Como ya estaba todo el pescado vendido se fue D. mariano Rajoy de la Lonja, eso que llaman el Congreso. ¿Para qué quedarse y cumplir con su obligación de votar?. Precisamente si se hubiera quedado podría haberse equivocado al pulsar el botón, como le pasó a otro diputado del PP, y votar a favor de los Presupuestos, ¿o no se equivocó?. Hubiera sido la guinda de su aceptación de la derrota como inevitable. Lo malo es que no considere que eso mismo es lo que le va a pasar en las próximas elecciones y se vaya a comer pero a su casa.
Un líder de la oposición y con aspiraciones a ser el Presidente del Gobierno de España, o lo que deje de ella el Sr. Zapatero, debe permanecer en su puesto y hacer el “tremendo sacrificio” de sumarse a los votos de sus compañeros de partido. No hay nada más importante que la aprobación de los PGE y al menos debe quedar testimonio de que la oposición en bloque ha hecho lo que consideraba su deber. Pero no, el Sr. Rajoy ha preferido abandonar esa batalla e irse a ver si soluciona su crisis interna con la elección del candidato a las elecciones al Parlamento Europeo.
Tras dejar que el Gobierno vuelva a difamar y construir falsas acusaciones contra Dª Esperanza Aguirre, por fin dan explicaciones-que al menos se las debían a sus votantes- de con quien estuvo en esa comida tan importante. ¡Acabáramos! Fue con D. Jaime Mayor Oreja, a quien por fin se digna dedicarle unas horas de charla. Supongo que no demasiado amigable y más de tanteo de intenciones del Sr. Mayor que de hacerle una propuesta real de continuidad en el cargo. Del contenido de la reunión no se ha filtrado nada, pero no es demasiado aventurar que el Sr. Mayor Oreja no quiera compartir este nuevo PP Marianista.
El caso es que el Sr. Rajoy no tiene nada claro su futuro inmediato. Las elecciones autonómicas están a solo unos meses y el PP no acaba de ganar la confianza de los ciudadanos, a pesar de los escándalos de los Gobiernos socialistas en Galicia como la actitud radicalizada del PSE en El País Vasco. La confederación del PSOE se rompe en pedazos por la rebelión de sus barones como el caso del Sr. Montilla. El Sr. Zapatero está dispuesto a conceder lo que sea, lo que llamaba el Sr. Rajoy “bajada de pantalones” , una frase zafia y poco afortunada para una persona educada.
Poco falta para que el panorama político quede despejado y entonces veremos si el S. Rajoy es capaz de mantenerse y seguir postulándose como el indiscutible líder. Pero personalmente opino que no es de fiar alguien que antepone la solución de sus temas partidistas y de alianzas o lealtades a cumplir con su aburrido deber de esperar sentado y votar en las resoluciones del Congreso más importantes. Nadie le obligó a quedarse y cambiar a su modo la política del PP, pero ya que se empeñó en hacerlo, lo menos exigible es que cumpla con su deber.
El Sr. Zapatero ha demostrado con creces que no es digno de confianza y que es capaz de mentir y renegar de lo que ha dicho incluso a los pocos minutos de haber pronunciado sus palabras. Pero el Sr. Rajoy ha demostrado no estar a la altura de lo que actualmente se pide a una oposición firme y que sea una alternativa para echar del poder a este enquistado PSOE. ¡Váyase Sr. Rajoy! Y dé tiempo a su partido a proponer a un verdadero líder que no piense que todo está perdido y no merece la pena quedarse para la derrota.
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Caminant,
Pues no por más decirlo se da por aludido. Serán las urnas las que le indiquen que se vaya a su casa a comer.
un abrazo
Casi con el título de su articulo es suficiente: sumamente plástico y definitorio.
No me valen excusas de total,ya que,otro día,es que tenía una comida...
Se comienza ninguneando al votante y se acaba en casa,a verlas venir,eh,el que avisa,es avisador.
Un abrazo.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera