¿Podemos permitirnos este contínuo derroche?
27.06.09 @ 12:12:40. Archivado en Política Nacional
Cada reunión de Ministros es un paso más hacia el hundimiento de España. El Sr. Zapatero va con paso firme y decidido a hundirnos a todos al querer salvar de las arenas movedizas a una banca ahogada ya hasta el cuello y unas cajas de Ahorro pésimamente gestionadas y que arrastran en su hundimiento a la mayoría del tejido económico de España. Las nuevas ayudas aprobadas de hasta 100.000 millones de euros y sin contraprestaciones, se suman a los más de 150.000 millones ya comprometidos. Esta inyección desesperada solo servirá como una transfusión a un moribundo con hemorragia incontrolada, alargando algo más la agonía sin evitar el fatal desenlace.
España no se puede permitir que se sigan aplicando medidas tan inservibles y cuyo final será el de las nacionalizaciones y establecer “el corralito” tipo Argentina. España no puede endeudarse más porque este Gobierno no quiera renunciar a su sectaria forma de mantener el gasto público e incluso aumentarlo, incrementar los impuestos de modo generalizado y empobrecer a las clases trabajadoras que aún conservan el empleo, haciendo caer sobre sus hombros el mantenimiento de todo el chiringuito de un Estado autonómico insaciable y glotón con el gasto.
Es vergonzante la forma en que partidos como Coalición Canaria o UPN, contra toda lógica, suman sus votos en este delirio de filosofía económica de unos presupuestos que contemplan un incremento del 15% del gasto. Es inaceptable el que en época de recesión, Su Señorías se tomen un “descanso vacacional” hasta octubre, cuando deberían estar trabajando en la mejora de la regulación de las entidades financieras como las Cajas de Ahorro, donde los Consejos de Administración son políticos y objeto de la codicia de poder de los partidos políticos.
Así no es posible que España pueda salir en un plazo razonable de la crisis. La pregunta es si la paciencia de los ciudadanos es ilimitada y están dispuestos a mantenerse pasivos ante esta situación. Este Gobierno no puede ampararse en la legitimidad de las últimas elecciones ganadas con la propaganda de una mentira, negando la crisis. Este Gobierno no puede seguir tomando medidas que están contribuyendo a un endeudamiento demencial a largo plazo y a un coste inasumible. Este Gobierno no puede ignorar su precariedad en la gobernabilidad del Estado, en el que es rehén de pactos abusivos impuestos por fuerzas políticas insolidarias.
Y no es cuestión de que como dice el Sr. Rajoy, el Sr. Zapatero presente una moción de confianza. Nunca lo hará. La solución viene por presentar una moción de censura y de bloqueo parlamentario. La solución viene por forzar el adelanto de las elecciones generales como único camino para que los ciudadanos puedan optar, con conocimiento real de la situación, entre las propuestas que presenten cada una de las fuerzas políticas. Al menos debemos exigir el derecho a elegir quienes nos inspiran más confianza como gestores para solucionar la crisis. Personalmente opino que con este Gobierno no lo vamos a conseguir.
¿Puede España permitirse perder el tiempo y el dinero en medidas caóticas y sin garantías? Definitivamente no. Y si es así, ¿Por qué no se hace nada para impedirlo por quienes tienen la responsabilidad política?
Comentarios:
con la filosofía de que el dinero público no es de nadie, solo podemos acabar mal. Un Gobierno que derrocha sí debemos echarlo ya. pagaremos los de siempre, y la deuda es para nosotros, nuestros hijos y nuestros nietos.
un abrazo
Salen millones de debajo de las piedras o exactamente de nuestros bolsillos y pienso nuevamente en ese dinero en manos de modestos empresarios o profesionales en lugar de banqueros y políticos.
Este sujeto jamás va a hacer algo en bien de España y no debemos como nación soportarlo más.
Le pido al PP que cambie su postura blanda y complaciente por la de ofensiva directa,hacia esa convocatoria de elecciones y de regeneración social que tanto hace falta.
Un abrazo.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Vicente A. C. M.



