Se está haciendo demasiado revuelo por unas elecciones autonómicas que en realidad a quienes importa solo es a los que quieren permanecer en el poder o echar a los que actualmente lo tienen. La llamada alternancia, pero que supone no cambiar nada. Lo que permanecen son las posiciones irreconciliables en las que partidos que se dicen “nacionales” e integradores, se oponen a formar coaliciones tendentes a expulsar el totalitarismo nacionalista separatista y devolver la Unidad a esta España cada vez más troceada e insolidaria.
La verdad es que me es indiferente si el PP logra la mayoría absoluta o relativa en Galicia. La verdad es que me es indiferente si en el País Vasco vuelve a ganar el PNV y el Sr. Ibarretxe se coaliga con EA e IU para retomar su referéndum de independencia. La verdad es que me es indiferente si tanto en Galicia, como en el País Vasco o en Cataluña, se deja de hablar en español y se imponen esas lenguas minoritarias. La verdad es que estoy harto de que todos los días los ciudadanos estemos pensando en lo que harán o dejarán de hacer esas Autonomías cuyo apego por pertenecer a España es nulo.
España está hundida gracias a una Transición imperfecta y a un sistema autonómico que ha demostrado ser el peor cáncer, que ha terminado por gangrenar y pudrir el cuerpo y la Autoridad del Estado. Un País dividido en el que los partidos políticos medran para sangrar la economía y controlar los resortes de la Justicia y del Poder. Un País que ya no merece ese nombre porque sus ciudadanos ni lo sienten, ni lo defienden, ni les importa que desaparezca. Un País en el que podías sentirte orgulloso de su pasado, de su Historia, de sus logros a nivel mundial, pero que ahora, solo es un despojo, un paria sin techo ni cobijo que sobrevive por la caridad de otros.
Del Orgullo y Pasión hemos pasado a la vergüenza y la traición. De las gestas del Imperio hemos pasado a los ridículos y desprecios por nuestras deserciones. De ser los defensores de la fe y apóstoles misioneros, hemos pasado a ser pasivos y transigentes con quienes hacen escarnio, se mofan y difaman a la Iglesia y a las creencias más profundas de la mayoría de los españoles. España es un País que como ya avisara >el socialista D. Alfonso Guerra, una vez que pasara por las manos de los Gobiernos socialistas, “no la iba a reconocer ni su madre”. En efecto, así ha sido y en mucho menos tiempo del que ellos mismos creían.
Pero han cometido un error. Han dejado que el monstruo creciera demasiado y ahora se ha vuelto contra todos, como la criatura del Dr. Frankenstein. Algo que actúa por sí mismo y es capaz de matar lo más puro y esencial de los valores. La corrupción, la avaricia, la soberbia, el orgullo, el desprecio están instalados en todos los estamentos del poder. Es la cultura del “pelotazo”, del beneficio personal y no del servicio público. Es la cultura de la mentira, de la falsa imagen, de la farsa, del entretenimiento soez y chabacano, de la pérdida de conciencia social y del fracaso de una educación y de una sociedad.
La España que yo tenía como una esperanza de futuro la han borrado. Ni siquiera existe en los mapas de esas Autonomías secesionistas. Así que por mí, que voten lo que les apetezca, que elijan a los sinvergüenzas que quieran para que impunemente les sigan robando y coartando sus libertades. Por mí, que se vayan y nos dejen al resto intentar vivir en paz y comenzar a reconstruir las ruinas que quedan.
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Caminant,
El espectáculo repetido de un Congreso de los Diputados con los escaños vacíos y Sus caraduras y vagas Señorías dedicadas a "sus labores", da una muestra de lo que hemos creado entre todos y que estamos permitiendo. Eso multiplicado por 17 autonomías es la imagen del monstruo.
Tenemos que parar esto de alguna manera.
un abrazo
Su exámen de la situación es tan realista que duele,don Vicente.Y duele porque amamos a España,que significa,una vez más hay que decirlo,amar a sus gentes,a su tierra y a su historia;con todo lo que ello conlleva,siglos de enriquecimiento cultural,de sangre vertida por un bien común,con errores y aciertos,luces y sombras,pero con orgullo y dignidad.
Posiblemente tenga usted razón:
Que se hunda aquello que deba hundirse y lo que se salve,bien salvado estará.
Un abrazo.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera