Lo patético de la situación en el PP de Cataluña es la constatación de cómo entiende D. Mariano Rajoy y su nuevo equipo la democracia y el consenso. De ser unas candidaturas cuasi primarias ha pasado a ser una imposición desde la ejecutiva. Han puesto a alguien que ni siquiera fue capaz de obtener un escaño en su circunscripción, eso sí de indudable lealtad a sus mentores como el otro gran perdedor, el Sr. Arenas.
Y esto no es que sea nuevo, ya que en el PP Vasco pasó exactamente lo mismo tras la lapidación política de María San Gil y el aislamiento de sus adeptos. Este nuevo PP se caracteriza por instaurar una dictadura desde la ejecutiva de Génova 13 y que no admite réplicas ni críticas. Una ejecutiva que se blinda a sí misma de posibles oponentes, garantizándose las lealtades desde una actitud más propia de las cúpulas mafiosas.
Y no es que el PPC sea un ejemplo de virtud ya que ha pasado por etapas de indisimulada ambigüedad y connivencia con posturas nacionalistas, sobre todo en la etapa donde el Sr. Piqué practicaba el gallardonismo y ahora marianismo de hacerse el “simpático”. Tras su marcha, la etapa de Sirera parece querer olvidarse y por ello, las nuevas formas centristas alumbradas por Rajoy, exigen un cambio de la dirección. Es por ello que no pueden tolerar siquiera la posibilidad de que el Sr. Sirera pueda repetir en la Presidencia del PPC.
La dignidad, si es que ese concepto significa algo, debería aconsejar al Sr. Sirera a abandonar este proyecto, sobre todo tras la “patada” recibida a pesar de su apoyo al excelso líder. Pero me da que Sirera, como tantos otros en el PP, no se atreven a dar el salto al vacío sin red. Son muchos los que discrepan de esta nueva deriva del PP y como dice la Sra. Aguirre, son muchos los que no entienden la nueva política. Una cosa es no entender y otra quedarse en la simple denuncia y permanecer. Hace falta valor para dar ese paso adelante y lanzarse pensando que no será una caída, sino una liberación para poder defender las propias ideas en libertad.
Hasta ahora, solo he oído críticas, denuncias, pero nadie ha dado ese paso decisivo. Tenía esperanza en que tras un tiempo en que los hechos demostraran el nuevo rumbo del PP, esa corriente crítica tomara cuerpo y decidiera emprender su propio viaje y no hacer este otro a ninguna parte.
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caminant,
Irremediablemente vamos a corto plazo hacia una ruptura, fomentada por el cambio de un líder que se salva a sí mismo a costa de perder la identidad y la ideología de las bases que sustentan al partido.
un abrazo
He leído con sumo interés su artículo y me da la impresión que, salvo un milagro,el PP,con la actuación de Mariano Rajoy, camina hacia una fractura y como consecuencia,una disminución de votantes en las próximas convocatorias electorales.
¡Es una pena!. Habíamos puesto muchas ilusiones en un proyecto nacional,sólido y se ha quedado en un pastel de nata.
Un abrazo.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera