Para la nueva Ministra de Vivienda, Dª Beatriz Corredor, los ciudadanos con un salario inferior a los 1.300 euros no tienen derecho a acceder a una casa de VPO porque no se garantiza que puedan acometer el pago de la hipoteca, al tener que invertir más del 40% de sus ingresos. Lógicamente eso es así porque además los salarios nunca van a subir al mismo ritmo que lo hace el Euribor y el IPC real, cosa que sabe de sobra debido a los contratos basura, los contratos temporales y la crisis económica.
Esta ministra pretende que los que menos ingresos tengan nunca puedan aspirar a tener una casa propia, ni siquiera los mini pisos de 30 m2. No van a necesitar las famosas kelli finder de su antecesora en el cargo, y eso que ella es “corredor(a)” aunque su carrera no le lleve a ninguna parte con este tipo de propuestas tan poco socialistas. Negar un derecho por un simple requisito de proporcionalidad del gasto es anti constitucional. ¿Dónde está la protección? Da la impresión de que lo único que se quiere proteger es el entramado inmobiliario.
Es cierto que los bancos van a endurecer mucho los préstamos de todo tipo, especialmente los hipotecarios y se van a asegurar de que los deudores posean capacidad suficiente y colchón económico para responder de los pagos de las cuotas, sean a interés fijo o variable con el Euribor. Lógicamente, sus cálculos a la hora de concederlos no van a diferir mucho de los que dice la Ministra. Pero ahí es donde entra la voluntad de querer impulsar la independencia de los jóvenes y no tan jóvenes de sus familias. Ahí es donde el Ministerio debe dar soluciones imaginativas, que pasarían por facilitar mediante condiciones más blandas de préstamos, alargando plazos o asumiendo parte de los intereses. Es decir convirtiéndose en avalista y protector de la emancipación real.
No parece que sea esa la solución, sino condenar a estos jóvenes a estar anclados de por vida a un alquiler que les impediría tener la capacidad de ahorro suficiente para intentar acceder a la compra. Otra solución pasaría porque el Ministerio hiciera una especie de “leasing” con opción a compra, siendo los alquileres parte del pago de la vivienda si en un futuro se alcanzase un nivel económico suficiente para acometer la adquisición del inmueble.
En fin, creo que todo es voluntad de querer hacer una política realmente socialista y que mantenga el principio de igualdad de oportunidades. La propuesta de la Ministra no cumple ni de lejos con este principio y es elitista en su concepción. Por otra parte, la vuelta a los mini pisos de 30m2, aunque limitada a su habitabilidad por dos personas, es inadmisible en un país en donde lo que más sobra es suelo urbanizable. Eso siempre que no se ande especulando con él para dedicarlo a construcciones más rentables.
No lo tienen nada fácil los miles de jóvenes que llegan escasamente a disponer de unos sueldos adecuados a las duras exigencias actuales. Lo lamentable es que sea un Gobierno que se dice socialista y progresista el que ponga más impedimentos y barreras a un derecho y aspiración de muchos ciudadanos.
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Caminant,
Creo que debemos ir olvidándonos por un tiempo del estado del bienestar y pensar en que ya estamos en el malestar. Y no solo por la crisis económica, que también, sino por un desgobierno total, sectario y consentido por una inexistente oposición.
un abrazo
No es lo mismo predicar que dar trigo aunque bien pensado,este ejemplo,dada la laicidad extrema de los socialistas no es el más adecuado.
¿Dónde queda el famoso estado del bienestar?.¿En el ático de Pepiño,en la taifa de Chaves?.
Ancianos que sobreviven con una pensión demasiado justa,jóvenes que no pueden afrontar hipotecas,viudas...¿dónde se van a vivir,debajo de un puente?.
Déjese de alianzas,cesiones a los nacionalismos y si sabe,gobierne,y si no sabe,marchese.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera