El miedo es libre y no se puede esperar que todas las personas reaccionen con el necesario aplomo y decisión para mantenerse firmes en sus convicciones. La carne es débil y sucumbe fácilmente al soborno anímico o crematístico y se derrite ante una distinción, olvidando afinidades o lealtades. No es la lealtad una de las virtudes practicadas en política. Tampoco lo es la sinceridad, ni la honestidad.
El congreso de este renovado PP nos ha dejado varias muestras de que el trapicheo político y el oportunismo son valiosas armas para conseguir auparse a lo más alto de la organización. La insinceridad, la hipocresía descarada, el histrionismo exagerado, la farsa al fin, ha sido una tónica de unas jornadas cuyo guión estaba escrito y cuyo final solo es el comienzo de una saga de futuros guiones cual culebrón de televisión sudamericano.
Ya nada puede asombrar, al menos a los que, como yo, hace tiempo que hemos perdido la fe en la dignidad o ética del que se dedica a la política en España. Todos están cortados por el mismo patrón y son del mismo paño o rebaño. Y me pregunto si los ciudadanos son conscientes de este infame juego. Y si lo son, ¿por qué siguen participando a mantener esta casta de impresentables sanguijuelas y parásitos?
La cobertura que algún medio de comunicación como Antena 3 ha dado al evento, ha sido exagerada y de una melosidad digna de una comedia rosa americana. Le ha dedicado más tiempo proporcionalmente a estas jornadas que a las diversas intervenciones de diferentes líderes del PP durante la pasada legislatura o las elecciones generales. Un cambio de actitud que coincide con el inesperado giro “centrista” del Sr. Rajoy y sus principales asesores.
Pues alégrense de ser bien venidos al club de la uniformidad política. Alégrense de ser bien recibidos en la leal oposición permanente. Alégrense de ser bien venidos al falso talante y al vacío ideológico. Siéntanse centrados por fin, ubicados en la nada y regocíjense en su fracaso. Pero a mí, permítanme que les de mi más profundo y sentido pésame por su elección.
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emiliezola, le agradezco su comentario.
me alegra que comparta mi opinión, aunque el voto debe ser hacia aqu´´el proyecto que nos represente mejor. Actualmente a mí este PP no me representa en absoluto.
un saludo
Caminant,
Sí han hecho un traje, pero de paño de mala calidad y con unas costuras visibles. Lo que ha faltado ha sido valentía para presentar una alternativa, o lo que hubiera sido mejor, plantear una segregación ante la imposición de esta deriva ideológica disfrada de diálogo y consenso. El estilo de Zapatero copiado, pero sin saber hacerlo.
un fuerte abrazo
Lo q nos lleva al voto en blanco (para los q ingenua e incautamente pudieran sentirse culpables,en su ignorancia democrática), o a no votar (mejor manera de hacerles ver lo q son).
Suscribo su post...en su totalidad.
Me da la impresión de que al PP le han hecho un traje a la medida...¿de quién?.
Parece que hay más gente contenta que descontenta. Todo es políticamente correcto.
Me queda una duda:¿Queda alguien que crea y ame a España?.
Puedo ser un iluso, pero creo que sí. Quizá esté ahí una ligera esperanza.
Un saludo.
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera