El engaño masivo de este Gobierno a los ciudadanos ha superado los límites de lo que sería tolerable por cualquier democracia. Una vez logrado el objetivo principal de ganar las elecciones, su terquedad en mantener la mentira sobre la marcha real de España, solo ha servido para empeorar la situación y que las medidas deban ser cada día más drásticas. Pero no parece eso importarle a un Presidente, ni a su incompetente y servil Ministro de Economía, que han dilapidado el superávit transformándolo en déficit.
El reconocimiento de una situación económica “compleja” – palabra de moda últimamente que define muchas cosas- solo es la verificación de la tremenda hipocresía que hasta ahora han mantenido, para no pronunciar la “innombrable” palabra crisis. Y la verdad es que en España no solo está en crisis la Economía.
España tiene una crisis de identidad, en la que desde el propio Gobierno, el partido socialista y los partidos nacionalistas, se está propugnando la disgregación del País. En la que se fomenta las relaciones bilaterales entre el Gobierno de la Nación y los Gobiernos autonómicos, dándoles una relevancia en plan de igualdad de la que carecen según la Constitución. En la que se consiente la persecución del idioma común, el español, y de aquellos que ejerciendo sus derechos fundamentales se atreven a usarlo.
España tiene una crisis de dignidad, donde la Justicia es inexistente y sujeta al chalaneo político y la “conveniencia de la jugada”. Donde los jueces “estrella” como Garzón, siguen retransmitiendo en directo el show de las detenciones de los terroristas, ahora llamados “complejos terroristas”. ¿Complejo?¿Acaso son grupos residenciales en zonas exclusivas?¿son estructuras de una complejidad incomprensible?. Volvemos al juego de palabras para no llamar las cosas por su nombre, “banda terrorista de criminales armada” y aquí debe incluirse al entramado político que les apoya.
España tiene una crisis de credibilidad, porque es un terreno donde se juega sucio, donde las normas se cambian a mitad del partido. Donde las alianzas son con países donde gobiernan dictadores o sátrapas. Donde el chalaneo comercial prima sobre las convicciones y valores morales. Un País que ha perdido la confianza de sus aliados naturales, que no dudarán en endurecer sus exigencias para que permanezcamos en su compañía, hartos de corroborar los continuados incumplimientos.
Así que al fin se deja oír la temida palabra, pero ya no importa, porque ha sido superada y España no está en crisis, está directamente en caída libre. La pregunta es ¿qué hacen las fuerzas sociales para impedir que continúe esta situación? Todos son culpables por acción u omisión, como en el caso de la Oposición, de los Sindicatos, de los medios de comunicación. Al fin Zapatero ha logrado el objetivo de que todos sean partícipes y cómplices de sus actos. Es claro que todos hemos perdido.
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Caminant,
Y mientras ellos no hacen nada, esperan del pueblo español que haga todo el esfuerzo. Los 3 millones de parados serán la herencia que tenga Zapatero antes de las próxiams elecciones europeas y autonómicas.
un abrazo
Han ganado las elecciones,es cierto.Pero ya está todo lo que se puede esperar de ellos. Parada y fonda.
Como el niño que consigue el caramelo y no sabe luego quitarle el envoltorio.
Pasa que el problema es peor,porque toda una Nación espera soluciones y ser dirigida.
No está todo en sonreir,sr.Rodriguez, ni en vender humo como realidades.
Hay que madrugar cada día y trabajar.
Un saludo,d.Vicente.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera