Los caminos del PSOE y del Sr. Zapatero son demasiado predecibles. Es lógico que en temas tan escabrosos como el de REPSOL se intente nadar y guardar la ropa. Pero estas aguas están demasiado turbulentas y va a ser una misión imposible. Es tal el grado de desesperación, que se quiere insinuar presiones incluso del propio Rey, mezclándole en un supuesto tráfico de influencias para optar por un determinado candidato de muy mala reputación en el mundo empresarial mundial.
Primeramente se lanza un mensaje de que el culpable de la situación fue el Sr. Aznar y el PP al lanzar a REPSOL a la cancha de juego peligrosa del libre mercado. Se abogaba por los campeones nacionales y la protección de los sectores estratégicos de la economía nacional. Se acusaba al neoliberalismo como culpable de la crisis y con su origen en los USA. Y ahora, en una de las típicas piruetas del Sr. Zapatero, se intenta decir que el libre mercado es lo que conviene para salir de la crisis y se ve con buenos ojos las ofertas de empresas dependientes de sus gobiernos y que ponen en riesgo la independencia de la gestión y del abastecimiento.
Por otro lado, es incomprensible para la mayoría de los ciudadanos que las ingentes ayudas tengan como únicos destinatarios a los bancos y cajas de ahorro, no para proveer de fondos de ayuda social y fomento del empleo o de inversión en las Pymes y familias con problemas de ingresos, sino para reflotar a esas entidades de su pésima gestión de los fondos y compensarles de las pérdidas. Así que una vez abierto este melón de generosidad a costa de los impuestos de todos los españoles, no es de extrañar que otros sectores reclamen su parte del pastel para resolver sus problemas.
Tras el sector financiero e inmobiliario, acaba de apuntarse el sector del automóvil. Varias son las firmas internacionales que tienen sus fábricas en España y que aprovecharán la coyuntura para exigir la ayuda para resarcir la caída de ventas consecuencia de la crisis, bajo amenaza de una reubicación de su actividad en otros países con menores costes de producción. Por otra parte, el sector energético exige un incremento radical de las tarifas para equipararlas a las existentes en la UE, sin tener en cuenta que dicho sector fue ya generosamente ayudado para su “reconversión” y que los usuarios lo siguen pagando en las facturas cada vez más abultadas.
Personalmente veo un Gobierno desconcertado y más preocupado en salvar a los amigos y afines que en resolver los problemas de los ciudadanos. Son demasiados frentes abiertos y ante un hundimiento, las ratas son las primeras en abandonar. España no es que esté a la deriva como dice el título de mi blog, es que está irremediablemente hundiéndose como el Titanic desgarrado su casco por el frío iceberg de la insolidaridad, de la incompetencia y de la desidia de una oposición incapaz de plantarle cara.
Solo es cuestión de tiempo el que los ciudadanos reaccionen al sentir en sus carnes la frialdad de las aguas en las que su supervivencia es cuestión de minutos.
Los comentarios para este post están cerrados.
Caminant,
Algo le pasa al pueblo español cuando no sale a la calle dispuesto a acabar con todo este robo y detener a los ladrones.
Espero que pronto haya una respuesta, si no es que no vale la pena luchar por esta sociedad aborregada.
un abrazo
De este sujeto que nos ha tocado en desgracia(¿qué tendrán los pueblos que de tanto en tanto les toca una de estas pruebas?)sabemos que utiliza el ventilador como nadie: es capaz de empuercar hasta a la sra.de la limpieza con tal de quitarse de encima responsabilidades.
¡Vamos,todo un ejemplo de hombría!.
Asistimos entre impávidos y paralizados a un trasiego de millones,de nuestros millones,camino de los que habitualmente se enriquecen,en un ejemplo total del robar al pobre para dárselo al rico.
Cuando tienen que satisfacer a tanto amigo es que les deben algo,salvo que el altruismo haya descendido a la tierra en forma de psoeros o sociatas.
Algunos ya estamos con esa agua al pecho,y aún así braceamos porque creemos en la salvación...
Otros muchos duermen.Puede que despierten o que se los lleve la corriente.
Un saludo afectuoso.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera