Parece que el texto literal de los cinco puntos de acuerdo en materia antiterrorista entre Zapatero y Rajoy, tiene interpretaciones dependiendo de qué parte lo lea. Parecería simple redactar algo que fuera claro y no sujeto a elucubraciones sobre su significado, como una cuarteta de Nostradamus. Pero a pocas horas de haberlo firmado, aparecen muchas dudas sobre las verdaderas intenciones del Presidente del Gobierno.
He aquí el texto de los principios compartidos:
- Unidad de los dos principales partidos en la lucha contra ETA.
- Apoyo a las víctimas.
- Confianza en el Estado de Derecho y respaldo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
- Convencimiento de que el único destino de ETA es abandonar la violencia y de que no conseguirá objetivos políticos.
- Impulso a la cooperación internacional.
Es verdad que los antecedentes en esta materia no me hacen tener confianza, sino más bien al contrario, en la palabra del Sr. Zapatero. Su sarta de mentiras a lo largo de los últimos años negando la evidencia de sus contactos, conversaciones y principios de acuerdos con ETA, así como sus aclaraciones al representante nacionalista Sr. Erkoreka, demuestran que jamás ha pretendido dejar cerrada la puerta del “diálogo” con ETA y su entorno. Y eso, no es cuestión de “semántica” en lo que significa la palabra “diálogo”, sino de voluntad de querer o no hacer las cosas de cierta manera. Si existe diálogo es porque se está dando sentido político, no judicial o policial y eso es ya un objetivo en sí mismo.
Las palabras, aunque estén escritas no significan nada si no están acompañadas por los hechos. Y hechos irrefutables serían entre otros la revocación del permiso de negociación con ETA dado por el Congreso, así como la disolución de los ayuntamientos en que gobiernen los representantes de ANV y la ilegalización total de esa formación, brazo político de ETA. Ambas acciones son posibles aplicando el marco legal vigente, pero evidentemente no existe ni ha existido voluntad real para llevarlas a cabo.
Los acuerdos están para incumplirlos, viejo dicho que en el caso de este Gobierno y del sr. Zapatero, ha dado muestras sobradas de su realidad, sobre todo en la lucha antiterrorista. Hay quien dice que no es cuestión de fe, aunque yo diría credibilidad. Y es verdad, solo se debe juzgar y criticar aquello que se hace o se deja de hacer, y por ahora, el Sr. Zapatero es remiso a hacer algunas cosas que podría y ha mentido demasiadas veces como para que su credibilidad esté fuera de toda duda.
No parece admisible que el Sr. Rajoy deje pasar por alto estas declaraciones, en lo que parece otra puesta en escena mediática del Sr. Zapatero, haciendo una pirueta dialéctica en la que niega lo que horas antes ha acordado con el jefe de la oposición. No es la primera vez que el Sr. Zapatero engaña al Sr. Rajoy y se aprovecha de su sentido del Estado cuando este acude a las reuniones que el Presidente le convoca. Es cuestión de exigir el cumplimiento de lo acordado y una rectificación clara y rotunda sobre aspectos esenciales de ese supuesto pacto antiterrorista.
En las cuestiones fundamentales del Estado, no es admisible la interpretación “semántica”.
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Caminant,
Desde luego en el Sr. Zapatero no extraña su acitutd, pero sí en la que el PP está llevando en los últimos meses y sobre todo el Sr. Rajoy.
un abrazo
Hay un viejo refrán que dice: quién hace un cesto, hace ciento...
Rodriguez no ha dejado de mentir en cuanto a ETA y sus últimas declaraciones no vienen precisamente a dar tranquilidad.
No sé que le sucede al PP y al sr.Rajoy. Quizá quieran estar tanto a tono con las circunstancias que se salgan fuera del marco. Esperemos que no.
ETA sólo debe tener un camino:cárcel.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
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Pedro Fernández Barbadillo
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Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera