos, la incapacidad de este Gobierno o cualquier otro que salga del actual Presidente Sr. Zapatero, para abordar la crisis con toda la firmeza y adopción de medidas drásticas, la mayoría impopulares. Pero ya es demasiado tarde para rectificar y aún quedan dos años de legislatura en los que el Sr. Zapatero intentará mantenerse como pueda y a su modo, “como sea”, aunque ese como sea implique llevar a la ruina a la economía española y exprimir los ya paupérrimos bolsillos de los ciudadanos.
Nadie con sentido común puede creer a un Gobierno que actúa de un modo tan veleta y caótico. Un Gobierno basado en el lanzamiento de los “globos sonda” y su posterior desmentido si el rechazo alcanza unos niveles preocupantes. Ejemplos los hemos tenido en los últimos tiempos con asuntos tan variados como el aumento de la edad de jubilación, el aumento de los años de cotización para el cálculo de la pensión, la congelación de los sueldos de los funcionarios, eso en el ámbito nacional. Pero de igual modo en el ámbito internacional con la presentación de medidas anti crisis ante la UE y su desmentido en España.
Solo faltaba el lamentable espectáculo de ver primero a la Vicepresidenta económica, Sra. Salgado y al propio Rey de España, pedir confianza y ayudas a las entidades financieras, y al poco tiempo, que el Sr. Zapatero culpabilizase a esas mismas entidades de ser las responsables de todos los males de España y de someternos a un mobbing financiero para hundir nuestra economía. Y claro, en una mente tan sectaria como la del Sr. Zapatero, no cabe admitir el razonamiento simple de lo que es la economía de mercado y la libertad de inversión. Pero sobre todo, una palabra que no admite ser discutida ni discutible, “confianza”.
Queramos o no, los mercados y entidades de análisis financiero internacionales, como por ejemplo Standards and Poors, no tienen confianza en el Gobierno de España, ni en sus medidas. Es por ello que pronostican que en el 2012 se habrá alcanzado el 80% del déficit del PIB. Y eso sí que son malas noticias para los posibles inversores. Es claro que las medidas siempre anunciadas y nunca puestas en práctica por el Gobierno del Sr. Zapatero, no son el mejor aval para ir devolviendo la confianza a los mercados. Un Gobierno cuya filosofía es aumentar el gasto en vez de controlarlo y disminuirlo, va justo en el camino contrario.
El otro día, el Sr. Zapatero retaba al Sr. Rajoy a que si tenía valor presentase una moción de censura. El Sr. Rajoy no quiso por no aparecer otra vez como perdedor al no tener garantizados los apoyos necesarios para que prosperase. Sin embargo, para cuando se decida ya no hará ninguna falta. Ha sido el propio mercado, las entidades financieras a las que el Sr. Zapatero criticó de manera brutal hace unos días, las que le han puesto en el foro internacional una “moción de confianza”, y la ha perdido.
Lo malo es que no solo pierde el Sr. Zapatero y su incompetente Gobierno, sino que es España como Nación la que se ve arrastrada hacia ese abismo de pobreza. Pero claro, fueron los mismos españoles los que en marzo del 2008 decidieron mayoritariamente volver a elegir a estos personajes. Así que cada uno tiene lo que se merece.
Los comentarios para este post están cerrados.
Caminant,
Rehén es alguien secuestrado contra su voluntad. Las reglas del juego son las de que existan unas elecciones generales donde sean los ciudadanos los que decidan a quienes votan. Otra cosa es que aquellos que han ganado el poder democráticamente, impongan un sistema anti democrático, sectario y dictatorial, aunque sea con el apoyo de otras fuerzas, como es el caso del Sr. Zapatero con los nacionalistas separatistas.
unn abrazo
W.Blanco, le agradezco su comentario
La democracia es algo más que ir a votar unas listas cerradas que nos presentan unos partidos, en los que tampoco esas listas son fruto de una votación o de unas primarias. Lo que tenemos en Espña se le ha llamado correctamente como "partitocracia" o "nomenclatura". Yo me niego a seguir votando a quien usa a los ciudadanos pra su propio beneficio, en vez de para lograr el bienestar de la sociedad a la que debería servir.
un saludo
Somos rehenes de 11 millones de votos.No siempre la mayoría es la poseedora de la verdad y la certeza.
Espero que aún podamos dar un cambio a nuestra Patria.
Un fuerte abrazo.
En efecto, tiene Vd. razón: estos desastrosos políticos están donde están porque muchos españoles les votaron: la democracia es el único sistema político por el que una nación tiene el gobierno que quiere tener. También es justo decir que cada país tiene el gobierno que se merece (aunque me gustaría decir que nuestro caso sería una excepción, aunque tristemente no lo es)
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel