¡Quien fue a hablar! Nada menos que aquél que desde que llegó al poder gracias a su escasa pero influyente representación del nacionalismo más extremista, se ha dedicado a mangonear y a ejercer el más genuino “conchabeo”. El sí que debería sacar sus sucias manos de Cataluña y dejar de manchar la dignidad de un Gobierno Autonómico con sus exabruptos. Alguien que es capaz de nombrar a familiares directos suyos en altos cargos de la Generalitat, moralmente está desautorizado para emitir esa crítica y cualquier otra.
Por otra parte ¿quién le ha dado la potestad de conceder la libertad de expresión? Desde luego ya sabemos que es uno de los principales promotores del C.A.C. y de silenciar las voces discrepantes con el nacionalismo catalán secesionista. Claro que su partido es todo un ejemplo de virtud democrática, sobre todo en muchos de sus integrantes, antiguos terroristas de la banda Terra Lliure. No es el más adecuado para dar lecciones y menos mandar callar a nadie.
Así que no es de extrañar que la respuesta haya sido inmediata y contundente. Las declaraciones de este “sujeto” desde hace años son una muestra del peor radicalismo y del profundo odio hacia lo que significa España y lo español. No hay peor enemigo que aquél que reniega de sus orígenes, como en este caso que ni siquiera es catalán por mucho que se haya transformado el nombre y hable esa lengua.
Sus acusaciones son infamias gratuitas que insultan a los votantes catalanes del PP, que por cierto son mayor número que los que han votado a su Partido. No existe un “anti catalanismo”. Sin embargo, desde su Gobierno si que existe un anti españolismo beligerante. La serie de leyes que se han promovido y alentado desde su formación con la complicidad del PSC e ICV, solo persiguen el aislamiento de la cultura española y lo que es peor, la violación de los derechos fundamentales de los españoles que viven en la Comunidad Autónoma de Cataluña.
Es tremendamente hipócrita que se quiera con tan escasos votos asumir la representación de toda una sociedad y apropiarse de unos símbolos que no son de su exclusiva propiedad. El nulo talante democrático que ha demostrado con sus declaraciones, muestra la verdadera cara del nacionalismo radical que representa. Pero no por mucho levantar la voz e insultar, logrará acallar la libertad, ni el derecho a ejercerla en cualquier lugar de España, incluida su tierra adoptiva.
La crispación que este personajillo quiere transmitir, es solo una manera de querer salir del pozo negro en que su formación política y él mismo se han metido, arrastrados por su propio odio e intransigencia radical. Los que están manchados y manchando a Cataluña son ellos.
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Jaume, no sé si llamarle a eso un comentario o simplemente un exabrupto. El único que ha mandado callar ha sido el Sr. Rovira y otros de su partido.
Es su problema si usted comparte esos procedimientos que como usted bien define son de auténticos fascistas.
un saludo
VALE MAS QUE SE CALLEN ESTA LEGION DE "FACHAS"
Caminant,
efectivamente habló quien debería callar. Pero ya se sabe que la hipocresía es la virtud en estos personajillos que viven a costa de los demás, de vender rencor, odio y de insultar amparándose en sus privilegios.
un abrazo
¡Habló quién más debe callar!.Don Vicente: el sr.Carod-Rovira vive del cuento de su nacionalismo.Si tuviese que vivir de un trabajo serio,digno y honrado las pasaría moradas.
Están vendiendo una imagen cicatera,rácana y antisocial de Cataluña.
Si eso es hacer patria,amar a la tierra,¡que venga Dios y lo vea!.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera