¡Qué manía tienen los neosocialistas en querer convencer que nada es de nadie. La última aportación, digna de un vate mediocre, ha sido la de decir que “la tierra no pertenece a nadie, salvo al viento”. Una frase enmarcada en una ambiente ecológico demagógico que causa vergüenza ajena y estupor. Claro que ya deberíamos estar acostumbrados a la nueva doctrina liderada por el Sr. Zapatero y su equipo de Gobierno, cuando la Sra. Calvo, ex Ministra de Cultura, dijo aquello de que “el dinero público no es de nadie” y se quedó tan tranquila.
En este caso, por mucho que el Sr. Zapatero pretenda dar un toque de poesía y de idealismo, la tierra es el bien más preciado y el que con más fuerza y decisión se defiende. De ahí viene la división geográfica, la delimitación de fronteras y las guerras desencadenadas por el intento de ocupación, invasión o expansión por la fuerza. La historia nos dice que desde que el hombre existe, tiene un marcado sentimiento de propiedad territorial y que marca como cualquier animal su territorio. Igual el Sr. Zapatero se refiera a la idea utópica de que el planeta Tierra es la casa común de todos y por tanto, es patrimonio de la humanidad en su conjunto.
En cualquier caso, ya sabemos de sobra que el Sr. Zapatero tiene unas ideas muy poco definidas de conceptos como País, nación, que para él son términos discutidos y discutibles. No es de extrañar, por tanto, que se considere ciudadano del mundo y no sienta un especial apego por su terruño, que según su teoría, no es de nadie. Un ciudadano universal cuyo mensaje de “paz y amor” de la alianza de civilizaciones, dan un toque puro de estilo Hippie muy de los años sesenta del siglo pasado.
Cabría preguntar al Sr. Zapatero que si su pensamiento es ese, por qué está involucrado en guerras como la de Afganistán donde se defiende con la vida de soldados de varias naciones, incluida España. Dejemos que todos compartan la tierra y los frutos que da, como el petróleo, el oro, los minerales. Hagamos un mundo sin fronteras donde la humanidad conviva en paz y harmonía compartiendo todo. Acabemos de una vez con las injusticias y el hambre en el mundo y no consintamos los abusos de los países industrializados o la existencia de las dictaduras opresoras de las libertades de los ciudadanos. Paz y amor y el Sr. Zapatero…..
Creo que las utopías son simplemente eso, buenos deseos que como las palabras, se las lleva el viento. Claro que también está el dicho de que quien siembra vientos recoge tempestades. El Sr. Zapatero puede ser arrastrado por el huracán de las reacciones jocosas a sus insólitas declaraciones.
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Caminant,
Lo que no termino de comprender es el actual rictus de enfado permanente que muestra. Creo que está profundamente alterado por la serie de acontecimientos a los que se ha tenido que enfrentar, a cad uno con mayor incompetencia.
un abrazo
No le quedó ni poético.¡Pobre hombre!.Los chinos y los norteamericanos deben estar temblando por sus palabras.
¿Qué hemos hecho para merecer esto?.¡No me lo conteste,don Vicente!.
Un abrazo.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Julio César Izquierdo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel