La facilidad que tiene el nacionalismo de confundir a la sociedad que vive en su Comunidad con lo que representa realmente su partido es grotesca. Ahora viene el Sr. Pujol a decir que “La relación entre Cataluña y España es peor que nunca”. Supongo que se referirá a los políticos catalanes que no dejan de chantajear al Gobierno de España y que demuestran su insolidaridad reclamando unas prebendas respecto al resto de españoles.
Y aquí viene el verdadero problema, un Estatuto aprobado con los votos socialistas y nacionalistas. Nadie puede poner en duda que ese estatuto es legal, aunque esté en su mayor parte recusado y a la espera de que el Tribunal Constitucional se digne sentenciar. Así que, mientras no se dé sentencia en contra que anule ciertas disposiciones y definiciones, esos nacionalistas están en su derecho de exigir que se cumpla el Real Decreto y sus cláusulas. Y es cierto que el Gobierno está voluntariamente incumpliendo esa Ley.
Hasta ahora el Gobierno del Sr. Zapatero, principal culpable de que este texto inconstitucional se haya aprobado, está dando bandazos intentando ganar tiempo y que sea el TC el que le saque del atolladero. Sabe que si acepta cumplir con el estatuto, vendrán otras Comunidades autónomas para exigir la igualdad de trato y de derechos de los españoles que residen en sus territorios. No tenemos que olvidar que a pesar de que sean las CCAA las intermediarias del trasiego de fondos, son los ciudadanos quienes contribuyen con sus impuestos. Los ajustes y repartos son complejos y tienen en cuenta diversos factores, que se supone que ayudan a esa igualdad ante la Ley.
El que el Sr.Pujol diga tal simpleza, como si de unas relaciones internacionales se tratase, demuestra que el nacionalismo que representa solo tiene un objetivo, el secesionismo. Cataluña por ahora forma parte de España, aunque ya muchos empezamos a dudar si eso es conveniente para este gran País. Es posible que tanta Autonomía les haya llevado al error de que son una nación y que España les está atando con las cadenas de la represión económica y de competencias. Pero el error es suyo. La Constitución reconoce a las Autonomías como medio de descentralización de las funciones del Estado, pero nunca a “naciones” que jamás existieron salvo en la mente calenturienta de algunos nacionalistas.
El que algunos Estatutos recojan la palabra nación, ya sea en el preámbulo, o implícitamente en el desarrollo del articulado, no significa que sea real, ni haya sido como consecuencia de una cesión de la Soberanía nacional, que sigue residiendo en el conjunto de los ciudadanos españoles. Aquí no hay ambigüedades ni interpretaciones posibles, la única Nación es España y eso seguirá así mientras los españoles no decidan libremente otra cosa.
Si los políticos catalanes, que no Cataluña, se sienten frustrados con el Sr. Zapatero, es su problema por haber creído en su palabra. Ellos mismos no tuvieron pegas en apañar un modelo insolidario. Ahora deberán aguantar que otros reivindiquen igualdad de trato.
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Caminant,
estos lodos son difíciles de recoger. está todo tan enfangado como en una ciénaga pantanosa. España se hunde sin remisión y no hemos sabido hacer más para salvarla.
un abrazo
¡Aquellos polvos trajeron estos lodos...!
Se concedió graciosamente,se cedió vengonzosamente,se calló estrepitósamente y todo valía. No era así.No es así.
El tema está en quien recompone con seriedad todos los daños realizados en este tiempo.
Recoger el agua derramada es difícil,salvo si la enjugamos con una buena bayeta y comenzamos de nuevo.
Un abrazo.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera