Yo si fuera Dezcallar desmentiría la información que publica EL MUNDO. De no hacerlo podría tenerse la impresión de que el máximo responsable de los Servicios Secretos españoles intentó confundir al Gobierno y hacerle creer en la versión de una autoría de los atentados del 11M, por cierto la más verosímil en los primeros momentos, a pesar de las “milagrosas pesquisas y pruebas de presuntos terroristas islamistas con la aparición de la supercargada y abandonada furgoneta Kangoo.
O es eso o podría deducirse que el Sr. Dezcallar tiene mucho que callar porque sabe demasiado y por eso su ascenso en la carrera diplomática siendo nombrado embajador en Washington, es el premio final a sus servicios. Todo lo que rodea al 11M apesta. Todas las informaciones y deformaciones de aquellos días, una vergüenza para quienes se dicen periodistas y defensores de la información veraz y contrastada. Todas las maniobras torticeras y acusaciones de engaño al Gobierno de España, un acto de asonada y levantamiento popular.
Si de algo hay que culpar a aquél Gobierno del PP es de miopía política y haberse dejado engañar. Un exceso de confianza y un miedo escénico a evitar cualquier relación con la guerra de Irak, que sus oponentes y enemigos supieron aprovechar. Los hechos debieron ser analizados con calma y seguir más de cerca las actuaciones policiales. Sobre todo se debió controlar más el acceso a la información y su difusión mal intencionada y apartar a aquellos mandos afectos a determinadas posiciones políticas. Pero sobre todo se debieron aplazar las elecciones generales, al menos durante unos meses para poder pasar el tamiz y llevar las investigaciones y toma de decisiones sin la premura y sensibilidad de la inmediatez de los atentados.
Han pasado ya más de cuatro años y aún los acontecimientos y revelaciones de la investigación periodística, ponen muchas más dudas sobre la verdadera autoría intelectual y material de aquellos atentados. La sentencia del juicio no ha aclarado esos aspectos y echar la culpa a unos teóricos suicidas dueños de móviles que seguían activos tras su muerte, se pasa de querer hacer tragar con ruedas de molino. El juicio sobre la manipulación de informes periciales, solo es una pequeña muestra de hasta dónde se quiso llegar por parte de ciertos mandos policiales en la negación de unas hipótesis.
Lo que parece claro es que hay muchos “colaboradores” de aquellos días que han sido ascendidos y beneficiados con destinos o cargos que demuestran un reconocimiento y distinción, que no se corresponde con la opinión que la oposición tiene de sus actuaciones.
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Caminant,
solo te diré que todo el 11M apesta a traición.
un fuerte abrazo
Determinados políticos saben sacar rentas sustanciosas de sus servicios...no a su patria, sino a sus amos.
¡Pobre España!.
Un saludo.
cuquiña, le agradezco su comentario
solo le diré una referencia "los que tengan oídos que escuchen y los que tengan ojos que vean" porque no hay mas csordo que el que no quiere oir, ni más ciego que el que no quiere ver.
un saludo
He visto la información que publica hoy "El Mundo" y cada vez me quedo más asombrada. Así que el sr. Dezcallar que tuvo un sonoro fracaso al no saber que se estaba preparando un enorme atentado de dimensiones nunca conocidas en Europa, en vez de destituírle y mandarle a la vida privada, se le premia en cuestión de días, el Psoe, por supuesto, con una de las embajadas más codiciadas, la de El Vaticano, y ahora se le sigue premiando con la mejor embajada de todas la de Washington como embajador de los Estados Unidos. También hubo ascensos saltándose el escalafón en Asturia, todo lo de los explosivos fué allí, y en Madrid ayer mismo. Los que fueron infieles al gobierno, elevados a los mejores puestos ¿No dice algo todo esto de irregularidades?
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera