Como buen demagogo y vendedor de humo, el Sr. Zapatero, aconsejado por sus incompetentes asesores, se ha lanzado a una cadena desenfrenada de gastos, concediendo al Estado un ilimitado crédito e hipotecando a los ciudadanos por décadas. Sus publicitados planes de choque carecen del mínimo análisis y mantienen la opacidad en el destino final de unos fondos públicos agotados. ¿Puede España permitirse este descontrol? Rotundamente no.
El Banco de España sigue lanzando mensajes cada vez más alarmantes del camino equivocado de un Gobierno que se cree que el dinero sale de la nada. Desde luego, el papel moneda puede salir de las máquinas de impresión aumentando su velocidad, pero no valdrá nada si no tiene un aval de valor real en producto, sea oro, sea manufacturación y venta de equipos y servicios. La principal fuente de ingresos son el trabajo y los impuestos que cada ciudadano debe aportar. Pero si ese trabajo desaparece por la caída de las empresas y bancarrota en cadena, no solo se deja de ingresar, sino que además hay que aumentar el gasto con los subsidios.
La última de las medidas “urgentes” ha sido la de dar a los Ayuntamientos 10.000 millones de euros. El reparto de esos fondos apuntados directamente al debe, es decir al déficit de las cuentas del Estado, no está ultimado y no sabremos si el sorteo agraciará a determinados ayuntamientos gobernados por los socialistas y partidos afines y colaboradores como el PNV. Hasta no ver el Decreto Ley publicado, no sabremos las verdaderas intenciones de este nuevo parche para el reventón económico.
Los índices estadísticos sobre la situación real de España son demoledores, pero aún queda un largo camino para que empeoren. No es gastando a lo loco y sin una mínima planificación como va España a salir. Quizás la UE deba marcar los límites a un Gobierno que va contra corriente. España es diferente. Ese fue un eslogan para vender la marca Spain en todo el mundo y fomentar el turismo. Pero ahora, España es muy diferente porque está gobernada por burócratas incompetentes y politicastros sentados en su particular ínsula de Barataria. Lo de “barataria” es porque el “gratis total” y “el dinero público no es de nadie” lo aplican como dogma de fe, a pesar de su laicismo beligerante.
Tenemos una casta política más interesada en salvarse a sí misma y en mantener sus privilegios que en cumplir con su trabajo y defender los intereses de los ciudadanos que les eligieron. Un sistema democrático basado en unas listas cerradas donde los puestos principales se otorgan por criterios de compadreo, amiguismo, falsas lealtades y sumisión al partido. Si hubiera Justicia esos pésimos gestores, a veces verdaderos delincuentes y prevaricadores, deberían ser juzgados y condenados por su gestión. Sin embargo, solo en contados casos se llega a desvelar sus manejos y aún así, se compra su silencio para que el engranaje de la corrupción siga funcionando.
¿Es posible que los ciudadanos estén tan cegados que no sean capaces de reaccionar? ¿Acaso no les importa caer en la absoluta pobreza y ver como sus representantes sobreviven y se enriquecen a su costa? Mucho se ha escrito del tópico de la “Furia española” cuando la palabra casta tenía el significado de nobleza, pundonor y valor. Ahora solo falta esperar a ver si esa casta se ha perdido para siempre y la sociedad española se somete a la eutanasia forzosa a manos de una casta política podrida.
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Caminant,
Zapatero ha escogido un camino de pagar con el dinero que tiene que pedir prestado. El Banco de España le está diciendo que no puede seguir, pero él ni caso. España está camino de la bancarrota definitiva y tiene el letrero de "se vende". En nada vendrá el concurso de acreedores y a repartirselo poco que quede.
un abrazo
Algunas veces pienso que tenemos telepatía,don Vicente,aunque acabo creyendo más que la solución está en que utilizamos la cabeza para pensar además de para llevar pelo.
No cabe en cabeza humana que en situación de crisis extrema,se ponga en marcha la máquina de los billetes,fabricados o "exprimidos" a la sociedad. Así lo hace cualquiera. Pero peor me parece que la misma ciudadanía asista a todo sin mover un dedo.
Por mi parte me niego a ser borrego y al menos elevaré protestas y todo aquello que esté en mi mano para acabar con esta situación.
Un saludo.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera