Hay cosas que no cambian y es el control del márketing del Sr. Zapatero a la hora de vender humo. Su última ocurrencia ha sido conceder una moratoria a los parados que estén pagando hipotecas por sus viviendas. Eso sí, con unas exigencias en cuanto al capital hipotecado y las cuotas mensuales. Es como el cheque bebé o el cheque regalo de los 400 euros. Una medida parcial y discriminatoria con otros grupos sociales igualmente afectados. Otra ocurrencia más de quien no tiene un plan medianamente creíble y estudiado.
Es algo significativo que los sindicatos, al menos CCOO, empiecen tímidamente a corregir su actitud de connivencia con este Gobierno y anuncien movilizaciones. En esto tengo serias dudas de que realmente lleguen a hacer algo más que una protesta testimonial. Más bien, creo que serán los propios trabajadores, cuando sientan que sus puestos corren peligro, los que fuercen a sus sindicatos a manifestarse en reclamación de sus intereses laborales.
Hasta ahora, las medidas tomadas por el Sr. Zapatero y su Gobierno son ineficaces y no van en la línea de poner unas bases sólidas para reedificar el entramado económico de España. Es evidente que los pilares básicos de la economía nacional están sufriendo una profunda crisis y no todo es debido al estrepitoso fracaso del tema financiero como nos quieren hacer creer. España tiene sus propias crisis que han coincidido en el tiempo y que este Gobierno las ha negado y se ha empeñado en no tomar acción y en seguir poniendo solo parches a lo que es una hemorragia masiva que puede llevar en poco tiempo a la ruina total y muerte del sistema.
La industria se está deslocalizando debido a los altos costes salariales, la inexistente liberalización del mercado laboral y la caída del consumo y de la exportación. El turismo muy dependiente del poder adquisitivo de nuestros vecinos europeos, se ha estancado y se está produciendo un agotamiento de la oferta y del atractivo de España. La construcción ha sufrido un verdadero colapso tras una década de crecimiento y encarecimiento artificial de los costes, hasta el punto de hacer inviable su adquisición agravada por la crisis general. La política financiera basada en intereses muy bajos ha favorecido el consumo privado y el acceso a préstamos hipotecarios, de dudoso cobro y sin alternativas válidas de renegociación.
No es hora de seguir parcheando, sino de acometer medidas generales de reactivación y no solo compensar a los pésimos gestores bancarios, tapando sus culpas y ocultando las generosas aportaciones. Es como dar bebida a un conductor de autobús alcohólico para que no sufra el síndrome de abstinencia y dejarle seguir conduciendo el autobús con los pasajeros. El final lógico será que pierda otra vez el control y provoque un accidente.
La oposición no debe ni puede consentir medidas tan ineficaces y tan parciales y discriminatorias que solo buscan un lavado de imagen e insinuar que se está haciendo algo y todo está bajo control. Mienten y lo saben. Pero es evidente que al final, los ciudadanos que son los auténticos paganos y sufridores, tomarán acción si los que tienen el deber de hacerlo se quedan en simples poses fingidas y teatrales.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera