Mayor control de los medios de comunicación
20.11.08 @ 09:09:31. Archivado en Política Nacional
No hay nada como transmitir un mensaje ambiguo para que cada quien se lo adapte a lo que más le conviene. La reunión del G-20+3, en la que estuvieron como invitados La República Checa, Holanda y España en la llamada silla caliente de Sarkozy, concluyó que había que hacer un mayor control del sistema financiero. Pues aquí, empezando por el Sr. Blanco empezó la transformación del mensaje con “más Estado y menos mercado”. Y ahora el Sr. Rajoy – el otro vocero del Sr. Zapatero- ha añadido lo de que "se precisa un mayor control de los medios de comunicación”.
Vamos a ver, nadie ha cuestionado que el sistema actual no pueda mejorarse, pero de ahí a dudar y renunciar a las propias bases de libertad tanto del mercado como de expresión es intentar desvirtuar y prostituir el mensaje. Eso que puede ser lógico en un partido cuyo fin es el intervencionismo en cualquier aspecto de la vida de los ciudadanos, es incomprensible en un partido como el PP, cuya ideología liberal está fuera de toda duda. El Sr. Rajoy, ha vuelto a dejar que su subconsciente le traicione y le ha desnudado otra vez ante la opinión pública y sus antiguos votantes.
El máximo dirigente del PP no debería ser otro más en la larga lista de dictadorzuelos frustrados que intentan acallar las voces críticas. Ahora es comprensible por qué los actuales dirigentes de este irreconocible PP callan ante el robo manifiesto de ondas radiofónicas a quienes no son de su agrado. Para estos políticos es un claro estorbo todo aquello que sea capaz de destapar sus carencias, sus vergüenzas o desvergüenzas y sus incumplimientos. Las hemerotecas o las fonotecas son su fuente de pesadillas y los micrófonos abiertos sus cenagales donde se hunden sin remisión sus mentiras.
Quedan pocos representantes políticos en España capaces de mantener intacta su honestidad, palabra en desuso a la que le ha sustituido la de corrupción, prevaricación, falsedad, indignidad y otras virtudes semejantes. La degradación de esta casta política es tal que ya ni siquiera tratan de disimular. Se expresa ya abiertamente lo que se piensa. Ante la total impunidad de sus actos y la apatía y desidia de los ciudadanos, estos politicastros se han envalentonado y actúan cada vez con mayor descaro.
La única conclusión que se puede sacar del análisis de la actual situación de crisis y de desconfianza es que los ciudadanos deben exigir un mayor control, sí, pero de la clase política. Deben exigir una independencia real de los poderes del Estado y que la Justicia pueda actuar como defensora de los derechos de los ciudadanos contra aquellos políticos y cargos públicos que cometan actos delictivos o de abuso de poder. Los que son Administradores y delegados de la Soberanía Popular, deben poder ser sometidos al control de sus actos y no que ellos controlen a las Instituciones y a los medios que los denuncian.
Sin libertad de expresión no hay democracia. Para sentenciar sobre las injurias y las difamaciones ya están los juzgados que resolverán. No puede ni debe admitirse la censura en ningún aspecto por quien no tiene la potestad para ejercerla, aunque se la haya otorgado a sí mismo promulgando leyes adaptadas a su conveniencia. El que una Ley exista no significa que sea justa, sino que está impuesta por quien gobierna. Las leyes ni son inmutables ni son eternas y unas pueden derogar a otras. Es solo cuestión de que exista un auténtico sistema democrático que permita pasar el tamiz y separar la paja del trigo.
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Comentarios:
Las declaraciones del Sr. Rajoy no me han sorprendido ya que lleva unos meses de despotismo absoluto. Allá con ellos y sus calculadoras de votos. Desde luego el mío hace tiempo que ya no lo tienen.
un abrazo
Ni "maderos" con carcoma, ni CAC,ni periodismo amigo del partido.La pena es que el ciudadano está solo ante el peligro,aunque igual nos sale bien, como a Gary Cooper.
Un abrazo.
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Vicente A. C. M.







