Si hacemos caso a las conversaciones telefónicas interceptadas a los etarras en el caso Faisán, cuando se produce un cambio de Gobierno y accede el Sr. Rubalcaba a ser el Ministro de Interior, el tema es festejado y se le califica de “blando”. Así que tenemos un “Rubiblub” dispuesto a no tocar los atributos durante el periodo de tregua. Y en efecto, así fue. El Sr Rubalcaba se encargó de certificar el “alto el fuego” y en comportarse de un modo “humanitario” con el Sr. De Juana Chaos, concediéndole la libertad “vigilada”, tanto que acabó con su huida a Belfast donde reside en compañía de su pareja sentimental.
Personalmente creo que el Sr. Rubalcaba puede dar la apariencia de ser una persona sensible, tímida incluso, pero nada más lejos de la realidad. Una persona que tuvo el suficiente empaque moral para comparecer y mentir del modo tan frío y natural cuando la época del GAL, podrá ser calificada de todo menos de “blando”. Y no nos dejemos engañar por quien desde su cargo, sabe mover de forma tan sibilina los hilos para conseguir sus objetivos, es decir, aquellos objetivos que le marca su Presidente de turno, sea el Sr. González o el Sr. Zapatero.
Claro que los años no pasan en balde y desde su trabajo como portavoz, han pasado dos décadas. Y eso se nota en la agilidad mental y en el cansancio propio del ejercicio de la política. Es indudable que el disimulo y las mentiras terminan por desgastar y cada vez son menos creíbles las respuestas a las preguntas incisivas y a las críticas. La prueba la tenemos en el evidente estado de nerviosismo y pérdida de auto control que el Sr. Rubalcaba está experimentando con el caso del “chivatazo”.
Porque este es un caso en el que la comparación con el tema del GAL es más que previsible. Lo malo, es que en este caso, la sociedad no está dispuesta a admitir como natural un comportamiento de traición. Nadie puede negar que cuando la época del GAL, había una parte considerable de la sociedad que llegó a justificar moralmente la respuesta de la violencia contra la escalada de asesinatos y atentados que ETA realizó para desestabilizar a la democracia. Pero ahora, esa democracia, aunque imperfecta, no puede aceptar la connivencia con los terroristas en función de lo que “aconseje la jugada”.
Por mucho que se empeñe el juez Garzón, su situación personal muy afectada por este y otros asuntos, le van a impedir progresar en su desesperado intento de echar tierra sobre este vergonzoso asunto. Así que no es de extrañar que el Sr. Rubalcaba ande un poco alterado y desbordado ante los múltiples frentes que se le abren, incluido el asunto de los contra análisis de las muestras de los restos de los atentados del 11M, donde la teoría oficial que él defendió con tanto empeño como cuando negó lo del GAL, se cae en pedazos ante la rotundidad de las pruebas.
ETA se equivocaba al calificarle como blandito a “Rubilcaba”, porque de verdad es un hombre cuya complejidad es comparable al RubiKcubo, que puede mostrar miles de millones de facetas, pero con una solución única y de colores ordenados, en el que el rojo no es el principal, ni mucho menos.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel