La diferencia entre la insinuación y la acusación es muy endeble y a veces se traspasa la línea. Cuando se acusa, quien lo hace es responsable de aportar las pruebas verificables que den validez a sus declaraciones. Si no existen esas pruebas o son tan endebles que no podrían nunca admitirse como tales, lo mejor es guardar silencio o no pasar de la insinuación o elucubraciones. El injustamente acusado, podría alegar que se han vertido falsas acusaciones y se ha difamado su honor e imagen pública.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera