La diferencia entre la insinuación y la acusación es muy endeble y a veces se traspasa la línea. Cuando se acusa, quien lo hace es responsable de aportar las pruebas verificables que den validez a sus declaraciones. Si no existen esas pruebas o son tan endebles que no podrían nunca admitirse como tales, lo mejor es guardar silencio o no pasar de la insinuación o elucubraciones. El injustamente acusado, podría alegar que se han vertido falsas acusaciones y se ha difamado su honor e imagen pública.
Dice el refranero popular que “quien mucho habla mucho yerra” o “por la boca muere el pez” y otros similares que inciden en mantener una sensata prudencia cuando se expresan los pensamientos. Lo dicho, dicho queda y es entonces cuando se deben acudir a los desmentidos, rectificaciones e incluso, como en este caso, alegar una especie de arrebato o de exceso en las expresiones y declaraciones, es decir en un perdón público por el error cometido. Queda por ver si el ofendido acepta las disculpas y no va más allá en este desagradable incidente.
Pero, con independencia de los excesos, queda un fondo no solo político sino judicial. Ha habido un delito de fuga de información de unos Sumarios que estaban bajo Secreto. No es admisible el que estos hechos pasen impunemente y los responsables queden sin castigo. Es un hecho demostrable que ha habido filtraciones de esos Sumarios y que el origen de los mismos está en unos círculos muy cerrados y cercanos a quienes podían y tenían acceso a la información. Caso aparte es el comportamiento poco ético de un periódico que conociendo el secreto del Sumario, receptase la información y la editase, haciéndose cómplice del delito cometido. Y esto, repetidamente, por lo que no puede alegarse ignorancia ni falta de premeditación.
También es un hecho que este asunto de las filtraciones interesadas a un medio afín al Gobierno y al partido que le sustenta, llevaba un claro objetivo de desprestigio del oponente político y la difamación de altos dirigentes del PP. Y otro hecho incuestionable ha sido la extremada laxitud en la persecución del delito y las investigaciones, además del consentimiento voluntario o por dejación de que estas filtraciones se siguieran produciendo. Y estos hechos no solo tienen un carácter político y un responsable que no puede ser otro que el Juez Instructor, la Fiscalía general y el Gobierno, y en él el Sr. Rubalcaba, sino uno u unos responsables penales que son los ejecutores de las filtraciones y los que el juez que juzgue el caso determine.
Así que por un lado no apruebo el exceso de las declaraciones del a Sra. Aguirre, fruto de un acaloramiento debido fundamentalmente al hartazgo de la clara persecución política a la que está siendo sometida desde todos los frentes. Principalmente desde el PSOE y el Gobierno de España, con continuos desplantes protocolarios y provocaciones en los medios y agitaciones en la Comunidad Autónoma de Madrid. Todo con tal de lograr su desprestigio personal y obtener por la insidia lo que las urnas no le otorgan.
Así que pongamos todos un poco de buena fe y que las relaciones políticas se reconduzcan por la vía del respeto mutuo y del juego limpio. Así evitaremos que los ánimos lleguen a encresparse. Si se estira mucho de una cuerda, esta acaba por romperse.
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Vigia,
esperar buena voluntad de la casta política que tenemos en España es llevar la fe demasiado lejos. Me temo que acabará la cuerad por romperse.
un saludo
Eso: pongamos todos un poco de buena fe y no dejemos que la cuerda se rompa. Yo ya he visto esa buena fe porque el Ministerio de Sanidad, ha mencionado los grupos de riesgo que entiende deben ser vacunados y entre los citados grupos no se excluye el del PP... El PP es, pues, grupo de riesgo y será vacunado, y asi ya lo estará del todo.
De existir mala fe, el Ministerio Sanidad, lo hubiese excluido expresamente y junto con los demás deshauciados de la dosis, dejarlo todo en manos de la sabia naturaleza.La buena fe ha comenzado.
Caminant,
Lo que pasa es que este Gobierno, es decir el Sr. Zapatero ha hecho uso y abuso del poder para que se amolde a sus objetivos políticos. El fiscal general Conde Pumpido, o las manifestaciones del ex Ministro de Justicia Sr. bermejo, de "lo que aconseje la jugada", son ejemplos que siembran de dudas sobre la legalidad de las actuaciones.
un abrazo
Y en este caso,quien debería,a mi entender,actuar es el juez,aclarando totalmente si se han producido dichas filtraciones etc,por el bien del mismo sumario.
Comprendo el enfado de la sra.Aguirre por todo lo que supone de conculcar la situación pero veo un desprecio hacia la ley proveniente del gobierno que resulta preocupante.
Buenas formas sí,ser tontos,más bien no.
Un abrazo.
Apatrida,
las impresiones personales son eso, pensamientos subjetivos que nuestra razón y la lógica de nuestras células cerebrales construyen. Es nuestra opinión.Las mías coinciden con los que usted expresa.
un afectuoso saludo
En el mundo de los servicios secretos y de las fuerzas de seguridad, controladas
por el el gobierno del Psoe, obtener las pruebas es extremadamente dificil.
Sin embargo, teniendo en cuenta los antecedentes historicos del comportamiento anti-democratico del Psoe
en toda su historia, personalmente, estoy convencido que el espionaje telefonico ilegal a los dirigentes del PP es un hecho.
Del mismo modo, estoy convencido que algun sector del Psoe y de las fuerzas de seguridad están metidos hasta las cejas (nunca mejor dicho) en la preparación del atentado del 11-M.
Un saludo
Sábado, 2 de junio
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Vicente A. C. M.
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