La actitud de la Fiscalía de la Audiencia Nacional en total sintonía con las argucias y artimañas del juez Garzón para “dar carpetazo” al caso Faisán, más conocido por el del “chivatazo a ETA”, han encontrado en las acusaciones particulares o populares su talón de Aquiles que les hará caer y ser derrotados. Porque estamos asistiendo a una dura batalla legal para que por un lado, se sepa la verdad. Mientras que por el otro por la parte dependiente de oscuras directrices y objetivos, para que la verdad quede tapada y archivada.
Mientras el juez D. Baltasar Garzón se defiende para no ser apartado de su cargo, no duda en continuar ejerciendo su poder para intentar poner trabas a la Justicia. Por un lado, pide ser oído por el CGPJ previo a que tomen una decisión sobre su cese temporal, pero en paralelo impone una fianza al PP por tener la osadía de presentarse como acusación particular en el caso Faisán. Desde el punto de vista ético y estético, no es admisible que un juez imputado en dos casos por presunta prevaricación, siga en su puesto y sin trabas. Y esto, es exclusiva responsabilidad de su jefatura, en este caso el CGPJ que sigue “mareando la perdiz” sobre su cese temporal.
Pero a pesar de todas estas marrullerías legalistas, lo que los ciudadanos esperan es que en este caso tan bochornoso de traición en la lucha contra el terrorismo, se llegue hasta el final de averiguar las responsabilidades de todos los implicados penalmente y que sean juzgados y condenados por sus delitos. Por otra parte, tampoco se podrán eludir las responsabilidades políticas, cuando no también penales, de aquellos que como el Ministro de Interior, el Sr. Pérez Rubalcaba, eran los máximos responsables jerárquicos de los imputados y por tanto, es difícilmente creíble que tuvieran ignorancia de la operación y de sus consecuencias.
Las excusas del Sr. Pérez Rubalcaba de que todos los implicados en la trama de financiación de ETA del caso Faisán fueron detenidos, no basta. Porque si lo han sido, quizás solo fue como consecuencia del cambio de actitud política y porque se tenía plena constancia de la identidad de esas personas y de sus acciones. Es decir, puede que finalmente la operación “Bara Faisán” se llevase a cabo de un modo diferido, pero justo lo fue cuando “convenía a la jugada” en el miserable proceso de “paz” emprendido por el Sr. Zapatero.
La insistencia de la Fiscalía, véase el Sr. Conde Pumpido,(es decir el Gobierno del Sr. Zapatero), y la del juez Garzón, tan dado a mantener comidas en ámbitos cinegéticos para tratar de asuntos de su competencia, para encarpetar este infame asunto, se puede considerar como una actitud descarada y tipificada como de obstrucción a la Justicia. Porque si no es así, ¿Cuáles son los motivos aducidos para hacerlo? ¿En qué fundamentan su defensa de los imputados en las investigaciones del juez Grande Marlasca?
Es imprescindible que el CGPJ tome una decisión urgente sobre el juez Garzón e impida que siga impunemente aferrado a su cargo y actuando contra toda lógica. Es una vergüenza para la Justicia y solo puede contribuir a confirmar la extrema desconfianza de los ciudadanos en un sistema judicial que está dispuesto a mancharse las togas con lo que haya en el camino.
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Löwe,
no estoy de acuerdo conque la política interfiera con la Justicia. El juez de la Rua debe abstenerse en todo lo concerniente al Sr. Camps.
Ya sabe que he escrito siempre que la Justicia en España está contaminadapor los políticos. Por eso se necesita una reforma Cosntitucional completa y que las Instituciones judidicales sean independientes. Desgraciadamente al PP y PSOE les viene muy bien "mangonear" y protegerse, siendo esas Instituciones un medio para pagar favores y garantizarse lealtades.
un saludo
VACM:
¿Qué opinas de De la Rua?
De la Rua.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel