La imprudencia que ha cometido la Presidenta con prórroga del Tribunal Constitucional, Dª María Emilia casas, es de tal magnitud que debiera apartarla de modo automático para seguir ejerciendo ese cargo. La frase de “Avísame si esto llega al Constitucional” podría ser incluso constitutiva de un delito de prevaricación, al poner sus funciones y cargo al servicio de un asunto particular.
Ya el hecho de que esta juez siga ejerciendo el cargo mediante una Ley aprobada al efecto, demuestra hasta qué punto, el Gobierno del Sr. Zapatero considera fundamental tener el control de ese voto de calidad de la Presidencia del Tribunal. Esto enlaza perfectamente con la bronca pública que la Vicepresidenta la Sra. De la Vega, le propinó durante el desfile de las Fuerzas Armadas en el palco de autoridades.
Es iluso pensar que la Justicia en España va a cambiar y los jueces van a dejar de estar politizados y a merced de los nombramientos de los partidos políticos de acuerdo a sus simpatías y actitudes, que no aptitudes como debería. Es iluso creer que los ciudadanos van a recuperar la fe en esta Justicia, en la que está depositada nada menos que la salvaguarda de la Constitución del régimen democrático de España. Es iluso creer en la independencia judicial y que se aplique aquello del “buen Gobierno” y el sentido de la justicia.
Parece que la oposición calla, excepto alguna voz tímida en el PP. Ahora tiene la oportunidad de contrarrestar la jugada del Gobierno al negar la sustitución del fenecido juez Sr. García Calvo. Ahora existen pruebas incriminatorias que ponen en evidencia a la controvertida presidenta del TC. Ahora es el momento de dialogar y negociar sobre la base de una verdadera Justicia imparcial y que no se supedite a las consignas o deseos del Gobierno de turno.
Es mucho pedir, pero es que hay mucho en juego. El TC debe resolver en pocos meses nada menos que sobre el Estatuto de Cataluña, que marca el principio de la desigualdad e insolidaridad entre territorios de España. No hay que ser jurista para comprobar que ese es el espíritu y la letra de una Ley que el Gobierno de Cataluña se está apresurando a aplicar. Debemos exigir que el TC nos defienda de semejante atropello a los derechos fundamentales de los ciudadanos.
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Apatrida,
de acuerdo con su comentario.
un afectuoso saludo
El caso de la presidenta de TC y del acoso al magistrado Garcia Calvo por CNI
son dos ulimas pruebas que España ha dejado ya hace tiempo de ser un estado
de derecho.
Un saludo
Sábado, 2 de junio
Vicente A. C. M.
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera