Sr, Juez, D. Antonio Pedreira, como juez instructor del TSJ de Madrid encargado de parte del caso Gürtel, ¿sería un atrevimiento por mi parte pedirle que ordene a la Fiscalía la búsqueda de los responsables de las filtraciones de supuestos “informes policiales” sobre el caso que instruye? ¿Sería demasiado pedirle que ordene al periódico El País que se abstenga de publicar cualquier información sobre el caso Gürtel, atribuida supuestamente a la Policía Judicial y que no haya sido autorizada por usted por figurar en el Sumario y haber usted levantado el secreto del mismo?¿Sería demasiado pedirle que se cumpla la ley y no se deje de campar libremente a delincuentes que realizan y publicitan filtraciones interesadas sobre el caso que usted instruye?
Igual sí es demasiado pedir a una Justicia que permite estas ilegalidades manifiestas en las que es completa la indefensión de los imputados en unos textos cuya autoría es anónima, aunque con tintes pseudo creíbles como la policía judicial. Igual sí es pedir demasiado a la ética periodística de quien no duda en publicar información a sabiendas de su ilegalidad. Igual sí es pedir demasiado que se deje de actuar con la prepotencia de saberse inmune a las denuncias y a las condenas penales, amparándose en algo tan inaceptable como “el secreto de las fuentes”. Una actitud hipócrita y mezquina cuando no dudan en no guardar el que es por Ley el más importante, el Secreto del Sumario” decretado por el juez que instruye la causa.
Estamos asistiendo desde el principio del caso Gürtel a un intento de criminalización de todo un partido político, el PP, con cuantas armas dispone el Gobierno y sus medios de comunicación. Estamos asistiendo al intento de barrer del escenario político al principal partido de la oposición y alternativa en el Gobierno de España, usando toda clase de subterfugios, no todos legales, para alcanzar sus objetivos. Estamos asistiendo al espectáculo ruin de permitir interesadamente filtraciones de información a la “prensa amiga”, realizando un juicio paralelo y sin las garantías de la presunción de inocencia, ni el derecho a una defensa efectiva.
Este asunto hace tiempo que ha demostrado la incapacidad del Sr. Rajoy para liderar un partido en el que “barones” como el Sr. Camps hacen un total desprecio de la Dirección del Partido. Una falta de liderazgo en la que se pospuso la decisión de apartar al Sr. Bárcenas de su puesto de responsabilidad, y aún así, se le mantiene junto a otros en su despacho y con otras responsabilidades. Todo esto solo hace aumentar la sospecha de que el caso Gürtel puede ser de mucha más envergadura y alcance del que nos querían presentar.
Más que Gürtel (Correa en español- qué poco original, ¿verdad?), debería llamarse Cajón de sastre (Sammelsurium en alemán), porque aquí empieza a haber retales, botones e hilos de muchos trajes, y no solo los del Sr. Camps. Aunque de ser un cajón de sastre ha terminado por ser un auténtioco desastre del que el PP va a salir bastante deteriorado. Y al que le deben estar haciendo un Traje a la medida, eso sí de madera de cedro tallada, metafórica y políticamente hablando claro está, es al Sr. Rajoy. Su pérdida no será llorada por millones de votantes, ni siquiera por sus más allegados. Su merecido epitafio político sería el de “Pudo, pero no quiso, así fue de indeciso. Descansemos de él en paz”. Amén.
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Apátrida,
sus comentarios son siiempre bien recibidos con independencia de su extensión. Lo importante es el fondo y el pensamiento que usted transmite, siempre claro y con total libertad de expresión.
Me gusta pedir a mis conciudadanos lo imposible, porque no pedemos permitir que esta realidad de Zapatero sea la única posible.
un afectuoso saludo
Mi comentario hoy forzosamente tiene que ser muy corto:en España de Zapatero lo que Ud pide al juez Pedreira no es pedir demasiado, es pedir lo imposible.
Un saludo
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera