Es de auténticos cobardes el escudarse tras otros para criticar al adversario político, aunque como en este caso, para mayor mezquindad, sea incluso del mismo partido y compañera del Comité de Dirección Nacional. Esa sí que es una actitud hipócrita cuando se quiere dar otra cara en las reuniones oficiales con abrazos y besos efusivos. Pandilla de fariseos. Y no es la primera vez que el Sr. Gallardón usa como ariete al Sr. Cobo contra Dª Esperanza Aguirre., ni será la última, aunque sería deseable que así fuera por el bien del Partido.
El caso es que sigue siendo la soberbia y el ansia de poder lo que lleva a defender posturas que tratan de imponer una candidatura. No es sino retórica y demagogia ensalzar las incuestionables cualidades del candidato propuesto, D. Rodrigo Rato, cuando lo que se trata es de competencias y aplicar la Ley de Cajas de Ahorros. Nos guste o no, o le guste o no al Sr. Gallardón y al Sr. Rajoy, dicha ley no deja lugar a dudas sobre a quien le corresponde la competencia de nombrar la Presidencia y la Junta de Gobierno de la Caja de la Comunidad. Y no es otra que la propia Comunidad Autónoma a través de su Parlamento
Quizás lo que no le termina de agradar al Sr. Gallardón es la propuesta consensuada y el reparto de cargos entre el PSM y el PPM, evidenciado en los acuerdos entre la Sra. Aguirre y el Sr. Gómez. No parece haber puesto sin embargo reparos en el Gobierno de consenso en el País Vasco entre el PSE y el PPV, aunque sea en otro nivel de responsabilidades políticas. Porque seamos claros, las Cajas de Ahorros son un instrumento decisivo del Poder político. Las estrategias de inversiones, subvenciones y gastos son aprobadas a través de su Consejo de Administración, donde lo que cuenta es el número de votos.
Desde luego es indudable que para un puesto de gestión a ese nivel, sería muy recomendable tener una formación y experiencia en asuntos de Economía y de gestión. Pero existen casos en que esos puestos de Presidencia, se han convertido en los destinos dorados de los “elefantes políticos” que ya no están en la primera línea política. Podrá citar ejemplos como el del D. Narcís Serra y otros que ostentan o han desempeñado altos cargos en esas entidades. Así que la difamación viene directamente de poner en boca de otros afirmaciones que no se han hecho, y menos descalificadoras, tal y como ha aclarado Dª Esperanza Aguirre.
El Sr. Gallardón no hace honor a su apellido y en este caso su comportamiento es altamente censurable. No vale todo en la lucha política y en apartar a los incómodos enemigos del camino hacia el poder. La impaciencia y la precipitación solo llevan al fracaso. El Sr. Gallardón ha errado con su táctica de acoso y derribo a la Sra. Aguirre. Con elo no solo se pone por enésima vez en evidencia, sino que puede llegar a fracturar definitivamente al PP en esas luchas cainitas. El llamado “ala liberal” podría llegar a decidir que en ese PP ya no cabe su ideología, ya que lo que predomina es una filosofía totalitaria dogmática y de imposición.
Eso que se viene arrastrando desde el Congreso de Valencia, y la salida de destacados representantes como Dª María san Gil, el Sr. Zaplana, el Sr. Acebes y otros, se está agudizando con el desconcierto generado por el caso Gürtel y la torpeza de las actuaciones. Públicamente me he declarado republicano y liberal y, en conciencia, no puedo votar a este PP.
Los comentarios para este post están cerrados.
Apátrida,
mucho ha de cambiar este PP para que yo vuelva a votarle.
un afectuoso saludo
Si algun dia, Dios no lo quiera, el infame
Gallardón se hace con el control del PP, jamás volveré a votar este partido.
Un saludo
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera