La democracia dice que se debe respetar el deseo de la mayoría en la toma de decisiones en la que libremente han expresado su opinión. En cuanto a esa “mayoría” hay formas de entenderla y en unos casos basta con que sea “mayoría simple”, es decir, la mitad más uno de los votos y en otros casos se acuerda que exista un mayor colchón y representatividad para tomar decisiones, a eso se llama “mayoría cualificada” y suele estar en el 75% de los votos válidos emitidos. Este sistema funciona en nuestro Congreso de los Diputados y es el que rige la forma en que se producen las “alianzas” entre fuerzas políticas afines o no.
Pero siempre que hay elecciones, es recurrente el tema de reivindicar la aplicación de la “mayor fuerza política votada”, aunque no alcance la famosa mayoría simple también llamada absoluta, al objeto de ejercer el poder durante la legislatura en minoría relativa. Por otro lado está el incómodo asunto de la proporcionalidad de los votos, el que se aplique la más que discutible y famosa ley D’Hont, por la que el voto de cada ciudadano tiene diferente valor, dependiendo de la circunscripción en la que emita su voto. Una democracia muy “sui generis” que perjudica a algunas formaciones políticas que se presentan a nivel nacional como IU y beneficia a otras incluidos PP y PSOE y alguna formación nacionalista.
Siempre he estado en desacuerdo con esa ley D’Hont y considero que la democracia debe ser siempre manteniendo la igualdad en el valor del voto de cada ciudadano, con independencia de la parte del territorio nacional dónde ejerza su derecho a votar. Mantener en la Ley electoral esta fórmula de reparto porcentual, indica que la posición real de los partidos beneficiados es hipócrita y anti democrática. Los ciudadanos tenemos los mismos derechos y deberes que nos marca e impone la Constitución y ninguna Ley puede mermarlos. Por ello, considero que esa Ley electoral es claramente anti constitucional.
Otro tema es lo de considerar que la mayor fuerza política votada pueda asumir el mando de la legislatura y que sea esa fuerza la que esté obligada a realizar pactos y alianzas para cumplir con su misión. Así se evitaría el que la coalición de fuerzas antagónicas se aprovechen de la frialdad numérica para obtener esa mayoría absoluta en la que pueden gobernar sin temor a que sus proyectos, por muy anti sociales que sean, puedan ser rechazados. Ese tipo de democracia es la que hasta ahora está llevando a pactos como los del PSG y el BNG en Galicia, o el PSC y ERC e IU en Cataluña, en los que el único nexo de unión es el mutuo interés en mantenerse en el poder.
Es por eso que este sistema tan poco ortodoxo, aunque sea democrático y legítimo, no deja de ser una perversión de la democracia y una burla a la voluntad real de los ciudadanos. No es de extrañar que ante este panorama tan desesperanzador, los ciudadanos opten por la abstención y beneficien aún más a quienes siguen optando a continuar con su fructífera alianza de “no agresión” y de mutuo beneficio. El germen de la corrupción está latente en ese planteamiento y es el culpable de que actitudes tan insolidarias y despóticas como las realizadas por el Presidente de la Xunta Gallega, el Sr. Touriño, no puedan ser cortadas de raíz.También dan lugar a la toma de decisiones que vulneran los derechos de los ciudadanos, tal y como ocurre en Cataluña o galicia con el asunto de la "inmersión lingüistica".
Mi conclusión es simple. Si queremos avanzar en una verdadera democracia, se debe modificar la Ley electoral por una parte. Y por otra, se debe dar una oportunidad de Gobierno a aquella formación que sea la que más votos obtenga sin importar si ha alcanzado la mayoría simple o no. Igualmente se debe modificar la Ley de enjuiciamiento y no dejar “burbujas” donde los aforados tengan derechos diferenciados con el resto de los ciudadanos. No puede existir diferencias ni en los derechos fundamentales, ni en la aplicación de la Ley.
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Nynaeve,
El PSOE gobierna en coalición con ERC y con el PNV. Eso le da la mayoría.
En cuanto al PP no he vsito nadie más colaborador y que se le pague con el "cordón sanitario", invento del PSOE para aislarlo y que ahora sigue con la campaña de desprestigio y eliminación política total.
un beso
Por supuesto que todos tienen errores del pasado.
De hecho, el PSOE de González y la IU de Anguita no se podían ver ni en pintura, por todo el daño que se hicieron y costó mucho el enmendar esa situación.
Tan válido me parece gobernar en minoría (como hace ahora el PSOE), que en coalición, cómo por ejemplo en Cataluña. Significa que han encontrado puntos en común suficientes cómo para gobernar. En caso de que no fuera eso lo que querían sus votantes, ya lo pagarán después en las urnas.
En cuanto al momento actual, el PP ha hecho muchos méritos para tener difícil casi cualquier acuerdo... y como te he puesto en el primer caso, creo que las heridas van a seguir abiertas durante un tiempo...
Musu bat ;)
Nynaeve,
¿Cuando dices lo de errores del pasado, supongo que incluyes a los socialistas y los comunistas también? Errores los hubo por todos y no solo de un bando. Precisamente, gobernar en minoría lleva a tener que transigir en pactos con unos u otros en función de lo que se quiera conseguir. Esa es la veradera lección democrática. Lo demás es imposición y el "cordón sanitario", aislamiento y criminalización. Eso que hace el PSOE con la ayuda de IU y los nacionalistas con el PP.
un beso
Cambiar la ley electoral, okis.
Pero del resto ya no estoy de acuerdo. Si el partido más votado es incapaz de llegar a acuerdos, normalmente por "pecados" del pasado, tan legítima es una mayoría siendo los segundos y terceros en conseguir formar gobierno, que los primeros y haciendo imposible el gobierno del lugar...
De hecho, yo considero mucho más democrática cuando no existe mayoría absoluta.
Muxu bat ;)
La regla (que no ley) D'Hont no tiene absolutamente nada que ver con lo que se dice en el artículo: ésta regla sólo sirve PARA REPARTIR LOS RESTOS, el que los escaños "cuesten" más o menos votos depende e x c l u s i v a m e n t e de que la circunscripción electoral no respete la proporcionalidad voto/escaño; con regla D'Hont o de san Serenín del Monte, un escaño en Soria se consigue con muchos menos votos que en Madrid o Barcelona, y los restos de escaño de los que tienen el 5% de los votos, en las circunscripciones pequeñas (con 3 escaños a repartir) impepinablemente se pierden, otra cosa sería con circunscripción única.
Si partíesemos de unos partidos volcados en gobernar,poco importaría el sistema,pero siendo que buscan el poder partidario,el anclamiento en los cargos,todos los sistemas correctores serán pocos como sistema de control y reconducción de los distintos partidos que abarcan el espectro político.
Lo de los aforados nunca he acabado de entenderlo.
Dar capa protectora a un parlamentario ante un delito es hacer una discriminación frente al común ciudadano y posibilita la impunidad.
Como podemos ver,muchas cosas son suceptibles de mejora.
Ahora falta el querer abordar dicha mejora.
Un abrazo.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera